Estimación de escaños para el 29N según las encuestas

Estimación de escaños para el 29N según las encuestas / Arte EE

Política ELECCIONES GENERALES 29-N

Los escenarios del 29-N: Sánchez sólo retendrá el poder si saca de la abstención 4 millones de votos de izquierda

Hoy el total de votantes desmovilizados se estima en 1,8 millones, lo que supone 5 puntos del censo electoral.

Más información: Sondeo exprés: el PP ganaría hoy con 143 diputados, el PSOE tendría 106, Vox 62 y Sumar 6

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Los escenarios de SocioMétrica sitúan al PP en torno a 143 escaños y a Vox en 63; ambos necesitarían pactar, pero sumarían mayoría en la mayoría de supuestos.

El PSOE tendría como resultado más probable 103 diputados y no superaría los 111 ni en su mejor escenario, muy lejos de los 121 logrados en 2023.

Ni movilizar a todos los abstencionistas de izquierda detectados bastaría para tumbar la mayoría de PP y Vox; harían falta casi cuatro millones de votos adicionales y una izquierda unida.

Una candidatura conjunta de Sumar y Podemos elevaría su resultado medio de 10 a 14 escaños, aunque restaría diputados al PSOE en varias provincias.

[Gonzalo Adán, director de SocioMétrica, disecciona la situación electoral en el primero de varios artículos en los que analizará la marcha de la precampaña y la campaña del 29-N].

Una encuesta dice cómo están las cosas hoy; un escenario dice cómo pueden acabar y con qué probabilidad.

Para acercarnos, hemos partido de la estimación de SocioMétrica para EL ESPAÑOL publicada el pasado lunes, pero contrastada con la media de las 70 encuestas publicadas desde febrero por 19 consultoras, y le hemos aplicado lo que el voto se ha movido históricamente en campañas electorales.

¿Podemos equivocarnos? Sí, y conviene recordarlo antes de dar nada por hecho.

El error medio de las encuestas en la víspera del 23-J fue de 1,5 puntos, el habitual. Lo extraordinario de ese error fue su reparto: casi todo se concentró en el PSOE, al que todas las casas, sin excepción, dejaron unos 3,5 puntos por debajo del resultado final.

Para unos fue un error extraño, porque afectó a todos los institutos a la vez, y eso es sistemático, no aleatorio; para otros, una remontada de última hora que las encuestas no llegaron a recoger.

De aquel error en la estimación del voto de las elecciones de 2023, nace la esperanza de quien hoy confía en una sorpresa socialista: si pasó una vez, podría volver a pasar. Y para explicar esa esperanza podemos acudir al efecto manada.

En 2023, el error que compartieron todas las encuestadoras respecto del resultado final fue 1,4 veces mayor que la diferencia de estimación entre unas y otras. Ahora bien, la manada protege del ridículo individual, pero no del error colectivo.

Hoy los cálculos que ofrecen las 19 casas vuelven a parecerse mucho entre sí, lo que podría ser señal de que o bien aciertan a la vez, o de que todas vuelven a mirar al sitio equivocado.

Sumar y Podemos

Un factor de incertidumbre es el matrimonio entre Sumar y Podemos.

Más allá de sus desavenencias por los vetos cruzados y los puestos de salida en las listas, presentándose por separado a las elecciones Sumar tendría hoy unos 8 escaños y Podemos no más de 2.

Si fueran juntos, aun perdiendo el 15% de sus votos por el camino, la lista sacaría unos 14: cuatro más, de media, que por separado.

¿Dónde estarían esos escaños? En la foto de hoy, en cuatro provincias concretas: Valencia, Alicante y Asturias, donde la lista unida le arrebataría el último diputado al PSOE, y Baleares, donde se lo quitaría al PP.

La suma de Sumar y Podemos no gana nada en Madrid y Barcelona: el escaño de Podemos simplemente cambia de siglas.

En la Comunidad Valenciana, Compromís negocia su propia confluencia, y depende de cómo se cierre ese proceso que dos de los referidos cuatro escaños a los que Sumar y Podemos aspiran en el caso de ir coaligados, existan o se evaporen.

PSOE, a la baja

El PSOE es el partido que más sufriría la unión a su izquierda. Es también aquel sobre el que las encuestas menos dudan: 103 escaños como más probable (95-107).

Pero la estabilidad es engañosa: en tres de cada diez escenarios baja de 100, y si Sumar y Podemos van juntos, en casi cuatro de cada diez. Ni en el mejor periodo histórico pasa de 111, lejos de los 121 de 2023.

¿Dónde está su debilidad? En un puñado de provincias donde hoy retiene el último escaño por muy poco: Cádiz y Madrid frente al PP, Asturias frente a Vox, Guipúzcoa frente al PNV, y Toledo, Alicante, Valencia y Ciudad Real, otra vez frente al PP.

En Cádiz o Asturias bastaría con que se movieran tres décimas.

¿Y su oportunidad? En la España interior que hoy pinta de azul: Ávila, Valladolid, Cantabria y La Rioja, donde el último escaño del PP está a tiro, y en Lérida, Tarragona y Vizcaya, donde compite con el PP, Junts y el PNV.

¿Movilización de la izquierda?

Es el escenario que más se invoca en las campañas y el que menos se mide. Lo hemos simulado: votantes de izquierda que hoy no piensan ir a votar y que, en el último momento, sí acuden.

Partiendo de una participación del 70% sobre un censo de 35,8 millones, si hubiera una movilización de última hora de 3 puntos del censo (algo más de un millón de votos), PP y Vox bajarían a 199 escaños, o 196 si la izquierda fuera unida.

Con 5 puntos (1,8 millones de votos, que es aproximadamente toda la reserva desmovilizada que hoy detectamos), a 194 o 190.

Ese segundo empujón movería el último escaño en una docena de provincias: Sevilla, Barcelona, Lérida, Cantabria, Ávila, Valladolid y La Rioja pasarían del PP al PSOE; Madrid, de Vox al PSOE; Gerona, a ERC, y Las Palmas, a Coalición Canaria.

Aun así, la mayoría de la derecha seguiría en pie.

Es decir: aunque el PSOE y sus socios consiguieran llevar a las urnas a todos los abstencionistas de izquierda que hoy aparecen en los sondeos, PP y Vox seguirían 14 escaños por encima de la mayoría absoluta.

Para que la derecha cayera haría falta una movilización de unos 11 puntos y con la izquierda yendo unida a las urnas: casi cuatro millones de votos que hoy nadie ve.

O sea, Sánchez sólo retendrá el poder si saca de la abstención 4 millones de votos de izquierda. Y aun rota la mayoría de la derecha, necesitaría volver a armar la suma con sus socios de investidura.

No es imposible. Pero sería, literalmente, histórico.

PP gana con holgura

Lo más probable para el PP son unos 143 escaños con un 33,6% del voto; en el mejor caso, 154, y en el peor, 134.

En más de ocho de cada diez escenarios mejora sus 137 de 2023, y en uno de cada seis pasa de 150.

Su techo excepcional está en 163: lejos de los 176. En ningún escenario gobierna solo; en todos necesita a Vox.

Sus oportunidades están donde el PSOE se asoma al abismo: Cádiz, Madrid, Toledo, Alicante, Valencia, Ciudad Real y Castellón, si bien basta un movimiento de un punto para que muchas de las provincias en juego cambien.

Vox, el que más gana

Lo más probable para Vox son unos 63 escaños (18,4 %), pero es el partido con más recorrido hacia arriba: en el mejor caso llega a 68, en uno de cada doce escenarios pasa de 70.

Es la asimetría típica de un partido que viene creciendo: cualquier sorpresa en la campaña tiene más números de favorecerle que de perjudicarle.

En 2023 las encuestas le daban un 12,9% y unos 37 escaños, y sacó un 12,4% y 33: fue de los partidos mejor medidos, con una ligera sobreestimación, —derivada del error del PSOE, siempre recurrente—, así que no sería raro que esta vez vuelvan a ajustarlo bien.

La unidad de la izquierda apenas le roza: medio escaño de media.

Vox compite por otros votos y en otras provincias, y su oportunidad está en aquellas donde ya es la segunda o tercera opción para el último escaño: Huesca, Segovia, Palencia, Zamora o Murcia, donde acecha al PP, y Asturias, donde se lo disputa al PSOE por apenas tres décimas.

SALF y Iustitia Europa

Se Acabó La Fiesta (SALF) ya está en las encuestas, con algo más del 2% del voto: unos 535.000 votos que hoy no se convierten en ningún escaño, porque no llega al 3 % en ninguna provincia.

Es voto que sale sobre todo de la derecha y que, mientras Alvise concurra por separado, se pierde para ella.

Si ese voto se repartiera entre PP y Vox en proporción a lo que hoy pesa cada uno, las derechas sumarían 214 escaños en lugar de 206: seis más para el PP y dos para Vox, en Madrid, Cádiz, Sevilla, Toledo, Alicante, Asturias, Barcelona y Guipúzcoa.

Es el mayor caladero de la derecha que hoy no rinde.

Los otros dos demonios de la derecha, Iustitia Europa y Democracia 21, son, de momento, fantasmas.

No tienen historial ni recuerdo de voto, y en nuestro panel aún no ha aparecido ni un solo votante que los elija.

Hoy no restan ningún escaño; su riesgo no es lo que sumen, sino lo que dividan: con medio punto en provincias donde el último escaño se decide por décimas, como Cádiz, Madrid o Toledo, podrían impedir que PP o PSOE lo ganasen.

El CIS muestra otro país

Sólo el CIS dibuja otro país. En su estudio da al PSOE el 31% de los votos y 130 escaños, y sitúa al Gobierno de Sánchez con 182 diputados.

Es el único sondeo entre más de setenta que ofrece un resultado así.

O el CIS ha descubierto algo que nadie más ha encontrado, o a la hora de hacer sus estimaciones, ajusta y transforma los datos directos de forma distinta al resto de institutos demoscópicos.

Con los propios datos del CIS y el método de Sociométrica, el PP gana las elecciones.