Pablo Iglesias y Carles Puigdemont en una de las visitas del líder de Podemos a la Generalitat.

Pablo Iglesias y Carles Puigdemont en una de las visitas del líder de Podemos a la Generalitat. Efe

Política LOS SOCIOS DE SÁNCHEZ

Iglesias está "considerando" viajar a Waterloo para negociar con el fugado Puigdemont

Que Pablo Iglesias está funcionando como vicepresidente de Presupuestos Generales del Estado (PGE) parece evidente. El líder de Podemos ya dejó claro, una vez que firmó en Moncloa aquel documento con el logotipo del Gobierno de España y el de su partido al mismo nivel, que haría "lo que fuera necesario" por sacar adelante las cuentas. Y si había que ir a la cárcel a ver a Oriol Junqueras, se iba. Y si hay que ir a Waterloo a visitar el fugado Carles Puigdemont, se va. Al menos, eso es lo que está "considerando" Iglesias en estos momentos, según ha revelado en una entrevista en RAC 1.

La semana pasada, Ione Belarra, portavoz en el Congreso del partido morado, avisaba de que seguirán "dejándose la piel" por que se aprueben los PGE, pero quizás "con más discreción". Admitía de este modo, implícitamente, que alguien del Ejecutivo les ha hecho llegar el malestar por el protagonismo que había adquirido el secretario general de Podemos con sus visitas y llamadas: "En mi libro digo que Puigdemont no es pragmático", ha dicho este martes el líder del partido de los círculos, "pero tras hablar con él por teléfono hace unos días debo corregir mis palabras".

Iglesias trata de blanquear, así, su imagen y la de sus interlocutores en esta negociación, los separatistas catalanes de ERC y el PDeCAT sin cuyos votos no hay posibilidades de que las cuentas públicas pasen el trámite del Congreso de los Diputados. "Hay miedo entre los dirigentes independentistas de ser calificados de traidores", ha dicho en la radio catalana este martes. Y es que el intercambio de apoyos significaría que los diputados republicanos y exconvergentes tendrían que hacer una cabriola dialéctica para apoyar la ley de Presupuestos después de haber dicho públicamente, tanto Joan Tardà como Carles Campuzano, que "no hay nada que hacer" mientras el Gobierno no tenga "un gesto" de distensión con los presos y fugados.

Este lunes, en una entrevista publicada por Elindependiente.com, el ex líder de la ANC Jordi Sànchez, quien desde la cárcel fue cabeza de lista de JxCAT en las últimas elecciones autonómicas, decía que "ese gesto" podría ser el de que "la Abogacía del Estado retirara su acusación" contra ellos, una posibilidad que, como informa EL ESPAÑOL, provoca temor entre el cuerpo de abogados del Estado. "Sería muy difícil que se entendiera fuera de nuestras fronteras" una decisión así.

Por el momento, el líder de Podemos sigue haciendo campaña por su acuerdo de los PGE, facilitándole el trabajo a Pedro Sánchez para seguir en Moncloa, y tratando de sacar rédito a un lado y al otro de la mesa negociadora: las cuentas de la Generalitat, con el apoyo de En Comú Podem, y las del Ayuntamiento de Barcelona de Ada Colau también podrían entrar en intercambio, como sugirió la alcaldesa barcelonesa.