La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, durante la votación del ómnibus.
El Gobierno trocea el decreto de las pensiones y negocia con Junts para mantener parte de las medidas antidesahucios
El Ejecutivo negocia a varias bandas para sacar adelante las pensiones en un decreto y que no decaigan las medidas más sociales que irían en otro texto.
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El Gobierno negocia con sus socios trocear el decreto ómnibus que la semana pasada rechazó el Congreso de los Diputados. El objetivo inmediato es aprobar un nuevo texto cuanto antes y asegurar que la revalorización de las pensiones llegue a efectuarse a finales de mes.
Según fuentes consultadas por EL ESPAÑOL, por un lado iría un Real Decreto con las jubilaciones que se podría convalidar con el respaldo de casi todo el arco parlamentario, ya que partidos como Junts o PP se abren a apoyarlo.
También habría un segundo Real Decreto con la moratoria de los desahucios. Ésta iría con otras medidas que han tildado de “escudo social" y que se comenzaron a aplicar tras la invasión de Ucrania y la crisis inflacionaria que produjo.
Éste es el decreto más conflictivo ya que los de Carles Puigdemont y Alberto Núñez Feijóo anunciaron que votaban en contra del decreto ómnibus por incluir esta medida que, a su juicio, protege a los okupas y perjudica a los pequeños propietarios de una o dos viviendas.
Ahora, se negocia que se proteja a los propietarios de una o dos viviendas cuando se produzcan impagos prolongados. Lo que permitiría conseguir el respaldo de Junts, PNV y CC. La negociación es a varias bandas para convalidar los dos decretos.
Una cuadratura del círculo que esperan lograr en las próximas horas o días.
La primera opción sobre la mesa es llevar un decreto revisado al Consejo de Ministros de este martes. Si las conversaciones no cristalizan, el Gobierno aún se reserva una segunda bala: retrasar la decisión al Consejo del día 10 para que la subida pueda abonarse a finales de febrero.
Más allá de las fechas, el verdadero debate gira en torno a la arquitectura del decreto. El Ejecutivo duda entre rehacer un texto único que aglutine todo el escudo social o fragmentarlo para separar la actualización de las pensiones de las medidas más conflictivas en materia de vivienda.
La dificultad está en contentar a los socios más reticentes sin provocar una ruptura con la izquierda. Aunque estos grupos no descartan dividir el decreto, recelan de aislar las medidas antidesahucios si no existe la certeza de que ese segundo texto será convalidado.
Para el Ejecutivo, la exclusión de determinados pequeños propietarios se perfila como una cláusula de seguridad capaz de atraer apoyos a ambos lados.
El año pasado, un bloqueo similar obligó a la Moncloa a dividir un decreto social y económico en dos textos distintos tras una negociación agónica que se prolongó hasta el mismo Consejo de Ministros.
Junts acabó cediendo, las pensiones se revalorizaron y el PP terminó votando a favor. Ahora, esperan repetir la misma operación.