Meritxell Batet, este martes en el Congreso de los Diputados.

Meritxell Batet, este martes en el Congreso de los Diputados. PSOE / Flickr

España CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Batet, elegida presidenta del Congreso con la oposición de separatistas y de centroderecha

PSOE, Unidas Podemos, PNV, Coalición Canaria, Compromís y PRC apoyan a la candidata de Sánchez. Manuel Cruz (PSC), presidente del Senado. 

Meritxell Batet ha sido elegida presidenta del Congreso de los Diputados. La diputada del PSC y hasta ahora ministra de Política Territorial ha logrado 175 votos, uno menos que la mayoría absoluta, en lo que puede ser una foto de una aritmética recurrente en lo que queda de legislatura.

Batet, nueva presidenta del Congreso E.E.

A Batet la han apoyado los 123 diputados del PSOE, Unidas Podemos (42), PNV (6), Coalición Canaria (2), PRC y Compromís (1 cada uno). Mientras, los demás partidos han votado o bien por otros candidatos, en blanco o nulo.

El PSOE ha mostrado, en el primer día de la nueva legislatura, que es capaz de atraer apoyos hasta rozar la mayoría absoluta. Sin embargo, el número mágico de los 176 votos (la mitad más uno del Congreso) sólo puede lograrlo con los apoyos de alguno de los otros grupos: los independentistas o el centroderecha.

Si los cuatro políticos independentistas procesados ante el Supremo son suspendidos y no dimiten de sus cargos, el umbral de esa mayoría absoluta bajaría, liberando a Sánchez de esa dependencia para lograr una mayoría. 

Ana Pastor, hasta ahora presidenta del Congreso, ha logrado 125 votos, todos los del PP (66) y Ciudadanos (57), más dos de Navarra Suma. Los diputados de Vox votaron por Ignacio Gil Lázaro, que llegó a su formación proveniente del PP.

Junts per Catalunya, incluyendo a los presos Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull, votaron en blanco mientras que ERC y Bildu, con Oriol Junqueras a la cabeza, introdujeron en la urna una papeleta con la palabra "Llibertat" y un lazo amarillo, lo que convirtió los 19 sufragios en nulos. 

En el Congreso flotaba un ambiente extraño. Los diputados de Vox, con Santiago Abascal a la cabeza, madrugaron para coger sitio justo en los escaños más nobles reservados generalmente para el PSOE: detrás del banco azul, donde se sienta el Gobierno. En la primera sesión del Congreso los escaños aún no están asignados por grupos (que aún no se han constituido) y eso ha posibilitado que Abascal se sentase justo detrás de Pedro Sánchez. 

Los políticos independentistas presos han sido el gran foco de atención. Han intercambiado saludos con miembros del Gobierno y representantes de todos los partidos, salvo Vox. 

Mientras, en el Senado, otro parlamentario del PSC, en este caso Manuel Cruz, fue elegido presidente de la institución gracias a la mayoría absoluta de los socialistas en la cámara.