Con la colaboración de Renfe

Con la colaboración de Renfe

Sociedad Marcas Ñ

Más velocidad y más sostenible: los cambios y las ventajas del AVE

Desde el departamento de Energía de Renfe siguen trabajando en nuevos proyectos para conseguir que el motor de los trenes sea alimentado con energía 100% fiel al medio ambiente.

Miriam Bonilla

En el siglo XIX apareció una de las primeras formas de transporte colectivo y mixto (de mercancías y pasajeros). Conocido bajo el nombre de tren a vapor, no lograba superar la velocidad de un hombre andando. Incluso muchos médicos de la época pensaban que 20 km/h era una velocidad tan excesiva que podría provocar que los pasajeros se desmayaran. Evidentemente esta idea se fundamentaba en no conocer los efectos de la velocidad sobre el cuerpo humano. Muchos años después, tras innumerables innovaciones, Renfe decidió poner su granito de arena y en el año 1975, 34 años después de su fundación, puso fin a la tracción de vapor con la electrificación de la línea Madrid-Guadalajara hasta conseguir a día de hoy superar esa velocidad llegando a multiplicarla hasta los 222 km/h que alcanzan en sus líneas de larga distancia.

Así, quemar carbón dejo de ser la fuente de alimentación para mover las grandes locomotoras, lo cual agradeció considerablemente el medio ambiente. Renfe siempre ha perseguido el cuidado del medio, por ello incluso en la actualidad siguen luchando por un transporte ferroviario de cero emisiones, consiguiendo, por el momento, que el 89% de los trenes utilizados para el transporte de personas y mercancías se encuentren electrificados y parcialmente descarbonizados. Este mix eléctrico que utiliza un 53% de energías sin emisiones y un 33% de renovables ha conseguido reducir su huella de carbono en un 56% desde el año 1990. En el caso de los cercanías se encuentran electrificados el 95%, lo cual contribuye a un gran respiro en las grandes ciudades.

La apuesta de Renfe es llegar a 0 emisiones en el futuro.

La apuesta de Renfe es llegar a 0 emisiones en el futuro.

Según datos de la Agencia Internacional de Energía, el transporte es responsable del 23% de los gases de efecto invernadero, cifra que se espera que se duplique entre 2010 y 2050. Renfe, sin embargo, prevé ir reduciendo su consumo cada día más. Optar por energías renovables y la electricidad ha reducido ya las emisiones de CO2 en un 63% en el caso de transporte de viajeros y en un 48% en el de mercancías entre 1975 y 2013. Para ejemplificar esta situación, podemos destacar otros estudios de agencias como UIC (Internationals Unions for Railways) y Ce Delft, como el “Carbon footprint of Railway Infraestructure” y el “Costes Externos del Transporte en Europa”, cuyos datos apuntan que el ferrocarril es el modo de transporte que genera menos costes externos y menos consumo energético, ahorrando, frente a otros transportes 2,60 toneladas de equivalente de petróleo en su uso.

Fernando de la Fuente y Gabriel Castañares, miembros de la gerencia del área de Energía, Procesos y Calidad de Renfe, están convencidos de la evidencia de que “la única forma de no emitir contaminantes es generar energía no contaminante”, por ello, siguiendo esta máxima, desde su departamento han ido cambiando las técnicas de obtención de energía, pasando de usar el 20% del total de energía eléctrica en el año 1975 a usar el 80% en la actualidad.

Pero estos datos no son suficientes para Renfe, por ello entre los proyectos más importantes para el futuro que tienen entre manos destacan las pruebas con hidrógeno o el “freno regenerativo”. El primero de ellos consiste en alimentar el motor del tren con hidrógeno, fabricado con electricidad. Este tipo de combustible 100% sin emisiones ya se está comercializando en algunos países, en líneas donde no existe densidad suficiente para ser electrificadas.

La llegada del AVE supuso una revolución en la flota de Renfe.

La llegada del AVE supuso una revolución en la flota de Renfe.

En el caso del freno regenerativo, los trenes frenan con un motor que se convierte en un alternador capaz de poner a disposición de la red pública la energía sobrante del freno. Técnica que también utilizan con los trenes de cercanías.

Ahorrar energía apostando por la seguridad y la eficiencia energética también es posible, o eso están intentando demostrar desde Renfe creando programas y aplicaciones para la ayuda a la conducción a los trenes para que el tren consuma menos, consiguiendo ahorrar entre un 10 ó 20% de energía comunicándole al conductor cuando debe presionar el freno o el acelerador. Además, prestan atención a la forma del tren, utilizando la conocida forma de pato para conseguir una mayor aerodinámica.

También se consigue ahorro de energía apostando por otras áreas como las redes inteligentes, en las que los consumidores intercambian, generan y ahorran energía para conseguir un aprovechamiento eficiente. Ya existen proyectos e iniciativas para que las ruedas de Renfe puedan conectarse a una red de Smart Cities, compartiendo escenario con coches compartidos, por ejemplo.

El tren es el medio de transporte más sostenible, solo por detrás de la bicicleta.

El tren es el medio de transporte más sostenible, solo por detrás de la bicicleta.

Aún así, a pesar de todos los avances, sigue existiendo una debilidad para el uso de los transportes sostenibles: el ser humano. Quien prefiere seguir utilizando su vehículo personal por temas de comodidad y status, exponen Gabriel y Fernando, ‘no son conscientes de los contaminantes que puede generar su coche, a no ser que hubiera un contador que te dijera que cada kilómetro en coche se traduce en 100 gramos de CO2 para el medio ambiente o que anualmente mueren 7.000 personas a causa de la polución en España, entonces quizá serían conscientes’.

Desde Renfe están seguros de que el futuro de la compañía y del transporte en general se basará en una movilidad descarbonizada, gracias a la electricidad libre de CO2 y a otros combustibles alternativos. Todo ello hace del tren un medio esencial en el presente y de cara al futuro como la columna vertebral de un transporte sostenible y bajo en emisiones de dióxido de carbono. 

Las personas deberían saber que el tren es el medio más sostenible después de la bicicleta y que su uso es directamente proporcional a cuidar el planeta en el que vivimos. Viajar de Madrid a Barcelona en coche multiplica por cuatro las emisiones que se harían en tren, y por siete si se utilizara el avión.

Desde el inicio de los trenes de alta velocidad en 1992 hasta el año 2016 se ha permitido un ahorro para la sociedad estimado en 4.286 millones de euros en términos económicos, sin hablar de los ahorros que se han conseguido sobre el impacto en el medio, en el cambio climático, en la contaminación y en la tasa de accidentes, por lo que utilizar el tren es cuidar la columna vertebral del transporte sostenible.

'Más velocidad y más sostenible: los cambios y las ventajas del AVE' es un contenido elaborado con la colaboración de Renfe.