Yassin Ahram Pérez, en un vídeo enviado por el Estado Islámico

Yassin Ahram Pérez, en un vídeo enviado por el Estado Islámico

Tribunales Terrorismo yihadista

Muertos felices y muyahidines enamorados, la trampas del EI para su captación

La Fiscalía de la Audiencia Nacional pronostica que si no se ataja la propaganda de la organización terrorista a través de las redes sociales  conseguirán un "ejército de hombres y mujeres".

La propaganda y las redes sociales son el arma más fuerte que tiene hoy en día el Estado Islámico para captar adeptos y conseguir hombres y mujeres que mueran por la Yihad. Según explica la Fiscalía de la Audiencia Nacional, el problema que plantea este nuevo terrorismo “es la capacidad de extender su ideología a miles de seguidores, debiendo centrarse las labores de información, policiales y judiciales en evitarlo, pues de lo contrario un ejército de hombres y mujeres pondrán sus mentes y cuerpos a disposición de la 'causa' a través de canales sencillos y amplios: las redes sociales”.

Según viene recogida en la Memoria de la Fiscalía General del Estado de 2016, elaborada antes de los atentados de Barcelona, el Estado Islámico emite una serie de mensajes subliminales, a través de vídeos, imágenes y alocuciones “que expresan la necesidad de abrazar la violencia para combatir la injusticia y la incomprensión de Occidente”.

La manera de convencer a sus adeptos que tienen que unirse a las filas del Estado Islámico son con imágenes o mensajes manipulados pero eficaces: fotografías de los yihadistas muertos en acciones suicidas reflejan caras de felicidad por “el paraíso alcanzado”.

Además, las mujeres, “claro objetivo” de la organización terrorista del Estado Islámico, son representadas en combate, blandiendo armas y el Corán o junto a “apuestos muyahidínes que las miran con profundo amor”. Los cánticos yihadistas de fondo facilitan, según la Fiscalía de la Audiencia Nacional, la penetración del mensaje. Los jóvenes, en algunos casos menores de edad, son dirigidos “a través de atractivos espacios que simulan vídeojuegos en los que el final (en todo caso deseo primigenio de quienes lo elaboran) es atrapar su mente y voluntad”.

Así, el Ministerio Público recuerda que el principal sospechoso del atentado del pasado año con un camión contra un mercadillo navideño en el centro de Berlín donde había decenas de personas, filmó un vídeo antes del ataque que sería divulgado por la agencia Amaq (vinculada a la organización terrorista del EI y difundido a través de las redes sociales) en el que animaba a hacer la yihad contra los “enemigos de Alá” y los “cruzados que bombardean a los musulmanes” y afirmaba: “Si podéis luchar, entonces luchad. Si estáis en Europa, combatid a estos cerdos cruzados”.

Desesperados que acceden a sus mensajes

“Internet con sus foros y páginas web desde finales del pasado siglo ha sido la más eficaz herramienta de propaganda y captación yihadista. Los principales líderes de Al Qaeda comprendieron su potencial. Ahora, la organización terrorista del Estado Islámico ha encontrado en las redes sociales un canal de distribución inmediata y universal de propaganda. La idea de la “yihad global” se ha materializado. Miles de simpatizantes, seguidores, indecisos, curiosos, desesperados, en cualquier rincón del mundo acceden a unos mensajes que con su típica iconografía yihadista invitan a 'seguir en línea'. Mensajes que distorsionan la realidad, con exaltación épica de los comba­tientes yihadistas que pasaron a la acción violenta como única solución a la injusticia y represión ejercida sobre los musulmanes”, recuerda la Fiscalía.

Según subraya la Memoria, "el yihadista es un terrorismo de 'ida y vuelta' porque los operativos pueden desplazarse a zonas de conflicto y regresar con un sólido entrenamiento en el combate o en el manejo de armas y explosivos. También, y ahora más que nunca, quiere actuar'en casa', porque la zona europea es un objetivo estratégico del EI”, subrayaba la Fiscalía en su memoria precisamente antes de que España haya sufrido otro atentado terrorista tras la masacare del 11-M hace trece años.

El Ministerio Público recuerda que las constantes investigaciones policiales y judiciales han hecho de este un “terrorismo en permanente transformación”, que se adapta a las circunstancias para dificultar e impedir su persecución.

En España, desde mediados del año 2014, las operaciones antiyihadistas se han centrado en la desarticulación de células de captación, adoctrinamiento y envío de operativos a zona de conflicto. Se ha perseguido la actividad terrorista individual. “Internet y las redes sociales son investigadas, analizadas y perseguidas cuando se utilizan como espacio virtual terrorista o bien como su herramienta de comunicación”, añade. En el 2016, la Fuerzas de Seguridad detuvieron a 70 personas vinculadas con el terrorismo yihadista, hubo 104 presos por terrorismo yihadista y 11 juicios celebrados, de los que derivaron 10 sentencias condenatorias con 24 condenados por terrorismo yihadista.