Los miembros del grupo de 'hip-hop' La Insurgencia.

Los miembros del grupo de 'hip-hop' La Insurgencia.

Tribunales ENALTECIMIENTO DEL TERRORISMO

Dos años de prisión para los raperos que desearon la muerte a la reina Letizia

La presidenta del Tribunal que les ha juzgado discrepa de la decisión y dice que son "criaturas" que solo buscaban "llamar la atención".

Los doce miembros del grupo de Hip-Hop 'La Insurgencia' han sido condenados a dos años y un día de prisión y a pagar una multa de 4.800 euros por un delito de enaltecimiento del terrorismo. No podrán optar a ningún empleo público ni ayudas del Estado durante 9 años y tampoco podrán votar durante el tiempo de la condena.

Los raperos creaban canciones de manera individual y las publicaban en plataformas digitales como Youtube, aunque conformaban un grupo con los mismos ideales, reflejados en sus canciones. En esas canciones, como en una del rapero Pipe Díaz, se podían escuchar estrofas como "Feliz, feliz, feliz, cuando ajusticien en la plaza del pueblo a Letizia Ortiz" o "Si les falta sal, échale cal a todos los jueces de la Audiencia Nacional, como hizo el GAL con Lasa y Zabala. A alguno en la nuca le sentaría genial una bala". 

La Fiscalía, en su escrito de conclusiones presentado en sede judicial, les acusó de "ensalzar a la organización terrorista PCE-GRAPO" e "incitar a la comisión de delitos violentos contra determinadas personas o colectivos (políticos, empresarios, miembros del Poder Judicial) porque 'era su única manera de luchar'", razones por las que pidió para ellos 2 años de prisión y una multa de 4.800 euros, que la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha aceptado.

LA PRESIDENTA DEL TRIBUNAL "DISCREPA PROFUNDAMENTE CON LA DECISIÓN"

La sentencia condenatoria para los 12 jóvenes implicados ha contado con un voto particular discrepante de la magistrada y presidenta de la sección cuarta de la Sala, Ángela Murillo, quien discrepa "profundamente" con la decisión. 

Según la magistrada, durante la declaración de los acusados pudo "detectar con claridad palmaria que en el ámbito de los jóvenes acusados no reinaba una intencionalidad dirigida a enaltecer o justificar acciones terroristas o a individuos pertenecientes a organización de carácter terrorista".

Más bien considera que solo querían provocar con sus canciones: "En el ámbito de estas criaturas lo que subyace es lograr notoriedad, reafirmando sus personalidades, en definitiva, llamar la atención que por otras vías no pueden conseguir. Sus palabras y gestos infantiles en el plenario les delataron", expone en su voto particular.

Además, la jueza recuerda que la organización terrorista a la que cantan (los GRAPO) ya no existe y sus miembros "solo subsisten en el recuerdo de unos pocos, muertos con anterioridad al nacimiento de unos acusados 'en pañales'".