Pedro Sánchez  saluda a Santiago Abascal antes del inicio de la sesión constitutiva.

Pedro Sánchez saluda a Santiago Abascal antes del inicio de la sesión constitutiva. Efe

España

Zaragoza, el diputado que explicó a Abascal que había ocupado los escaños del PSOE, no del PP

José Zaragoza (PSC), sentado entre Abascal y Espinosa de los Monteros, explica que el líder de Vox le confesó que pensaba que le estaba quitando el sitio a los de Casado. 

"Me llamó Rafael Simancas. ¡Los de Vox se están sentando en nuestros escaños!". Eran alrededor de las 8 de la mañana y faltaban aún dos horas para que comenzase el primer pleno de la legislatura en el que se constituye el Congreso de los Diputados. El diputado José Zaragoza, del PSC, corrió al pleno tras recibir la llamada del secretario general de los socialistas en la Cámara Baja. 

Al tratarse del primer pleno de la legislatura, no hay ni grupos parlamentarios formados ni sitios asignados en el hemiciclo. Cada diputado se sienta donde le parece y, por ese motivo, hay quien madruga para reservar los mejores. 

Vox se levantó pronto para hacer su entrada en el Congreso y, cuando Zaragoza llegó al hemiciclo, Santiago Abascal, líder del partido de extrema derecha, o dirigentes como Iván Espinosa de los Monteros o Javier Ortega Smith ya estaban tomando posiciones. "Vi a algunos compañeros de mi partido mirando como los niños pequeños, desorientados, sin saber bien qué ocurría", ha explicado Zaragoza después. "Vi un sitio libre y me senté, claro", explica. Al lado de Abascal. 

Zaragoza, entre Abascal y Espinosa de los Monteros, mientras este último saluda a Sánchez.

Zaragoza, entre Abascal y Espinosa de los Monteros, mientras este último saluda a Sánchez. EFE

Vox se había sentado en la fila más noble de escaños que históricamente ocupa el PSOE y Zaragoza pudo infiltrarse en ellos. El líder de Vox se sentó así justo detrás del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. Ocupó el escaño que generalmente toma el portavoz parlamentario, en este caso Adriana Lastra. 

El equívoco de Abascal

"Abascal me dijo que, en realidad, ocupó ese asiento porque pensaba que se había sentado en la bancada del PP", ha explicado después Zaragoza. Pero Casado se sienta en frente, donde diputados o asistentes del PP habían dejado antes incluso de que llegase Vox sus bolsos o pertenencias para hacer saber que sus escaños estaban ocupados. 

Es decir, que Abascal no quiso ocupar los escaños del PSOE y hacer un marcaje a Sánchez sino suplantar los del PP, siempre según la versión de Zaragoza, sentado al lado del líder de Vox toda la mañana. Pero confundió la izquierda con la derecha o las fotos que habían visto en televisión. Al fin y al cabo, para Vox era el primer día en el hemiciclo. 

Vox niega este último extremo. "Los iban a ocupar los de ERC y nos hemos adelantado. Para eso somos la España que madruga", ha dicho Espinosa de los Monteros. Fuentes cercanas a Abascal aseguran que es falso que el líder del partido no supiera dónde se sentaban Casado y Sánchez. "Se buscaba estar tras Sánchez", explican estas fuentes. 

Sin embargo, en sus declaraciones a la prensa, Abascal no ha explicado qué mensaje quería trasladar sentándose tras Sánchez. 

La tradición de dónde sentarse se remonta a la Revolución Francesa y se cuenta que distribuir a los diputados entre izquierda y derecha surgió a raíz del posicionamiento de los parlamentarios en torno a un veto al rey. 

Zaragoza no le explicó nada de esto a Abascal. El diputado socialista, en el hemiciclo desde 2011 y considerado una de las mentes más inquietas y estratégicas del PSC, sí facilitó algunas indicaciones al líder de Vox. Le explicó, por ejemplo, cómo se iba a desarrollar la votación de los miembros de la Mesa y cómo tenía que dirigirse a la tribuna para depositar su voto. 

Los comentarios de Vox

Los diputados de Vox se comportaron de manera respetuosa, según Zaragoza, aunque evitaron saludar a los parlamentarios independentistas en prisión provisional, con permiso para acudir al pleno de constitución de la cámara.

Abascal sí hizo un gesto de sorpresa cuando Inés Arrimadas, de Ciudadanos, se saludó con un beso con Jordi Turull (Junts per Catalunya) uno de los procesados. Desde Vox también se hicieron gestos de desaprobación cuando Arnau Ramírez y Felipe Sicilia, dos parlamentarios socialistas, fueron vistos con una camiseta de Gaysper, un icono LGTBI usado por Vox como crítica al movimiento. "¡Que se besen!", exclamaron.

En otro momento, los diputados de Vox sí llegaron a exclamar que debería bajar alguna mujer a la primera fila porque no había casi ninguna y eso podría levantar ampollas en unas instituciones acostumbradas a cuidar la paridad.