La posibilidad -nada descartable- de que Carles Puigdemont continúe su huida hacia adelante con una declaración de independencia de Cataluña tendrá una contundente respuesta del fiscal general del Estado, José Manuel Maza, en forma de querella por rebelión. Traducido: petición de prisión inmediata y riesgo de 15 años en la cárcel como mínimo.

Se trataría de una acción desligada del artículo 155 y al margen de la aplicación de las medidas que ha planteado este sábado el Gobierno al amparo de ese precepto. La vía penal tiene sus propias reglas con independencia del devenir político y Maza escucha a los dirigentes del Gobierno y de la oposición, pero luego hace lo que le parece.