El nuevo delegado del Gobierno en el País Vasco, Jesús Loza, toma posesión de su cargo

El nuevo delegado del Gobierno en el País Vasco, Jesús Loza, toma posesión de su cargo JOSE RAMÓN GOMEZ Agencia EFE

España

El nuevo delegado en País Vasco defiende un acercamiento de los presos de ETA

El delegado del Gobierno en el País Vasco, Jesús Loza, ha afirmado este lunes que es necesaria una "reformulación de la política penitenciaria" tras la desaparición de ETA y se ha mostrado favorable al "acercamiento progresivo e individualizado" de los presos de la banda.

Loza ha prometido su cargo ante un ejemplar de la Constitución en un acto celebrado en la sede de la Delegación en Vitoria en el que ha destacado que llega a esta institución con el objetivo de buscar la "cooperación" con las instituciones vascas y "acuerdos" entre los ejecutivos central y autonómico, y con voluntad de "escuchar" y "dialogar".

Durante su discurso, ante una importante representación del miembros del PSE-EE, con su líder Idoia Mendia al frente, y de miembros del Gobierno vasco, como su portavoz, Josu Erkoreka, ha recordado que proviene de una "cultura de pacto" y ha subrayado que se "implicará" en el "desarrollo" del autogobierno vasco, "siempre de forma subsidiaria a la iniciativa" del Ejecutivo de España.

También tratará de encauzar las diferencias que surjan "evitando al máximo los contenciosos desde la Delegación", como ha dicho que hizo su predecesor en el cargo, Javier de Andrés, presente asimismo hoy en el acto.

Loza ha dedicado a la víctimas del terrorismo una parte amplia de su discurso y ha remarcado que serán su "prioridad". También ha subrayado que tras la desaparición de ETA quedan "asignaturas pendientes" y ha censurado el "silencio" de Sortu ante el reciente intento de homenaje a los asesinos del socialista Fernando Buesa y su escolta Jorge Díez en Vitoria.

"Quedan aún rescoldos de odio y brasas de intolerancia que es necesario apagar para evitar disgustos en el futuro", ha afirmado Loza, quien ha asegurado que va a trabajar por el reconocimiento de las víctimas, por mejorar su reparación y lugar, y contra los intentos de humillación que puedan sufrir, así como por profundizar en la justicia, ya que quedan aún más de 300 asesinatos sin resolver.

Es necesario, ha dicho, insistir en la deslegitimación ética, social y política del terrorismo y en la construcción de un "relato veraz y honesto" que establezca "con claridad que hubo víctimas y verdugos".

Tender puentes entre las víctimas y ETA

Loza ha explicado que las instituciones deben tender "puentes" entre víctimas y victimarios, aunque ha dejado claro que "no se puede pretender que las víctimas tiendan puentes sin que los victimarios desanden caminos" y ha pedido a Sortu que reconozca la ilegitimidad del uso de la violencia.

Ha reconocido que tras la desaparición de ETA hay que avanzar hacia una convivencia basada en el respeto a los Derechos Humanos, la Constitución y el Estatuto. "Marcos -ambas leyes- que no son inamovibles" y cuyas reformas "habrá que afrontar" buscando consensos.

Además ha apostado por una "reformulación de la política penitenciaria", según lo expresado por el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, basada en la reinserción.