La propuesta de Societat Civil Catalana (SCC) de cortar cada viernes los túneles de Vallvidrera ha tenido una respuesta por parte de las autoridades políticas que dista de la que dan ante los denominados Comités de Defensa de la República (CDR) que llevan ya cuatro meses cortando la avenida Meridiana de Barcelona de forma diaria.

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La drástica medida anunciada por el presidente de SCC, Fernando Sánchez Costa, tenía como objetivo obligar al Ayuntamiento de Barcelona a intervenir contra los cortes y molestias que los independentistas están ocasionando en la Meridiana. Si no lo hacían, como ha sido el caso, les serviría para demostrar la "falsa equidistancia" de la alcaldesa con el nacionalismo.

Según explica la entidad constitucionalista a EL ESPAÑOL, el Departamento de Interior, liderado por Miquel Buch, les remitió un informe de la Guardia Urbana de Barcelona en el que les permitía cortar la intersección de la Vía Augusta con la calle Hort de la Vila solo media hora cada viernes, dejando un carril libre en doble sentido para que los vehículos puedan transitar.

“A diferencia de los CDR, nosotros acataremos. Pero nos sirve para denunciar el doble rasero de los políticos con los independentistas”, explican.

La petición de Societat Civil Catalana para cortar los túneles de Vallvidrera solicitaba poder cerrar la carretera de 7 a 9 de la noche, y con el fin de que “los independentistas no pudieran ir a esquiar el fin de semana”, como ironizó Sánchez Costa al ver que los más afectados por los cortes en la Meridiana son “los trabajadores”.

Doble rasero

La policía local, sin embargo, ha considerado excesivo el permiso de dos horas semanales. En sentido opuesto, los miembros de los CDR que ocupan la Meridiana se extralimitan del horario de dos horas y llevan a cabo actividades ilegales ante la pasividad de la policía autonómica.

Los miembros de SCC harán este viernes acto de presencia en la Vía Augusta durante esta media hora permitida y como “acto simbólico”. “Queremos concienciar a toda Barcelona y poner fin a esta ocupación vandálica y antidemocrática”, añadían en sus redes sociales.

Además de esta acción, la entidad sigue organizando actos y conferencias para denunciar las políticas nacionalistas del Gobierno de la Generalitat.

Este jueves presentaban en su sede el libro La Telaraña, del periodista Juan Pablo Cardenal sobre el gasto exterior del Govern para ganar adeptos a la causa separatista.