Dolors Montserrat, este jueves en Washington junto a Mario Díaz-Balart, congresista y mano derecha de Marco Rubio en el Departamento de Estado.

Dolors Montserrat, este jueves en Washington junto a Mario Díaz-Balart, congresista y mano derecha de Marco Rubio en el Departamento de Estado. E.E.

Política

Dolors Montserrat hermana al PP Europeo con el Partido Republicano: "Viva Cuba libre, y viva Maduro capturado"

Aprovecha su agenda en el Desayuno de Oración para tejer complicidades con el ‘número dos’ de Marco Rubio, Mario Díaz-Balart.

Se reúne con María Corina Machado y refuerza al PPE como socio preferente en la estrategia sobre Cuba, Venezuela y la seguridad en Europa.

Más información: "Delcy blanquea a Zapatero y Zapatero blanquea a Delcy": la oposición venezolana denuncia el 'lavado' mutuo en Caracas.

Publicada

Las claves

Dolors Montserrat asistió al Desayuno Nacional de Oración en Washington como secretaria general del Partido Popular Europeo, reforzando lazos con el Partido Republicano estadounidense.

Mantuvo reuniones con destacados congresistas republicanos, como Joe Wilson y Mario Díaz-Balart, destacando el apoyo a la libertad en Cuba y la captura de Maduro.

Montserrat subrayó el interés de EEUU en fortalecer alianzas con Europa, especialmente en temas de seguridad y defensa, valorando al EPP como socio fiable.

Se reunió con la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien resaltó la importancia de la presión internacional para lograr la libertad democrática en Venezuela.

Dolors Montserrat fue invitada esta semana al tradicional Desayuno Nacional de Oración (National Breakfast Prayer), que se lleva celebrando en Washington cada primer jueves de febrero, ininterrumpidamente desde 1953.

El evento, instaurado en el primer año de 'Ike' Eisenhower en la Casa Blanca, es copresidido cada año por un senador y un representante de los dos partidos, el republicano y el demócrata, como símbolo de la unidad nacional y de los valores cristianos compartidos.

Nunca ha faltado el presidente en ejercicio a la convocatoria. Incluso en estos tiempos de intensa polarización y división partidista, Donald Trump acompañó a numerosos congresistas en un evento con más de 3.000 invitados de 110 nacionalidades diferentes.

Allí asistió Dolors Montserrat en su calidad de secretaria general del Partido Popular Europeo (EPP, por sus siglas en inglés). Y se trajo bajo el brazo "un hermanamiento con el Partido Republicano y con el actual Gobierno", después de reunirse con numerosos altos cargos.

Entre ellos, el congresista republicano Joe Wilson, presidente del Comité de Seguridad y Cooperación en Europa (Comisión Helsinki) de la Cámara de Representantes, y con Mario Díaz-Balart, mano derecha del secretario de Estado, Marco Rubio, en el Congreso.

Los dos carteles a la entrada del despacho de Mario Díaz-Balart, congresista republicano estadounidense, de origen cubano.

Los dos carteles a la entrada del despacho de Mario Díaz-Balart, congresista republicano estadounidense, de origen cubano. E.E.

"A la entrada de su despacho", explica la política española una vez aterrizada de vuelta, "tiene dos cartelones, uno que dice 'Viva Cuba libre' y otro que celebra a 'Maduro capturado'... la reunión fue muy provechosa e inspiradora".

En cada edición del Desayuno Nacional de Oración, destaca entre los convidados algún mandatario extranjero. Hace unos años, Moncloa publicitó hasta la saciedad la presencia de José Luis Rodríguez Zapatero, al que le hizo el honor el entonces presidente Barack Obama, a pesar de su ateísmo confeso.

Aunque el papel de Zapatero, en realidad, fue secundario. Como le ocurrió este jueves al del presidente de la República Democrática del Congo (RDC), Félix Tshisekedi, invitado después de las conversaciones de paz con Ruanda, patrocinadas por Trump.

Quien sí tuvo el honor de dirigirse a los invitados fue Nayib Bukele, presidente de El Salvador. Su discurso resultó impactante, tal como confiesa Montserrat.

Presentó a El Salvador como "un ejemplo de resiliencia y superación" tras convertir "el país más peligroso del mundo en el más seguro de las Américas".

Entre el público, aparte de muchos senadores y representantes de los dos partidos estadounidenses, había una representación potente de eurodiputados del EPP y de ECR, el grupo de los conservadores y reformistas de la primera ministra italiana Giorgia Meloni.

La selección de nacionalidades también daba cuenta de adónde dirigen hoy sus intereses los EEUU: un báltico, un búlgaro, una eslovaca... y políticos de otros países europeos no UE, como Armenia, Georgia, Montenegro y Serbia.

"En Washington interesa esencialmente lo fronterizo con Rusia; quieren reforzar sus alianzas en esa región europea", aclara Montserrat.

"Sois nuestros socios"

Tanto a Trump como al Partido Republicano que lidera desde la Casa Blanca les interesa impulsar un cambio en Europa. De momento, lo ha reflejado a su manera en la Estrategia de Seguridad, con palabras gruesas, hasta amenazantes para la UE, pero en estos encuentros personales, las formas son mucho más diplomáticas.

"E incluso alentadoras", añade la número dos del EPP. "Me transmitieron su ilusión por ver que, de verdad, nos hemos puesto en marcha con el 5% en Seguridad y Defensa, con las políticas competitivas y la reducción de la burocracia".

Ésas tres prioridades, de hecho, forman parte del programa de gobierno de la Comisión Europea, que preside la popular Ursula von der Leyen. "Los republicanos se han dado cuenta de que el EPP no es sólo su partido hermano en Europa, sino que me dijeron: sois los socios fiables que reclamábamos", añade Montserrat.

No en vano, desde que preside los populares en 2022, Manfred Weber ha ensanchado su base y ha logrado hacer del EPP el único de los grandes partidos fundadores de la UE que creció en las últimas elecciones europeas.

Algo que permitió salvar la tradicional gran coalición con los liberales y los socialdemócratas.

"Antes, éramos la mayoría en el Parlamento, pero teníamos sólo cinco primeros ministros en el Consejo... ahora tenemos 13, y ojalá pronto sean 14", continúa la política española.

Alude así al deseo de unas elecciones pronto en España, victoriosas para Alberto Núñez Feijóo.

"El senador Steve Daines, de Montana me dijo que hace falta un cambio en España, que somos el país europeo que más gas le compra a Rusia. ¡Se lo saben todo! Y que con eso, estamos financiando cada bomba que cae en Kiev", relata Montserrat.

Abrazo a María Corina Machado

Tras participar en el Desayuno de Oración, Montserrat tuvo la ocasión de reunirse con la líder opositora venezolana, María Corina Machado, exiliada temporalmente en Washington desde días después de recibir el Nobel de la Paz, el pasado diciembre en Oslo.

"Fue emocionante... es una mujer inspiradora para todos los que luchan por la libertad en el mundo, y así se lo dije".

María Corina Machado, entre la exministra de Exteriores Ana Palacio y la secretaria general del PPE, Dolors Montserrat, en Washington.

María Corina Machado, entre la exministra de Exteriores Ana Palacio y la secretaria general del PPE, Dolors Montserrat, en Washington. E.E.

El pasado fin de semana, por empeño de Alberto Núñez Feijóo, Machado fue invitada telemáticamente al retiro de los líderes del EPP en Zagreb "para que pudiera explicar en persona a todos ellos lo que llevamos años insistiéndoles, la necesidad de mantener la presión internacional, las sanciones al régimen y el apoyo a los opositores".

Allí, la líder democrática les transmitió que "más pronto que tarde, llegará la libertad democrática" a su país.

Con convicción, celebró la intervención estadounidense que permitió capturar a Maduro en Fuerte Tuina, pero recordó que "Trump lleva sólo un año", y que eso no habría ocurrido sin la presión europea.

El pasado 3 de enero, tras abatir a los 32 'avispas negras' cubanos que escoltaban día y noche al heredero de Hugo Chávez, EEUU envió un mensaje claro de la Administración Trump a los regímenes aliados de Caracas: Cuba, Irán, Rusia...

"Pero sin la ayuda de los demócratas europeos y, sobre todo, sin la presión de los españoles, no se habría dado esa oportunidad", le dijo Machado a Montserrat en su encuentro, "y si no mantenéis esa misma presión, el proceso, que ni ha empezado, puede descarrilar".

Este mismo viernes, Zapatero aterrizaba en Caracas, "en una nueva operación de blanqueo", según Montserrat, "y de protagonismo de alguien con unas maniobras muy oscuras que ojalá algún día queden a la luz".