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Clínica Funnydent Chema Moya Efe

Tribunales

La jueza archiva el 'caso Funnydent' por no ver estafa en las clínicas dentales

Considera que lo único que hubo fue una mala gestión empresarial y no un propósito para estafar del administrador de la compañía que llegó a pasar tres meses en prisión.

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La jueza que investigaba el caso Funnydent acaba de acordar el sobreseimiento provisional y el archivo de la causa abierta por un presunto delito de estafa contra el administrador único de las clínicas dentales Funnydent, Cristóbal López Vivar -quien llegó a estar tres meses en prisión-, al entender que tras las diligencias practicadas por la Policía, así como de toda la documentación extraída, lo único que se ha detectado ha sido una mala gestión en el año previo al cierre de las clínicas por parte de su administrador y no ante un propósito inicial del investigado de incumplir las obligaciones asumidas frente a los pacientes.

En este sentido, el auto establece que "del informe emitido por la administración concursal, junto con las actuaciones a petición del Ministerio Fiscal, se desprende que no ha existido irregularidad que pueda ser penalmente reprochable, al margen de la responsabilidad civil y concursal del investigado".

Para que haya estafa, recuerda el auto, se precisa de un ánimo de lucro en beneficio propio o de un tercero, que a juicio de la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Navalcarnero no ha existido. "De la documental y cuentas bancarias intervenidas no se ha evidenciado ningún incremento económico en el patrimonio del investigado que pudiera llevar a pensar que el cierre fue consecuencia de dicho ánimo de lucro. Todo lo contrario, la mala gestión derivó, no sólo en un perjuicio para los clientes, sino en uno propio para su único administrador, el cual tenía todos sus bienes registrados a nombre de dichas mercantiles".

En suma, concluye la resolución, "las actuaciones practicadas sólo ponen de manifiesto un posible incumplimiento contractual de naturaleza civil carente de trascendencia penal, por lo que procede el mencionado archivo de la causa, sin perjuicio de la acciones que los denunciantes puedan ejercer ante la jurisdicción civil".

Este asunto saltaba en enero de 2016, cuando decenas de pacientes de siete clínicas denunciaron que de un día para otro se habían cerrado los establecimientos dejando sus tratamientos a medias. Tras una investigación, la Policía detuvo al máximo responsable del negocio, quien llegó a estar tres meses en prisión.

Antes de su detención, Cristóbal López había mandado un mensaje de voz a los trabajadores de sus clínicas (siete en Madrid y dos en Barcelona) espetando que “la empresa no tiene dinero para pagaros ahora mismo". En ese momento no se le creyó pero ahora la jueza de Navalcarnero da su versión por buena una vez analizadas todas sus cuentas.