El expresidente del Gobierno, José Luis Rodriguez Zapatero, y la ahora presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodriguez Zapatero, y la ahora presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Efe

Política VENEZUELA

Zapatero en Caracas: "Confío mucho en Delcy, la relación es casi diaria... me veré con ella y con personas de la oposición"

El ex jefe del Gobierno participa con la presidenta encargada en un acto sobre la amnistía de los presos políticos. La oposición democrática en el exilio advierte contra el "blanqueo" del régimen.

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D. Barreira
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Las claves

José Luis Rodríguez Zapatero visita Caracas y tiene previsto reunirse con Delcy Rodríguez y representantes de la oposición venezolana.

Zapatero expresa su confianza en Delcy Rodríguez y destaca un ambiente de esperanza y cambio en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.

El viaje coincide con la aprobación en primera votación de una ley de amnistía que podría liberar a presos políticos y eliminar antecedentes penales.

Sectores de la oposición venezolana en el exilio critican la visita de Zapatero, considerándola un respaldo político al régimen de Delcy Rodríguez.

José Luis Rodríguez Zapatero se ha desplazado hasta Caracas, donde este viernes prevé reunirse con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, según ha podido confirmar EL ESPAÑOL de fuentes cercanas al expresidente del Gobierno.

A su llegada a Caracas, el expresidente español ha manifestado que ve "el mejor ambiente desde hace diez años" en el país caribeño. "Tengo una gran confianza en Delcy Rodriguez, y lo dice alguien que ha vivido muy bien este proceso, conoce muy bien a la presidenta. Tengo una relación muy de largo alcance, casi diaria".

En la agenda de Zapatero también se incluye otro encuentro con representantes de parte de la oposición, como Henrique Capriles y Stalin González, en el que se abordará el futuro del país tras la captura de Nicolás Maduro por las fuerzas especiales de EEUU.

Aun así, Zapatero se ha negado a confirmar su agenda, pero sí ha informado de que hablará "con personas de la oposición y del Gobierno" durante su estancia en la capital venezolana.

"En un tiempo récord, la presidenta está dando pasos que están produciendo una nueva manera de respirar en Venezuela, un horizonte, una esperanza", ha insistido. "Creo que todos [...] tienen una esperanza cierta en esa ley de amnistía, que parece que se va a aprobar rápidamente y tiene unos plazos de cumplimiento realmente cortos". 

Zapatero llegaba por primera vez a Caracas, al menos públicamente, tras la captura de Nicolás Maduro por tropas de Estados Unidos, el pasado 3 de enero. "En muy poco tiempo, después de muchos años muy difíciles, hay una esperanza. No es algo que esté escrito, hay que construirla".

Sin embargo, la oposición democrática en el exilio percibe la visita como un intento de blanquear a la tiranía, que no cayó, sino que ha mutado, en opinión de Sergio Contreras, antiguo preso político de la dictadura.

"Su presencia en Caracas coincide con un proceso legislativo que ha generado una profunda preocupación entre organizaciones de derechos humanos y colectivos de víctimas de graves violaciones del pasado reciente", denuncia Contreras.

El pasado martes, el expresidente del Gobierno hizo su primera aparición pública tras el terremoto político que ha vivido Venezuela este último mes, reivindicando su papel como mediador durante una década para "intentar que no hubiera un conflicto civil" y facilitar la liberación de los presos políticos.

"Mis sensaciones -y hablo con muchísima gente todos los días, con venezolanos en la oposición al Gobierno- son que hay un nuevo momento y una gran esperanza para Venezuela y creo que lo vamos a confirmar en los próximos días, en las próximas semanas", dijo.

La llegada de Zapatero a Caracas se produce en un momento clave: durante el proceso de excarcelaciones que ha iniciado el Gobierno de Delcy y el día después de que la Asamblea Nacional, controlada por el chavismo, diese luz verde por unanimidad y en primera votación al proyecto de ley de amnistía.

Según se recoge en el texto aprobado, esa amnistía abarca casos desde 1999 hasta la actualidad y contempla la liberación inmediata de presos políticos. Junto a ella, la extinción de los procesos judiciales en curso, la eliminación de antecedentes penales y la restitución de bienes incautados a los beneficiarios.

Sin embargo, la visita de Zapatero a Caracas se interpreta por la oposición en el exilio como "una acción de respaldo político al proceso impulsado por el régimen venezolano que no consigue ningún apoyo respetado que le acompañe".

En un tono muy crítico, Contreras, presidente de Refugiados sin Fronteras, advierte de que el viaje "se produce en un momento de especial exposición mediática y cuestionamiento público en España, tras la publicación de informaciones relativas a controversias y procedimientos judiciales".

Perdón y unidad

Según The Objective, ha sido la propia Delcy Rodríguez la que ha cursado la invitación a Zapatero para encontrarse en el Palacio de Miraflores. El expresidente participará en un acto público sobre la amnistía y algunas fuentes señalan que podría estar presente en una rueda de prensa junto a la mandataria, en la que podría detallar otras medidas hacia la transición política.

Zapatero también mantendrá contactos con algunos miembros de la oposición venezolana como el citado Capriles, que lidera uno de los grupos en la Asamblea Nacional, o Enrique Márquez, excandidato presidencial liberado hace pocos días tras más de un año encarcelado en El Helicoide, el mayor centro de torturas de Latinoamérica.

Tras 27 años de chavismo, Venezuela parece asomarse a una nueva etapa tras la captura de Maduro por fuerzas de élite de EEUU. Delcy, con la tutela de la Administración Trump, ha ido anunciando medidas eminentemente comerciales, como la apertura del mercado del petróleo, además de algunas excarcelaciones de presos políticos.

"Nosotros pedimos perdón y tenemos que perdonar también, pedimos perdón porque digo con claridad: a mí no me gustan los presos", reconoció este jueves su hermano Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, tras la presentación de la ley de amnistía.

Jorge Rodríguez es el primer y más firme contacto de Zapatero con el régimen. Y junto a su hermana, participó de la operación de extorsión al presidente electo, Edmundo González, en la residencia del embajador español en Caracas, en septiembre de 2024, mes y medio después de ganar las elecciones presidenciales robadas por el chavismo.

El texto legal ahora tramitado en la Asamblea Bolivariana, supuestamente, excluirá delitos como violaciones graves de los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra.

Esa disposición se toma como un gesto, al menos simbólico, de que los mayores criminales del régimen no serán "blanqueados", como denuncian los opositores democráticos en el exilio.

El hijo de Maduro, el diputado Nicolás Maduro Guerra, también asumió que era necesario "remar hacia" la unificación del país, sin "violencia, sin odios, sin misiles, sin invasión militar, sin secuestros de presidentes". Además, compartió las palabras del diputado opositor Luis Augusto Romero: "Venezuela no aguanta una venganza más".