José Luis Balbás.

José Luis Balbás. EFE

Tribunales

La Policía investiga si el pequeño Nicolás medió en la venta de una falsa colección de arte valorada en 300 millones

Firmó un contrato con el empresario José Luis Balbás para buscar comprador de la colección suiza Zanchi, que llegó a estar expuesta en el Novacaixagalicia y devuelta ante las dudas de su falsedad.

Carlota Guindal

A Francisco Nicolás Gómez Iglesias, más conocido como el 'pequeño Nicolás', le crecen los problemas. La Unidad de Central de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía ha tomado declarado al empresario José Luis Balbás y a una ciudadana andorra sobre la presunta operación de compraventa de una colección de arte, supuestamente valorada en 300 millones de euros, y de la cual existen sospechas de que tiene obras falsas.

El pasado 28 de noviembre, agentes de la Brigada de Patrimonio Histórico de la UDEV interrogó a Balbás, exdirigente del PSOE madrileño expulsado del partido en 2003 por su implicación en el 'tamayazo' que frustró la investidura del candidato socialista Rafael Simancas y aupó a Esperanza Aguirre a la presidencia. Desde entonces, se hizo empresario y ahora ha reconocido ante la Policía que contrató al 'pequeño Nicolás' en el año 2013 para que le buscara clientes en el extranjero para la venta de la colección Zanchi.

Según explicó a la Policía -que lo ha puesto en conocimiento del juez de Madrid que investiga al joven, Arturo Zamarriego-, esta colección de obras de arte estaba valorada en 300 millones de euros. Sin embargo, dos años antes, la caja Novacaixagalicia expuso la colección y tuvo que devolverla antes de tiempo a su dueño, el empresario suizo Jean Zanchi, después de que varios expertos alertan de la posible falsedad de las obras. Esta colección se presentó como la recopilación de obras de grandes artistas clásicos de la talla de Miguel Ángel, Caravaggio, Cozzarelli, Rubens, Turner o Van Dyck, entre otros.

Los especialistas que elaboraron el informe que alertó a Novacaixagalicia del posible fraude de las obras sostenían que el hecho de que una sola pluma, la del profesor belga Didier Bodart, firmara todas las reseñas del catálogo y no estuviese comisariazada, hacía sospechar de su autenticidad. Tal y como publicó El País, estas sospechas fueron agravadas después por el desconocimiento de la colección, algunas de cuyas piezas figuran en páginas indo-chinas de "bajo nivel" y, finalmente, por el hecho de que una exposición de tal calibre estuviera custodiada "por un solo guardia de seguridad para las dos plantas" y que, finalizado su horario laboral, "se iba a su casa", dejándola sin vigilancia.

Dos años después de este incidente, Balbás participó en la operación de venta de esa colección ofreciéndole el negocio una ciudadana andorra, Concepción Heras. Según explicó el expolítico y empresario, esta mujer, con la que había hecho negocios previamente, le ofreció buscar vendedores par ala colección, que constaba de 57 obras de arte.

Operación fallida

Entre otras tres o cuatro personas, Balbás firmó una extensión de autorización para localizar posibles clientes, con Francisco Nicolás Gómez Iglesias, circunscrito a clientes de Perú, Estados Unidos, Colombia y México, por un periodo de un mes, tal y como relató él mismo en su declaración ante la Policía, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL. Transcurrido el tiempo, y dado que el 'pequeño Nicolás' no presentó ningún cliente, el contrato se dio por finalizado, “no volviéndose a realizar ningún otro acuerdo con Gómez Iglesias relacionado con este asunto”.

Contrato entre Balbás y Gómez Iglesias.

Contrato entre Balbás y Gómez Iglesias. E.E.

Contrato entre Balbás y Gómez Iglesias.

Contrato entre Balbás y Gómez Iglesias. E.E.

Después de este negocio fallido, volvieron a tener un encuentro profesional para tratar de realizar una operación comercial que le propuso el 'pequeño Nicolás' pero que según Balbás finalmente no llegó a materializarse.

Por su parte, Concepción Heras, que declaró ante la UDEV el pasado 1 de diciembre, explicó que la colección Zanchi estaba guardada en un pueblo de Suiza llamado Belmont, y aseguró que se trata de una colección de 800 piezas valoradas en 300 millones de euros. Una de las principales obras de la colección es Atropos, de Miguel Ángel, y valorada en 80 millones de euros, según su testimonio.

Contrato entre Concepció Heras y Jean Zanchi.

Contrato entre Concepció Heras y Jean Zanchi. E.E.

De su relato se desprende que fue el hijo del dueño de la colección quien quiso vender parte de las obras. En esta operación de venta, que no llegó a prosperar, participó Balbás pero ella desconocía que también hubiera intermediado el 'pequeño Nicolás'. “Jamás he escuchado su nombre, salvo por la tele”, aseguró a los agentes.