Zapatero, junto al economista Jeffrey Sachs, con quien protagonizó un concurrido acto en Madrid.

Zapatero, junto al economista Jeffrey Sachs, con quien protagonizó un concurrido acto en Madrid. EFE

Política EL FUTURO DEL PSOE

Zapatero tira de optimismo antropológico: "No creo en la crisis de la socialdemocracia"

"Susana Díaz es una magnífica candidata, tiene todas las condiciones para liderar el partido", dice el día en que se cumplen 13 años de su primera victoria en las elecciones generales.

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Sólo le faltó el "mister president". "¡Happy birthday!", le dijo Jeffrey Sachs, el renombrado economista norteamericano, referente por sus teorías sobre desarrollo, con el que José Luis Rodríguez Zapatero protagonizó un acto este lunes en Madrid. Este 14 de marzo se cumplen 13 años de la primera victoria de Zapatero en las elecciones generales. Su legado, en permanente revisión, es ahora reivindicado por la nueva e interina dirección del PSOE y con fuerza por Susana Díaz, la aspirante al timón del PSOE con la que él colabora desde hace tiempo.

El expresidente, muy centrado en su actividad internacional, participó en un coloquio sobre las prioridades de la izquierda global con el catedrático de la Universidad de Columbia (Nueva York). Gran parte del interés de los asistentes estaba en casa, en especial en la situación de su partido, que ya está de lleno metido en la nerviosa espiral que desembocará en la urna de las primarias. "Susana Díaz es una magnífica candidata, tiene todas las condiciones para liderar el partido", dijo nada más llegar, para aliviar el interés de los medios de comunicación, que conocen desde hace tiempo su simpatía por la presidenta de la Junta de Andalucía. Zapatero no descartó participar en la puesta de largo de la candidatura de Díaz, prevista para el 26 de marzo en Madrid. 

En una sala a reventar, tanto que muchas personas se quedaron fuera, Zapatero recurrió a su ya clásico optimismo antropológico para recordar que el momento actual "no es más fácil ni más difícil que otros en la Historia" y cargó contra los "oportunistas del malestar" como Donald Trump, que "han cuestionado tanto la democracia". "Resulta que la usan bien", obteniendo escaños y llegando a la presidencia, a pesar de tener tres millones de votos menos que Hillary Clinton, perjudicada en este caso por el funcionamiento del sistema electoral. 

Zapatero evitó enjugar demasiado sus buenos momentos en la Moncloa. "Más que las victorias pasadas, me importan las victorias que tenemos que tener en el futuro inmediato", explicó. 

"¿Y si ganamos en Alemania?"

"Descreo de esa teoría de la crisis de la socialdemocracia. No la comparto. Es más, la llevo oyendo desde niño", dijo. El ejemplo perfecto es Alemania, donde los socialdemócratas del SPD, que gobiernan en coalición con Angela Merkel, estaban a 10 puntos de la canciller en las encuestas. Hasta que llegó el expresidente de la Eurocámara Martin Schulz para liderar la candidatura a las elecciones de otoño. "¿Y si ahora ganamos en Alemania?", se preguntó. "Habrá un momento en que los titulares digan 'vuelve la socialdemocracia'", bromeó. Para él, nunca se ha ido.

La referencia bien puede entenderse como una pieza del argumentario del "PSOE ganador" que reivindica la propia Díaz. En el partido hay quien asume que el tablero ha cambiado y que Podemos mantendrá altas cotas de apoyo a medio plazo, por lo que para ganar a la derecha sólo cabe una alianza entre ambos. Díaz y Zapatero sostienen que con el liderazgo y el proyecto idóneos los socialistas pueden ganar solos al PP. 

Zapatero, al que se le veía muy cómodo, no ahorró en guiños a su pasado, aunque sin excesiva nostalgia. Cuando Sachs habló de la "inestabilidad psicológica" de Trump, contra el que cargó con una gran dureza, el expresidente español lo consoló. “Somos especialistas en combatir presidentes de EEUU. Y puedo decir que no pasa nada. Aquí estoy”, bromeó en referencia a George Bush, con quien mantuvo unas gélidas relaciones. A veces, hasta pasan cosas buenas, como la retirada de las tropas de Irak, dijo, cosechando un aplauso.

También se refirió a la ley antitabaco o la ley de dependencia, así como a la cooperación española, que le había permitido comprobar, muchos años después, las vidas salvadas por la solidaridad española en América Latina. 

Selfies y exministros

Zapatero pidió una mayor cohesión europea como respuesta a Trump, en línea con el consenso europeísta que se ha adueñado de Bruselas. "Europa tiene una gran oportunidad, con Gran Bretaña o sin ellos. Allá ellos", advirtió. 

Lo arroparon muchos socialistas. También exministros como Miguel Ángel Moratinos, Miguel Sebastián, Valeriano Gómez, Leire Pajín o Trinidad Jiménez, así como miembros de la Gestora socialista, como Mario Jiménez, Ricardo Cortés o Soraya Vega, y el diputado Eduardo Madina, que presentó el acto junto al economista José Carlos Díez.

Al acabar pudo comprobarse que el expresidente sigue teniendo sus fans, que se agolpaban para hacerse selfies y fotos con él. Se tuvo que marchar escoltado y respiró al meterse en el ascensor que lo devolvió al asfalto de la calle Alcalá, donde se encuentra el Círculo de Bellas artes que acogió el acto. Muchos se preguntaban si, tras las primarias, el PSOE volverá a ocupar la Moncloa. Él lo auguró, haciendo gala, de nuevo, de su célebre optimismo.