Susana Díaz, en el acto del PSOE de Andalucía por el día de la comunidad.

Susana Díaz, en el acto del PSOE de Andalucía por el día de la comunidad. EFE

Política EL FUTURO DEL PSOE

La burla del "PEZOE ganadó" destapa prejuicios contra los andaluces entre los partidarios de Sánchez

Burlas del acento de Díaz conviven con estereotipos sobre el porqué de las victorias del PSOE andaluz y la supuesta misión imposible para la presidenta de la Junta: ganar y convencer fuera del sur de España.

Una anécdota o un hecho aislado. Para muchos en el PSOE, especialmente los detractores de Susana Díaz, la imitación que de la presidenta andaluza hizo este domingo Ramón Silva, concejal socialista en el Ayuntamiento de Madrid, no tiene importancia alguna. "Queremos un PZOE ganadó", dijo Silva a modo de burla en el Comité Regional del PSOE madrileño, el máximo órgano del partido en el ámbito autonómico. El edil, enmarcado en los partidarios de Pedro Sánchez en su carrera por el liderazgo del PSOE, pidió más tarde perdón por sus palabras.

El comentario vilipendiaba tanto el acento de la líder de su propio partido en Andalucía como el planteamiento que hay detrás de esa pretensión de victoria. Díaz repite que el PSOE puede por sí solo volver a ganar al PP como lo hicieron Felipe González o José Luis Rodríguez Zapatero mientras que Sánchez insiste en una alianza con Podemos y otras fuerzas de izquierda como única vía realista para conseguirlo. 

Diferencias estratégicas aparte, en el PSOE se advierten rasgos antiandaluces en algunos de los seguidores de Sánchez. Se basan, por una parte, en cuestiones como el acento o los tópicos sobre el norte y sur de España que laten en ciertos sectores de la sociedad y, por tanto, del PSOE. 

Fuentes cercanas a Díaz denuncian también que partidarios de Sánchez utilizan argumentos muy similares a los que durante años ha empleado la oposición en Andalucía para desprestigiar a la presidenta y al partido en la comunidad. "A veces se apela a una supuesta realidad sociológica, que en teoría es muy específica y que lleva a los andaluces a votar al PSOE poco menos que por ignorancia, porque son unos paletos", explica alguien próximo a Díaz. "Y eso es muy peligroso, porque parece que se distingue entre democracias de primera, donde juegan unos, y otras, de segunda, como Andalucía", lamenta.

El voto clientelar

Es el discurso del voto clientelar o cautivo gracias a la utilización partidista de la Junta de Andalucía. "Es aquello del 'régimen' que servía a Javier Arenas para justificar que siempre perdía las elecciones", dice otra fuente cercana a la presidenta. Esos argumentos, utilizados en la tribuna del Congreso por la diputada de UPyD Irene Lozano, llevaron al PSOE andaluz a arremeter contra Sánchez cuando éste la fichó como número cuatro en la lista por Madrid en las elecciones generales de 2015. En ese sentido, los cercanos a Díaz advierten una diferencia entre Sánchez y, en especial, su legión de seguidores en las redes sociales, y el tercer aspirante a la secretaría general del partido, Patxi López, con "más cultura de partido", según ellos. 

Fuentes cercanas a Sánchez se desvinculan por completo de estos argumentos y de la burla del concejal del Ayuntamiento de Madrid. Recuerdan que el exlíder del PSOE presentó su candidatura para un segundo mandato en Dos Hermanas (Sevilla), que en la comunidad hay numerosas plataformas de apoyo a su figura. Auguran también que su resultado en las primarias dejará claro que hay muchos andaluces con él. 

Partidarios de Díaz como José Andrés Torres Mora, diputado por Málaga, añaden la denuncia de tintes machistas y clasistas al debate. 

Díaz y el discurso norte-sur

"Una cosa es Andalucía y otra el norte de España". La frase se escucha a menudo entre los que creen que Díaz está condenada en grandes urbes, entre sectores jóvenes de la población y el norte de España, tres grandes debilidades del PSOE desde hace años.

Los partidarios de Díaz recuerdan que ella tiene muchos seguidores jóvenes y urbanitas y que los que han demostrado incapacidad para ganar son los que ya han mordido el polvo, tanto en el ámbito nacional (Sánchez ha firmado las dos peores derrotas del PSOE) como autonómico y municipal. En Cataluña, el PSC fue la tercera fuerza en votos en las últimas elecciones. Lo mismo le ocurrió el año pasado al PSdeG en Galicia. En Euskadi, el PSE fue cuarto. Ganar en Andalucía, como hizo Díaz en las últimas elecciones autonómicas, no debería ser un handicap sino una ventaja a la hora de dar el salto a Ferraz, sostienen. 

"Hay una simplificación que reduce algunos debates al centralismo y la periferia y que late en el partido", explican fuentes socialistas para añadir la enésima grieta a un PSOE en horas bajas. En ese contexto, el "Pezoe ganadó" podría ser la punta del iceberg; el primer ejemplo público de muchas actitudes antiandaluzas que se mantienen en privado. Que el comentario se haya hecho en la semana en la que Andalucía ha celebrado el día de su comunidad, muy marcado por el autogobierno y el regionalismo, añade una vuelta de tuerca más a la carrera por el liderazgo del PSOE cuyo desenlace está cada vez más cerca.