Salvador Giménez, obispo de la diócesis de Lérida.

Salvador Giménez, obispo de la diócesis de Lérida. Conferencia Episcopal

España

El obispo de Lérida se niega a usar el castellano en el litigio por las obras de arte de Huesca

La diócesis catalana insta también al obispado aragonés a utilizar en el proceso judicial el término "Lleida" en lugar de "Lérida".

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La diócesis de Barbastro-Monzón (Huesca) y la de Lérida llevan décadas enfrentadas por la propiedad de 111 bienes de arte sacro, actualmente en Cataluña tras haber sido trasladadas desde tierras aragonesas. El episcopado aragonés reclama la devolución de los bienes parroquiales y, ante la inminencia del juicio que se celebrará los días 16 y 17 de mayo, el obispado de Lérida ha introducido un nuevo elemento para la polémica: el uso del catalán.

El obispo de Lérida, Salvador Giménez, pretende presentar los documentos en catalán ante el juzgado de instrucción que lleva el caso, ya que considera que es una "lengua oficial" en Aragón, según informa el Heraldo de Aragón.

El abogado de Giménez, José Luis Gómez Gusí, alude a los estudios de un profesor de la Universidad de Zaragoza para interpretar que el catalán es una lengua oficial en Aragón, aunque la legislación autonómica no la reconoce como tal. El letrado, en el escrito de alegaciones, se mostró "sorprendido" de que el obispado aragonés pidiera la traducción de los documentos y señaló que el catalán es una lengua vehicular en la enseñanza aragonesa "eso sí, voluntaria y optativa".

Para sostener esta afirmación, Gómez Gusí se basa en que la parroquia de Barbastro-Monzón formó parte de la de Lérida hasta la década de los 90, cuando las iglesias orientales y occidentales se separaron.

La réplica de la defensa del obispado de Barbastro-Monzón, a cargo del abogado Joaquín Guerrero, consiste en recordar que la Ley de Lenguas de Aragón solo considera oficial el español. El catalán o el aragonés, lenguas reconocidas como "propias, originales e históricas", pueden utilizarse en las zonas donde se hablan, pero ni siquiera es el caso de Barbastro. En su escrito al juez, al que ha tenido acceso el Heraldo de Aragón, Guerrero sostiene que "la  sede de este juzgado queda excluida de cualquier uso distinto del castellano, por lo que el obispado de Lérida tiene la obligación de producir todos sus escritos y documentos en castellano o traducidos a esta lengua".

Lérida o Lleida, motivo de conflicto

A vueltas con el catalán, el abogado Gómez Gusí ha reprochado a los aragoneses que se refieran a la diócesis como el obispado de Lérida y no de Lleida y le ha instado a usar la denominación catalana, aunque ha asegurado que no son "puristas" y que no van "a poner obstáculos de tan nimia importancia".

Al obispado de Barbastro no le ha gustado esta reclamación y ha sostenido que "la ley estatal 2/1992 solo impone el cambio en la denominación de la provincia, no de la ciudad ni de su obispado y, desde luego, no vincula para nada, ni siquiera en los escritos que deba producir un abogado particular".

Está por ver si el conflicto entre ambas diócesis finaliza tras el juicio de los días 16 y 17 de mayo por el que el Obispado de Barbastro-Monzón reclama la devolución de 111 bienes de su parroquia que actualmente se encuentran en el Museo de Lérida. En la demanda también figura el Obispado de Lérida, "que es quien los tiene en déposito", y que manifestó que no podía devolver las obras de arte porque están retenidas por el consorcio que rige el museo y del que forma parte el propio obispado.