María Esther del Campo García, durante su comparecencia en Comisión Consultiva de Nombramientos.

María Esther del Campo García, durante su comparecencia en Comisión Consultiva de Nombramientos. Congreso de los Diputados.

Madrid UNIVERSIDAD COMPLUTENSE

La decana que 'censuró' a Leopoldo López permitió un acto de las Juventudes Comunistas el jueves

Esther del Campo ha escrito un libro sobre Podemos y fue la presidenta del tribunal que examinó la tesis doctoral de Errejón.

27 abril, 2021 03:01

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¿Censura o prudencia por el coronavirus y para evitar también incrementar el clima de crispación política en Madrid? La cancelación del acto en la Universidad Complutense que iba a protagonizar Leopoldo López este lunes ha puesto en el centro de la polémica a la decana de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, Esther del Campo.

Del Campo es catedrática desde 2007 en esta facultad y tiene una vinculación directa con Podemos: es vocal de la Junta Electoral a propuesta del partido de Pablo Iglesias y, además, ha sonado como posible nueva decana de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), puesto que otorga a dedo el Ministerio de Universidades, en manos de la formación morada.

Especialista en procesos sociopolíticos de países latinoamericanos como Bolivia, Ecuador, Argentina o Chile, tiene una gran vocación didáctica, según sus estudiantes. Aseguran que es muy activa en la vida universitaria y ello se refleja en la cantidad de tesis de fin de carrera que ha dirigido.

Según se puede comprobar en Dialnet (uno de los portales de investigación científica más amplios de la lengua hispana), la gran mayoría de los trabajos coordinados tienen un marcado carácter ideológico: memorias del exilio de la izquierda peruana, agenda descolonizadora de Venezuela hasta el 2013, el proceso constituyente del régimen electofáctico en Colombia o los referéndums durante la revolución bolivariana de Hugo Chávez, son algunos de los temas en los que esta experta ha tutorizado.

Sobre Venezuela, del Campo ha sido directora de cinco tesis que abordan problemas económicos y sociales del país. Una sobre la agenda post-neoliberal del país entre 1989 y 2013; una comparación entre Chile y Venezuela sobre su política de gasto, otra sobre los referéndums bajo el mandato de Chávez, otra sobre el problema de la vivienda, y una última sobre el cambio en el orden social durante el chavismo.

En su ejercicio individual, la especialista tiene una larga bibliografía y ha estudiado sobre la transición política en Cuba, la democracia en Chile, incluso, sobre la Ley de Dependencia de España. Un análisis de las comunidades de Aragón y Andalucía hasta el 2007 en un área de la que, hasta hace unos meses, era ministro Pablo Iglesias.

Iglesias, "hijo pródigo"

Su relación con Podemos no es algo puntual relacionado sólo con la literatura (también colaboró escribiendo un libro sobre Podemos y la influencia política de Bolivia en la figura de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón). Del Campo fue la presidenta del tribunal de tesis doctoral que Errejón defendió en 2011.

Además, desde comienzos de 2012, dirigió el Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI), un espacio académico donde los fundadores de Podemos y sus seguidores más próximos siempre han tenido un especial protagonismo.

Y es que, el abandono de la docencia no ha impedido a Unidas Podemos seguir vinculado con el campus que les vio nacer. Pablo Iglesias acudía antes de la pandemia a un acto titulado Reaccionario y fascismo del siglo XXI, palabras que en el último fin de semana han resonado en su discurso y el de sus aliados políticos.

En ese evento, Del campo hablaba de Iglesias como un "hijo pródigo". En su encuentro se refería a él como "profesor" -el líder de Unidas Podemos es profesor honorífico de la UCM-, pero también como un gran "estudiante, investigador y político".

Son estos vínculos los que en círculos académicos y políticos abonan la tesis de la "censura" del acto de Leopoldo López, que podría resultar incómodo en las actuales circunstancias para Podemos.

Juventudes Comunistas, sí

Además, el jueves pasado, 22 de abril, las Juventudes Comunistas de la Comunidad de Madrid celebraron un acto en la misma sala en la que se había convocado al líder venezolano. "¿Hace tres días no había coronavirus ni inestabilidad política?", se preguntan los críticos con la decisión.

El acto también se había publicitado en las redes sociales y a él acudía Álvaro Aguilera, secretario del Partido Comunista en Madrid, y miembros de la dirección de la juventud comunista en la capital.

Profesores y miembros del equipo de la decana defienden su postura, así como la asociación de estudiantes de la Facultad. Afirman que el "ruido" que se está generando está vinculado con "usar a Venezuela como argumento electoral".

Jorge Resina, profesor de la Facultad, explica que el acto se convocó sin "dar margen de tiempo y saltándose el protocolo", puesto que no estaba autorizado previamente por el Vicedecanato de Estudiantes.

Aun así, asegura en su hilo de Twitter que el acto se iba a celebrar y se pactó con la asociación de estudiantes convocantes (Libertad sin Ira). Las condiciones eran que tuviera "poco aforo y estudiantes de la Facultad".

Pero, tras ello, el acto se hizo público en diversos foros de internet y eso generó, según Resina, un "riesgo para la Facultad" sus estudiantes y el personal. "Es entonces cuando se decide suspender el acto".

Apoyo a Leopoldo

En estos momentos, la charla de Leopoldo López no está suspendida, sino aplazada hasta después del 4-M. Además, la vicealcaldesa madrileña, Begoña Villacís, ha tendido la mano a la organización para poder realizar el acto: "Pondremos a disposición de Leopoldo los medios para que el debate se produzca". Hecho que han agradecido miembros del PP y de su propio partido.

Desde el decanato de la Universidad han preferido no hacer declaraciones a EL ESPAÑOL. Se remiten al comunicado hecho público en su página web en el que explican que "la extrema movilización en las redes sociales, así como la crispación política que se está produciendo, hace imposible controlar la seguridad de todos los participantes y asistentes a dicho acto".

Sostienen además que "no se ha recibido con la necesaria antelación desde la organización del evento, un protocolo adecuado a las medidas sanitarias, absolutamente necesario para garantizar la realización de actos masivos en este contexto de pandemia y restricciones sociales".

Los organizadores de la conferencia lo lamentan. Aseguran que no hay un "solo mensaje amenazante o con intención de boicotear el acto", que el evento no tiene nada que ver con el 4-M y que sobre las medidas sanitarias firmaron una declaración de responsabilidad en la que se comprometieron a tomar "las precauciones indicadas".