Yolanda Díaz, diputada de Unidos Podemos, en la tribuna del Congreso.

Yolanda Díaz, diputada de Unidos Podemos, en la tribuna del Congreso. Congreso

España IPC / PACTO DE TOLEDO

Podemos estalla contra el Gobierno por las pensiones: "Calviño es una funcionaria ultraliberal de la UE"

Podemos marca de cerca al Gobierno. Su papel como principal sostén parlamentario del Ejecutivo de Pedro Sánchez se desarrolla con las de cal y las de arena; las primeras, apuntándose medallas y las segundas, dando palos dialécticos. Ambas tácticas responden a una estrategia: reforzarse en las mesas de negociación -ahora la de los Presupuestos Generales del Estado-. Y por eso no extraña cuando la portavoz de los de Pablo Iglesias en el Pacto de Toledo, Yolanda Díaz, mezcla argumentos políticos y referencias eruditas a leyes -en vigor o en tramitación- con estallidos como éste: "Nadia Calviño hace políticas ultraliberales y su presencia en el Gobierno es una anomalía. Somos el único Gobierno con una funcionaria de Bruselas en el Consejo de Ministros".

El FMI está de visita en España y, tras reunirse con todos los grupos políticos y con el Gobierno, ha dado su diagnóstico: la desaceleración es un hecho, hace falta en España un grave ajuste fiscal y las pensiones no son sostenibles si se revalorizan al ritmo del IPC. En todo caso, la rebaja de la previsión de crecimiento económico para nuestro país, que prevé el organismo dirigido por Christine Lagarde -para el 2,7% en este año y sólo el 2,2% en 2019- no arredra al partido morado en sus exigencias para la negociación de los Presupuestos. Así, en declaraciones a EL ESPAÑOL, Díaz extiende su propia receta: "Si yo estuviera en el Gobierno, me daría igual lo que digan el FMI y la UE".

Sin embargo, Calviño dejó claro en la noche del martes al miércoles, a la salida de su reunión del Ecofin, que en materia de pensiones no puede atenderse al IPC como único parámetro, sino que se debe analizar la sostenibilidad del sistema en el tiempo teniendo en cuenta toda una serie de variables: "Sobre el asunto concreto de las pensiones, yo siempre he dicho, y es la posición del Gobierno, que se trata de un asunto en el que no podemos fijarnos sólo en un parámetro, como por ejemplo la actualización de las pensiones al IPC".

Sorprende esta nueva rectificación del Gobierno, pues hace exactamente una semana, los partidos representados en el Pacto de Toledo -y el PSOE con enorme vehemencia, llegando a retar al PP con "ir a elecciones generales" con este argumento- llegaron a un acuerdo por el que recomendaban al Ejecutivo "volver a revalorizar las pensiones conforme al IPC" y eliminar el "factor de sostenibilidad" recogido en la reforma del sistema que introdujo el entonces ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro (PP).

En 2013, en lo más profundo de la crisis y con las cuentas del Estado teniendo que enjugar un déficit superior al 10%, los 'populares' sacaron la tijera en todos los departamentos, que sufrieron recortes brutales. A su manera, respetaron al colectivo de pensionistas: sus asignaciones se revalorizarían siempre a un ritmo del 0,25% salvo que la economía lo permitiera.

La precariedad de los equilibrios parlamentarios del último Gobierno de Mariano Rajoy hizo que el PNV arrancara una subida para 2018 acorde al IPC para la generalidad de los jubilados y una mayor incluso -hasta el 3%- para las pensiones mínimas. Pero la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa, de la mano de Pablo Iglesias, convirtió la reivindicación del IPC en una bandera. El presidente se había comprometido a ello cuando era líder de la oposición y los de morado, a pesar del supuesto acuerdo de hace una semana, lo exigen "por ley". Porque "no nos lo creemos", advierte Díaz, "y las declaraciones de Calviño este miércoles sólo demuestran que estamos en lo cierto, está ahí para calmar a los liberales de la UE".

Para la diputada de En Marea, el Ejecutivo de Sánchez presenta "una anomalía" y es la presencia de la ministra de Economía. "Poner a una funcionaria de Bruselas en su Gobierno ya fue un mensaje a Europa de que aquí se seguiría la ortodoxia de sus postulados", explica. Además, en su opinión no es casual que entre las muchas temáticas que se trataron en la reunión de ministros de Economía y Finanzas en Luxemburgo, la ministra eligiera ese tema para fijar su mensaje.

"Puede venderlo como quiera, pero Calviño a lo que ha vuelto es a lo que piden PP, PDeCAT y Ciudadanos", desarrolla Díaz. "Ya el mismo día del Pacto de Toledo salió Octavio Granado haciendo a propósito aquellas declaraciones explosivas". La diputada de Podemos hace referencia a la reflexión en alto que hizo el secretario de Estado de la Seguridad Social acerca de que "el sistema no es sostenible de aquí a diez años... y menos utilizando el IPC como única referencia".

"Que lo aclare el presidente del Gobierno"

Granado daba por descontado que para 2018 y 2019 las asignaciones de jubilados y otros pensionados se revalorizarán de acuerdo al IPC -"eso se va a respetar, me consta", apostilla Yolanda Díaz-, pero que en adelante hará falta "un indicador más amplio".

Unas palabras que indignan a la representante morada en el Pacto de Toledo: "Es para pedir su cabeza, dijo que 'el IPC es perverso'... oiga, pues váyase. ¡Usted es un terrorista! Porque nos está diciendo no sólo a los pensionistas, sino a los que trabajamos hoy, que no vamos a tener pensión".

Díaz exige que el Gobierno se aclare entre "sus dos almas". La diputada morada da por hecho que hay divisiones en el Consejo de Ministros, que en el departamento de Trabajo hay altos cargos enfadados con las palabras de Calviño y de Granado. Y que esto "no es una cuestión de sostenibilidad, sino de ideología". Razón por la que exige a Sánchez que no se esconda y tome partido: "Que lo aclare el presidente, está en su mano cumplir su compromiso o colocarse donde Zapatero en 2010, 'es que Europa no me deja'... Sólo tiene que querer".

Pero como decíamos más arriba, están las de cal y las de arena. Podemos advierte a Calviño del "déficit de legitimidad que implica hacer políticas al dictado de algo tan poco democrático como la UE" y de que esa dialéctica está "abriendo el paso a los fascismos en las clases populares de Europa". Pero a la vez la formación de Iglesias aclara que no va a hacer de esta indignación un motivo para romper con el Gobierno o marcar líneas rojas en la negociación presupuestaria: "Bueno, hemos arrancado el IPC para dos años... no nos llega con eso, pero queda clara nuestra enorme distancia con el PSOE, ¿no?".