Isabel Díaz Ayuso, Rocío Monasterio e Ignacio Aguado reunidos en la Asamblea de Madrid.

Isabel Díaz Ayuso, Rocío Monasterio e Ignacio Aguado reunidos en la Asamblea de Madrid. Ciudadanos

España

Reunión de última hora entre PP, Cs y Vox para tratar de salvar la investidura en Madrid

El partido de Ignacio Aguado recalca que no firmará ningún documento con Vox. La sesión de investidura es este miércoles. 

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El deshielo de Ciudadanos respecto a Vox tiene un límite: la firma. Los de Rivera aceptan reunirse con la derecha radical “todas las veces que haga falta” para “explicarles" los acuerdos rubricados previamente con el PP, pero no habrá acuerdos. Con esa premisa, Ignacio Aguado ha lanzado una última intentona en Madrid antes del pleno de este miércoles. Si la investidura fracasa -como apunta el guion de Murcia-, el cronómetro se pondrá en marcha. Si no hay Gobierno antes del 11 de septiembre, se celebrarán unas nuevas elecciones.

El candidato de Cs -e hipotético vicepresidente de Díaz Ayuso- ha impulsado un encuentro con la líder de los populares en la región, pero también con Rocío Monasterio. Va a tener lugar en la Asamblea. No será la primera vez que Ciudadanos y Vox compartan mesa y café.

En Murcia, la reunión duró cinco horas, pero no surtió efecto. Vox votó junto a PSOE y Podemos para bloquear el acuerdo que habían alcanzado PP y Ciudadanos. Abascal, por medio de su equipo autonómico, exigió firmar un documento programático con azules y naranjas, pero éstos lo rechazaron.

PP y Ciudadanos se han brindado mutuamente la condición de “socio preferente”. Génova no la verbaliza porque tiene el encargo de solventar la incompatibilidad entre Rivera y Abascal. El presidente de la extrema derecha invitó este martes a “Albert y a Pablo” a una reunión conjunta. Casado sí le visitó, pero no el liberal.

Abascal llegó a apelar a “la vieja amistad” que le unió a Rivera antes de las europeas de 2014, cuando le invitaba a distintas charlas que organizaba la fundación por la unidad de España que presidía. El líder de Ciudadanos le contestó con un mensaje telefónico: que negocien “los comités autonómicos”.

El mismo día que Abascal pidió “generosidad” a “Albert", su compañera Rocío Monasterio cruzó la línea roja de la intimidad. “Ni Malú sabe dónde está Rivera”. Las fuentes de Cs consultadas por este diario avisan de que no “entrarán en la línea de los insultos ni de las descalificaciones personales”.

El propio Rivera, entre líneas, ha contestado a Abascal. En rueda de prensa, ha dejado caer que entrar en lo “personal” no “soluciona el paro” ni “mejora la vida de las familias”.