Militares patrullan la valla de Ceuta en una imagen de 2005.

Militares patrullan la valla de Ceuta en una imagen de 2005. EFE

España FLUJOS MIGRATORIOS

Países de la UE contrarios a la inmigración piden a España que despliegue al Ejército en Ceuta y Melilla

Se trata de una sugerencia, no de un planteamiento oficial. La reunión que estos días se ha celebrado en Viena (Austria) entre ministros de Exteriores y Defensa de la Unión Europea ha centrado su discurso, en buena medida, en los flujos migratorios. Ceuta y Melilla son dos enclaves calientes, especialmente tras los episodios registrados en las últimas semanas. Y los representantes del núcleo duro contra la inmigración sugirieron enviar a las Fuerzas Armadas a ambas ciudades autónomas para controlar el vallado fronterizo.

La reunión era de carácter amistoso y no oficial. Por tanto, muchas de las propuestas en corrillos no eran más que sugerencias que requerirían un largo camino antes de convertirse en formales. La política migratoria de la Unión Europea ocupó un punto central en los encuentros celebrados esta semana en Viena. Por parte del Gobierno español acudió el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, no así la ministra de Defensa, Margarita Robles.

Los debates sobre política migratoria se centraron sobre tres pilares, que corresponden con los tres principales flujos que implican a la Unión Europea: primero, y más importante, el Mediterráneo central, especialmente con la llegada de miles de personas que saltan desde las costas libias con la intención de alcanzar Europa; segundo, las fronteras turco-griegas, con la implicación de personas procedentes de zonas de conflicto como Siria, Irak o Afganistán; y tercero, el Mediterráneo occidental, con Ceuta y Melilla como escenarios calientes, más aún tras los episodios de este verano.

Siete guardias civiles heridos tras un asalto masivo a la valla de Ceuta

Las tres posturas diferenciadas

Las posturas de los representantes de los diferentes países de la Unión Europea están muy lejos de aproximarse. Una de las posiciones, con Alemania en la cabeza, se sostiene la postura de mantener la política migratoria con algunos ligeros retoques. La segunda posición la sostienen los países más euroescépticos, contrarios a cualquier acogida de inmigrantes. El primer ministro checo, Andrej Babis ya anunció recientemente que no daría la bienvenida a ninguno de ellos. En una postura muy similar podrían encontrarse Austria y Hungría. La tercera postura la encabeza Italia, que apuesta por una redistribución absoluta en las cotas de acogida para mantener una política común migratoria en la UE.

La ministra italiana de Defensa, Elisabetta Trenta, propuso cambios en los planteamientos que se llevan a cabo en la ruta del Mediterráneo. Italia es el primer puerto de la operación Sophia de la UE en la lucha contra el tráfico de personas; una misión militar -en la que España juega un papel fundamental tanto en efectivos como en presencia- que también recoge a las personas abandonadas por las mafias en el mar y las traslada hasta Italia. Fuentes diplomáticas consideran que la propuesta de Trenta tendría visos de alcanzar el grado de propuesta formal para su posterior debate en el seno de la UE.

Más compleja de formalizar es la propuesta trasladada por el núcleo duro de la Unión sobre Ceuta y Melilla. Según adelantó El Confidencial Digital, los representantes austriacos dejaron caer la posibilidad de desplegar al ejército en las ciudades autónomas para reforzar el actual dispositivo de la Guardia Civil. Cabe recordar que todas las asociaciones del Instituto Armado han reclamado más agentes en la valla fronteriza tras los dos saltos masivos de las últimas semanas, en las que han resultado heridos 30 guardias.

Antecedentes

Fuentes diplomáticas consultadas por EL ESPAÑOL sostienen que, aunque fueran los portavoces austriacos los encargados de sugerir la propuesta, ésta cuenta con el apoyo del núcleo duro de la Unión contra la inmigración. A saber, Hungría y República Checa. Estos países habrían llegado a estas disposiciones tras reuniones bilaterales de carácter no oficial.

Existen antecedentes. En septiembre de 2005, el Ministerio de Defensa encabezado por José Bono -y con el socialista José Luis Rodríguez Zapatero en la presidencia del Gobierno- desplegó a más de 700 efectivos del Ejército para patrullar las fronteras de Ceuta y Melilla tras registrarse varios episodios violentos en los que murieron cinco migrantes. Los militares tenían orden de no disparar.

Las Fuerzas Armadas también han colaborado en fechas recientes para aliviar la presión migratoria en Ceuta y Melilla, aunque siempre en un segundo plano. Sin ir más lejos, el Ejército ha desplegado en las últimas semanas varias tiendas de campaña de grandes dimensiones en el recinto del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta, desbordado tras los últimos saltos masivos.