La sede del PP nacional en Madrid.

La sede del PP nacional en Madrid. Efe

Política VOTACIÓN HISTÓRICA

Los siete agujeros negros que pueden adulterar las primarias del PP

No habrá interventores de todas las candidaturas en las 1.096 sedes y ni siquiera los periodistas pueden permanecer toda la jornada en una sede.

El Comité Organizador del Congreso (COC) ha marcado las reglas del juego en un proceso de primarias inédito en el Partido Popular. El sistema de doble vuelta diseñado hace tan solo dos años fue concebido con la idea de que, llegado el momento, se postulara un único candidato a suceder a Mariano Rajoy con verdaderas garantías de ganar. La moción de censura echó por tierra los planes de un partido que está muy poco acostumbrado a los sobresaltos. El PP se abrió en canal y al proceso se presentaron seis aspirantes, tres de ellos de la talla de María Dolores de Cospedal, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado.

El Partido Popular elige a los dos candidatos que lucharán para suceder a Rajoy

La competición es tan extrema que ningún candidato se atreve a pronosticar un resultado. Cualquier cosa puede pasar en un proceso en el que solo pueden pasar dos aspirantes en la primera votación que se celebra este jueves. La Mesa electoral de cada sede se aprobó en sendos comités ejecutivos provinciales y estará compuesta por tres personas: el presidente, el secretario y el vocal. Las normas indican que durante las once horas que están abiertas las sedes debe haber sentados al menos dos de las tres personas que forman la Mesa. En ningún momento puede quedarse uno solo. En las 52 provincias que se divide España se ha designado un apoderado por cada candidatura que velará durante toda la jornada por el buen funcionamiento del sistema. El apoderado puede acudir en cualquier momento a cualquier sede y requerir a la Mesa la documentación que considere oportuna. Podrá impugnar cualquier punto que considere alterado.

Ante esta final tan reñida, las sospechas de que se puedan producir irregularidades en el proceso se disparan. A continuación, EL ESPAÑOL detalla los seis agujeros negros que podrían adulterar las primarias más reñidas de la historia del Partido Popular.

1. Sin interventores de todos en todas las sedes

El COC ofreció a todas las candidaturas poner interventores en el 100% de las 1.096 mesas donde se podrá votar en toda España. Sin embargo, fuentes de las distintas candidaturas reconocen que es "imposible" poner a gente de confianza en cada localidad donde se votará. Todas las candidaturas apuestan por reforzar las sedes clave donde más se vota y allí sí está previsto que haya miembros de todas las candidaturas.

En los pueblos más pequeños donde se han inscrito menos de una decena de militantes es donde más probabilidades hay de que no haya supervisores de otras candidaturas menos afines y que finalmente se vote en bloque al candidato que respalda por el aparato provincial. El Comité, sin embargo, obliga a todas las sedes a colocar en la mesa electoral papeletas de los seis aspirantes y poner a disposición de los militantes un habitáculo cerrado para que pueda elegir a su candidato sin recibir presiones.

2. Inscripciones motivadas -y pagadas-

En autonomías donde la participación se ha multiplicado exponencialmente, como Andalucía, Madrid y Castilla-La Mancha se ha dado el caso en el que cargos del partido han animado "de forma muy activa" a militantes pasivos a participar en el proceso. Los casos más sangrantes se han dado en familiares directos, a quienes los interesados llegaban a abonar los 20 euros que costaba la inscripción si no estaban al corriente de pago para que participara en el proceso. Son afiliados que votarán al candidato preferido por sus superiores. La mayoría de los afiliados que querían participar para votar de corazón optaron por no pagar la cuantía que se le exigía como requisito imprescindible para ejercer su derecho a voto, generando un gran malestar entre las bases.

3. Datos globales por provincias, no desglosados

Una vez que todos los inscritos hayan votado en sus respectivas sedes, los miembros de la Mesa harán el recuento y elevarán los resultados a la gerencia provincial del PP. Esta, a su vez, volcarán sus datos en un excel que ha facilitado el COC donde solo hay que poner un dato: provincia. Y el número de votos de cada candidato ordenados alfabéticamente: Cabanes, Casado, Cospedal, García-Hernández, Margallo, Santamaría, blancos y nulos. Este dato que no se desglosará municipio a municipio puede empañar también el proceso.

4. Opacidad: ni los periodistas pueden estar en las sedes

El COC ha prohibido a los medios de comunicación hacer un seguimiento escrupuloso desde cualquiera de las mil sedes abiertas para votar. Los periodistas solo podrán acceder cuando los candidatos acudan a depositar su papeleta en la urna. En ningún caso está permitido el paso antes ni después, por lo que cualquier irregularidad no podrá ser captada por ninguna cámara.

5. La escasa participación beneficia al aparato

Solo 66.706 afiliados de los más de 860.000 que componen el PP se inscribieron en el proceso para votar este jueves. El COC no permitió el voto por correo ni la inscripción online, por lo que muchos militantes que querían participar se quedan fuera del proceso. Que la votación sea un 5 de julio, jueves laborable o en plenas vacaciones de verano, tampoco ha facilitado la participación. De hecho, fuentes del PP reconocen que cuantos menos afiliados participen más opciones hay a que pasen la criba las dos candidatas de aparato: Cospedal y Santamaría. Pablo Casado, el preferido por la militancia de base, pidió a gritos al COC que se permitiera votar libremente. Pero los organizadores no quisieron cambiar las normas del juego a mitad del partido. Las mismas fuentes reconocen que más de la mitad de los inscritos son personas que trabajan por o para el PP y que, por tanto, apuestan claramente porque gane una u otra candidatura. El propio Casado denunció presiones del aparato hacia determinados militantes para evitar que llenara mítines en tierra de Cospedal o Santamaría.

6. Falsificación de firmas en las inscripciones

Simpatizantes de la candidatura de Cospedal han denunciado firmas falsificadas en algunas inscripciones de electores en Sevilla para apoyar a Santamaría. Según informó El Independiente, la hija de un diputado autonómico afín a la exvicepresidenta fue grabada reconociendo que no había rellenado la inscripción obligatoria para poder votar.

7. Los compromisarios pueden corregir

Lo más probable es que este jueves no se conozca el nombre del futuro presidente del PP. El sistema impone que si uno de los candidatos recoge más del 50% de los votos y tener 15 puntos de diferencia con el segundo más votado pasa solo él a la segunda fase. Pero con la competitividad que hay es prácticamente imposible que esto suceda.

Lo normal es que pasen dos candidatos a la segunda vuelta, los dos más votados. Serán los 2.612 compromisarios que también son elegidos este jueves los que votarán finalmente en el Congreso del 20 y 21 de julio al sucesor de Rajoy. Hay un temor muy extendido en el PP: que en la segunda vuelta se pueda corregir el voto de los afiliados, que solo pueden participar en la primera votación, y que pueda ganar el candidato que se haya quedado en segunda posición.

Hay candidatos como José Ramón García-Hernández que han denunciado que sería un fraude que se produjera esta correción. Sin embargo, desde el COC avisan: las normas son las que son y la palabra final la tendrán los compromisarios.