El submarino Tramontana recorre las aguas del río Guadalquivir.

El submarino Tramontana recorre las aguas del río Guadalquivir.

España

Habla el comandante que metió un submarino en el Guadalquivir: "Para un marino, un río es un reto"

El 'Tramontana' remontó todo el río para llegar hasta Sevilla en una escena poco frecuente para la Armada Española.

La imagen no tardó en circular por redes sociales. No es para menos: no todos los días se ve un submarino de la Armada Española, el Tramontana en este caso, surcando las aguas de un río. Era el Guadalquivir y su dotación se dirigía a Sevilla con motivo del Día de las Fuerzas Armadas. Su comandante, Jaime Bellido, asegura que fue una "experiencia inolvidable". Admite entre risas, eso sí, que "para un marino, un río siempre es un reto".

El Tramontana (S-74) es uno de los tres sumergibles que, junto al Galerna (S-71) y el Mistral (S-73) constituyen la flota de submarinos de la Armada Española. Y además fue el elegido para participar en los actos organizados en Sevilla en torno al Día de las Fuerzas Armadas del pasado sábado.

¿Era posible enviar un submarino río arriba a través del Guadalquivir para llegar hasta la capital andaluza? Era un reto, con una eslora de 67,5 metros y una manga de 6,8, además de las dificultades de maniobra que pudiera encontrarse, pero la Armada no encontró ningún inconveniente en hacerlo y sí mucho que ganas: el contacto con la gente y dar a conocer las capacidades del submarino. 

Submarino Tramontana de la Armada en el río Guadalquivir.

Así pues, el Tramontana abandonó la base de Cartagena y enfiló la desembocadura del Guadalquivir. Tardarían alrededor de cinco horas y media en surcar el río hasta Sevilla; un recorrido lleno de anécdotas.

No son pocos los vídeos que circulan a través de redes sociales en los que se puede ver al Tramontana por el Guadalquivir. "En superficie somos un poco más torpes que un barco convencional", admite el comandante del submarino, Jaime Bellido. Los meandros constituían las zonas más complejas de afrontar. Pero añade: "Como marino y submarinista, de las mejores experiencias que he tenido".

Porque el Tramontana está más acostumbrado a navegar por el Mediterráneo, integrado en misión de seguridad de la OTAN: "Salir de tu zona de confort siempre es un reto... pero evidentemente en el Guadalquivir íbamos sin sumergirnos y que nos fuera dando el aire, acostumbrados a estar bajo el agua, fue un disfrute".

¿Y los otros barcos con los que se encontraban? Sorpresa total. Pocos esperaban cruzarse ese día con todo un submarino de la Armada Española y les saludaban con sus bocinas. Desde tierra, los viandantes también lo hacían con sus manos.

Llegada a Sevilla

Y, por fin, Sevilla. "Una ciudad con una tremenda tradición relacionada con la Armada Española, durante mucho tiempo ha sido el puerto más importante", apunta Jaime Bellido, que lleva 18 meses como comandante del Tramontana y que en dos días, siguiendo el calendario habitual, cederá su puesto para afrontar un nuevo destino.

"Muchísimo cariño, espectacular", define Bellido su estancia en la capital andaluza. Una afirmación que se traduce en cifras: 5.000 personas entraron en el Tramontana, con todas las dificultades que ello conlleva. Recordemos que la dotación máxima del sumergible es de 66 efectivos y que el espacio es muy limitado. Y que esas 5.000 personas entraron y salieron por las mismas escaleras de acceso.

"Conseguimos que la mayoría de la gente pudiera entrar", se enorgullece Bellido en conversación con EL ESPAÑOL. "Está mal decirlo, pero... el Tramontana ha sido la estrella del Día de las Fuerzas Armadas".