A la derecha, Lorenzo Sánchez con Rafael Simancas. A la izquierda, una de las facturas que giró.

A la derecha, Lorenzo Sánchez con Rafael Simancas. A la izquierda, una de las facturas que giró.

España INVESTIGACION

Lorenzo Sánchez cobraba 3.000 euros al mes de la Púnica por trabajos que no acierta a explicar

Cobró 31.372 euros de otra sociedad de Marjaliza antes de entrar como socio en una constructora.

Lorenzo Sánchez Gil no solo maniobró con una constructora de David Marjaliza para elaborar los pliegos de un concurso público. Además, era socio en esas mismas fechas de otra sociedad del empresario y cobró, entre 2001 y 2002, de una tercera empresa como trabajador autónomo. Según ha podido confirmar EL ESPAÑOL, el número diez en la lista del PSOE al Congreso cobró en nueve facturas 31.372 euros. Lo más extraño es que a preguntas de este diario, el candidato del PSOE no fue capaz de enumerar uno solo de los trabajos que supuestamente llevó a cabo para la constructora del principal arrepentido de la trama Púnica, tras negar en un primer momento esos pagos.

Según la documentación que otra en poder de este diario, Sánchez Gil comenzó a emitir facturas a la constructora de Marjaliza en diciembre de 2001. En esa fecha, el candidato del PSOE a la Cámara Baja envía la primera orden de cobro a la empresa T.P.C. Gestiones y Consulting. La misma empresa que, por medio de dos cooperativas, consiguió suelo en Parla para construir 532 viviendas pública en una operación que desde el inicio del caso Púnica investiga la Audiencia Nacional.

Una de las nueve facturas giradas entre diciembre de 2001 y agosto de 2002.

Una de las nueve facturas giradas entre diciembre de 2001 y agosto de 2002.

Las facturas giradas por Sánchez Gil, que son correlativas durante nueve meses y que por lo tanto, colocan a la constructora de la Púnica como su único cliente, tienen como concepto supuestos "servicios relativos a la gestión de la propiedad inmobiliaria, realizados durante el mes de diciembre", en virtud de un contrato firmado ese mismo mes entre el político y la constructora.

En un primer momento y ante las preguntas de EL ESPAÑOL, Sánchez Gil reconoció haber participado como socio en una de las empresas de David Marjaliza, pero negó la existencia de factura alguna por su parte para el constructor en una sociedad distinta. Ante la insistencia de EL ESPAÑOL y la evidencia de que los documentos existían, el candidato de Pedro Sánchez al Congreso se negó a explicar el motivo por la que giró las facturas y los supuestos trabajos de consultoría que las sustentan. 

En aquellas fechas, Sánchez Gil mantenía ya importantes contactos con ayuntamientos del PSOE que eran de especial interés para David Marjaliza. Tras el cobro de estas facturas, Marjaliza y su principal socio abrieron una nueva sociedad. Una firma llamada Gesintra 2001 Pero no estaban solos. Fue una inversión a cuatro de la que los dos empresarios tenían la mitad de la empresa. El otro 50% se repartió a partes iguales entre dos personas vinculadas al PSOE: Agustín Alonso Conesa, hermano del exalcalde de Cartagena José Antonio Conesa, y el propio Lorenzo Sánchez Gil, ahora candidato al Congreso.