Javier  Ortega Smith, secretario general de Vox.

Javier Ortega Smith, secretario general de Vox. Efe

Política CENTRO DERECHA

Ortega Smith rechaza la 'España suma' de Casado, pero propone "un acuerdo de mínimos" con PP y Cs

"Unos se creen con hegemonía de nacimiento y los otros nos tratan de apestados", alega el número dos de Vox: "Seremos alternativa de gobierno".

El secretario general de Vox, Javier Ortega-Smith, no ve "viable" la reunificación del centro derecha si ésta incluye a su partido, más allá de lo que intente impulsar Pablo Casado desde el PP. Eso sí, abre la puerta a un "acuerdo programático de mínimos" con PP y Cs para "parar los pies a los golpistas, eliminar el despilfarro público y garantizar las libertades".

El número dos de Vox descarta esa futura alianza electoral con populares y Ciudadanos para optimizar los votos del centro-derecha y cree que, en cambio, su formación puede convertirse en solitario dentro de "algún añito" en opción de gobierno.

"Lo veo muy improbable", reconoce Ortega-Smith en una entrevista con Europa Press después de que esta semana Casado insistiera en esta posibilidad de buscar acuerdos en caso de que haya repetición electoral el próximo 10 de noviembre.

Vox descarta cualquier alianza electoral con PP y Cs.

Según recuerda Ortega-Smith, sus eventuales socios serían el PP, un partido que "cree que tiene una especie de hegemonía de nacimiento", y Ciudadanos, formación que durante los últimos meses "ha despreciado" a Vox tratándoles como "los apestados" con los que ni siquiera querían sentarse en una mesa de negociación.

Atraer a votantes de Podemos

Frente a esta opción, el 'número dos' del partido liderado por Santiago Abascal cree que "el tiempo" y "el aguantar" harán que su partido sea cada vez más atractivo para muchos ciudadanos que tradicionalmente han optado por otras formaciones políticas. Y no sólo de los votantes de PP y Ciudadanos, sino que se ve incluso con opciones de atraer a socialistas o gente que alguna vez ha votado a Podemos.

"¿Cuánto tiempo necesitamos? Algún añito más", reconoce Ortega-Smith, que sin embargo pone de relieve el crecimiento experimentado por el partido en los últimos cuatro años, cuando ha pasado de contar con solo 3.000 afiliados a superar los 50.000, y asegura que su partido no nació como proyecto a corto plazo sino "para quedarse en la política española" y "pensando en los 25, 30 o 40 años siguientes".

"¿No va a ser en estas elecciones? No lo va a ser. Pero será posible si mantenemos el rumbo claro, si mantenemos nuestros principios, si no nos dejamos llevar por las modas y no dejamos las propuestas como otros a cambio de sillones y de llegar al poder", pone como base para el crecimiento. De momento, augura que, en caso de repetición electoral en noviembre, Vox no sólo logrará mantener los 24 diputados en el Congreso conseguidos en el mes de abril sino que incluso mejorará este resultado.

Rajoy no sirvió para nada

En este contexto, Ortega-Smith asegura que el objetivo no es llegar a los gobiernos por el mero hecho de hacerlo, sino que la finalidad es "cambiar políticas". Y pone como ejemplo los siete años de Gobierno del 'popular' Mariano Rajoy, que a su juicio no sirvieron "para nada absolutamente" porque no cumplió su programa electoral. "Lo estoy diciendo desde la óptica de un votante del PP", confiesa.

Vox se erige como opción de gobierno dentro de "algún añito".

Así, aleja a Vox del espacio del PP y asegura que es un partido que ocupa un espacio político propio. Aunque Abascal sí que fuera dirigente del PP en el pasado, recuerda que se dio de baja del partido porque "prefería cambiar de siglas antes que cambiar de principios".

"Quien quiera seguir con el mantra de que nosotros somos una especie de PP, un apéndice que nació en un momento particular y que lo que teníamos que hacer era desaparecer e integrarnos, es que no ha entendido absolutamente nada. Vox es un partido que tiene identidad propia, ha venido a poner encima de la mesa una opción política que hasta ahora no representaba nadie", ha defendido.

Para demostrar esta afirmación, Ortega-Smith repasa las cuestiones que separan a ambas formaciones, como su defensa de una justicia independiente, el cuestionamiento de las comunidades autónomas o incluso la supresión del Senado.

Los 'lobbies' LGTBI

También hace referencia al "complejo" que vive el PP respecto a los lobbies LGTBi y de "ideología de género", "no vaya a ser que les llamen homófobos". "A nosotros ya nos han encasillado, somos la fuerza homófoba, xenófoba, racista, machista y no sé cuántas cosas más. Pero sabemos que el sentido común termina prevaleciendo", sostiene convencido de que quienes ponen adjetivos a Vox "se acabarán aburriendo".

"No nos van a acobardar ni a acomplejar como ha pasado con PP y Cs", garantiza. "Ya sabemos que nos van a estigmatizar, pero también sabemos que el sentido común continúa prevaleciendo".