El juez del Supremo ha indicado a los jueces alemanes hasta cuatro delitos de su ordenamiento penal, aparte de la alta traición, en los que podría incardinarse la conducta de Puigdemont.

No sé si el juez Llarena ha leído El Libro de los cinco anillos de Miyamoto Musashi ("Cuando intentéis alguna táctica sobre un adversario, si no funciona la primera vez, no obtendréis ningún beneficio precipitándoos a hacerla de nuevo. Cambiad vuestra táctica con algo completamente diferente", escribió el samurái en 1645). Pero me parece de una gran inteligencia -por su contenido y también por su tono- el escrito que ha remitido al Tribunal de Schleswig-Holstein para intentar conseguir que el golpista Puigdemont responda en España de todas sus conductas.