Pablo Casado y José María Aznar.

Pablo Casado y José María Aznar. Chema Moya EFE

Política CONVENCIÓN DEL PP

Pablo Casado y José María Aznar, los dos jóvenes que vinieron de Ávila

El expresidente del Gobierno hizo oficial lo oficioso: Casado es Aznar y Aznar es Casado. "Tienes mi confianza", le dijo sobre el escenario.

20 enero, 2019 02:20

A las faldas de las murallas de Ávila, el Partido Popular cría a sus líderes. Da igual su procedencia, ya sea Madrid o Palencia, que los grandes dirigentes populares tienen esta circunscripción en común. José María Aznar ha sido el encargado de recordarlo durante este sábado en la convención del PP: tanto él como el actual presidente de la formación, Pablo Casado, tienen sus raíces políticas en la provincia castellanoleonesa. 

El gran discurso de Aznar fue el plato fuerte de la jornada popular. La certificación última del regreso del líder pródigo, aquel que había sido enterrado durante el marianismo, el que renunció a la presidencia de honor del partido y que estuvo a punto de entregar su carné de militante, el expresidente del Gobierno hizo oficial lo oficioso: el traspaso de poderes. Casado es Aznar y Aznar es Casado, porque no sólo comparten ideas y valores -adalides ambos del liberalismo conservador y de los reformistas cristianos-, sino trayectoria. Y Aznar fue quien subió esa similitud al escenario.

“Hace casi 30 años un joven de 37 años -la misma edad de Pablo Casado- llegó a la presidencia del Partido Popular. Ese joven -como Pablo Casado- venía desde Ávila. Pero a diferencia de ese joven de hace 30 años, el joven de hoy, Pablo Casado, es mucho más listo y sabe mucho más de política”, narró Aznar. 

Aznar, a Casado: "Tienes mi confianza"

Era de justicia. Hasta hoy, el expresidente había sido una figura denostada en el partido bajo gobierno de Rajoy Brey. Un referente del que huir. Pero Pablo Casado lo ha acogido bajo su seno, ha rehabilitado su nombre y lo ha hecho desde el minuto uno. Cuando apenas había estrenado como presidente del PP, confirmó a Aznar como referente acudiendo a la presentación de su libro y sublimando ese apoyo con un abrazo ante las cámaras. En aquel momento, a José María Aznar le faltaban apenas unos días para comparecer en la comisión de investigación por la financiación ilegal del PP.

“Ninguno de tus antecesores lo tuvimos tan difícil. Por eso quiero que sepas, y que lo sepan todos, que tienes mi confianza. Vas a saber responder a este gran compromiso. Tenemos un gran líder, un líder como un castillo, sin tutelas ni tutías", le dijo Aznar a Casado, mirándole a los ojos. El plenario de la convención estaba entregado. Los dos populares corrieron a abrazarse.

No era la primera vez. Ya le había dado su apoyo público antes, en mayo de 2015, cuando el presidente de FAES  estuvo en alguno de los actos de las elecciones de entonces. "Si alguna vez me tiene que renovar alguien, que me renueve Casado, que es un tipo estupendo"

"Los votos que España necesita son para el PP"

Porque su relación viene de lejos. Pablo amamantó la política de manos del propio José María: fue su jefe de gabinete y ambos habían sido diputados cuneros por Ávila en el Congreso. Compartían visión: ese ala más conservadora que ahora pretende no ser la única. Sin embargo, esa reivindicación de la etapa de las mayorías absolutas es el antídoto que pretende utilizar el PP para coagular las sangrías de votos hacia Vox y Ciudadanos.

El propio Aznar ya tonteó y amenazó con apadrinar a los de Rivera: “A mí me parece que Albert Rivera es una persona que tiene unas condiciones políticas muy positivas y muy relevantes” o “Ciudadanos tiene la primacía en el centro derecha político” fueron algunos de sus dardos. Pero eso fue antes de la era Casado.

Este sábado Aznar ha sido contundente. Se acabaron los experimentos y los vientos de cola que ha traído el cambio de color de la Junta de Andalucía no serán para siempre. La ideología que él representa sigue siendo el PP. "No quiero dejar nada a la interpretación", explicó. "Los votos que España necesita para responder con éxito a este desafío [el catalán] contra su continuidad histórica y contra su futuro son los votos que deben ir al Partido Popular y que desde ahora pido para el Partido Popular".