Pablo Casado junto con parte de su equipo en su primera Junta Directiva Nacional.

Pablo Casado junto con parte de su equipo en su primera Junta Directiva Nacional. Efe

Política ELECCIONES AUTONÓMICAS Y MUNICIPALES

'Operación casting' del PP: Casado busca mirlos blancos para Madrid, Barcelona y Valencia

Los conservadores lanzan macroencuestas para conocer el conocimiento real de sus aspirantes. Quieren colocar a los mejores para recuperar plazas perdidas en 2015.   

En Génova se muestran confiados de que el Tribunal Supremo acabará dando carpetazo al polémico máster de Pablo Casado y la dirección nacional del Partido Popular está ahora inmersa en una ardua tarea: poner a punto al partido para recuperar las plazas perdidas en las elecciones de mayo de 2019, el trampolín que quiere usar Casado para llegar después a La Moncloa.

La nueva dirección trabaja a contrarreloj para encontrar "a los mejores candidatos". Los conservadores están ahora sondeando a los ciudadanos para explorar el grado de conocimiento de sus principales activos. El objetivo es colocar a los "candidatos idóneos, a los mejores" para recuperar buena parte del poder territorial perdido en 2015, un batacazo electoral que les hizo perder plazas históricas como Madrid, Valencia, Sevilla o Cádiz.

Los focos están centrados, sobre todo, en Madrid. Tanto el presidente de la Comunidad, Ángel Garrido, como el portavoz conservador en el Ayuntamiento, José Luis Martínez-Almeida, no han sido todavía revalidados en sus puestos y las especulaciones se han disparado desde que la dirección nacional encargó una macroencuesta por toda la región para ver el grado de conocimiento de los actuales representantes y otros dirigentes como la exministra Isabel García Tejerina, el alcalde de Boadilla, Antonio González Terol o el exministro Manuel Pizarro. El propio presidente de la Comunidad de Madrid reconocía esta semana en este periódico que le gustaría volver a repetir. 

La dirección nacional tomará una decisión según el grado de conocimiento de sus candidatos. Sin embargo, en el PP se resignan a "que no salgamos a ganar como hacíamos antes con candidatos como Esperanza Aguirre, Alberto Ruiz-Gallardón o Rita Barberá", se lamenta un miembro de la actual cúpula directiva.

Pons prefiere quedarse en Europa

El casting se extiende más allá del perímetro madrileño. En Valencia han usado la misma fórmula para encontrar a su mirlo blanco. En la capital, el PP está dirigido por una gestora y todo el equipo, excepto el portavoz, Eusebio Monzó, está imputado por el caso Taula. Pablo Casado presidirá este mismo sábado la Junta Directiva del PP de la Comunidad Valenciana, pero no adelantará el nombre del candidato a la capital.

El nombre que suena con más fuerza sigue siendo el del eurodiputado Esteban González Pons, que prefiere quedarse en Bruselas aunque la candidata sea María Dolores de Cospedal. No hay ninguna duda de que la candidatura a la presidencia de la Generalitat será Isabel Bonig, a pesar de que no apoyó a Casado en las primarias.

Nadie quiere presentarse por Barcelona

Barcelona es el bastión imposible. Con la candidatura casi anunciada de Manuel Valls y los pésimos resultados electorales en las últimas autonómicas, los conservadores dan por perdida su gobernabilidad. Por eso, argumentan que "nadie quiere presentarse" y, aunque las quinielas apuntan hacia la vicesecretaria Andrea Levy o la portavoz parlamentaria, Dolors Montserrat, es "prácticamente imposible" que la dirección nacional las elija. "Sería para quemarlas, no tiene ningún sentido", reflexiona un alto cargo. El candidato eterno, Alberto Fernández Díaz, ya ha dicho que no quieren volver a concurrir a la lista municipal.

El PP estrenará también cartel electoral en Castilla y León, Castilla-La Mancha, Baleares, Murcia, La Rioja, Canarias, Cantabria y Aragón. El objetivo de la nueva dirección es presentar a todos los candidatos en la gran convención que celebrarán el primer fin de semana de diciembre y que los elegidos tengan tiempo suficiente como para hacer una campaña electoral larga y duradera que consiga conectar con el votante perdido. "Hay que dejar claro que el PP es un partido nuevo y que salimos a ganar. Tenemos tiempo para conseguirlo", resume un dirigente del nuevo equipo.