José Antonio Fernández, en su entrevista en TV3.

José Antonio Fernández, en su entrevista en TV3.

España LA DISOLUCIÓN DE LA BANDA

El etarra que se paseó por TV3 secuestró, mató, provocó un suicidio y dejó 4 huérfanos

Esta es la trayectoria de José Antonio Fernández, 'Josean', el terrorista condenado que asistió como invitado al programa 'Preguntes Freqüents' para abordar la disolución de la banda.

"No lloréis por mí", se despidió Dolores Berisa el 8 de septiembre de 1982 en una nota manuscrita. No aguantaba una existencia sin su marido, Rafael Vega Gil, asesinado por ETA tres meses antes en la localidad vizcaína de Santurce. Los asesinos le descerrajaron seis disparos al comerciante de 48 años. "Chivato", le llamaron. No soportaban que la tienda que regentaba la familia, Mayorista Vega, tuviese entre sus clientes al cuartel de la Guardia Civil.

Uno de los condenados por ese crimen fue José Antonio Fernández, Josean, el etarra entrevistado el pasado sábado en el programa Preguntes Freqüents, de TV3, con motivo de la disolución de la banda terrorista. En libertad desde 2005 tras pasar 22 años y medio en prisión, Josean fue la voz escogida por la televisión pública catalana para reflexionar sobre la extinción de las siglas de ETA.

Preguntes Freqüents es un programa de debate que, en lo que va de 2018, ha mantenido una cuota de pantalla que va desde el 15,5% hasta el 28,2%. La escaleta del programa del pasado sábado, titulado La disolución de ETA, incluía varias entrevistas: desde el ex president de Cataluña José Montilla al ex secretario general del PSOE en el Congreso. También a un "ex miembro de la agrupación terrorista".

Éste último era Josean.

Laura Rosel, entrevistadora del programa, pregunta al etarra por su trayectoria.

-Tú estuviste 22 años en prisión.

-Sí.

-Por matar a un comerciante, Rafael Vega. ¿Es así?

-Eso dice la policía.

Josean acompaña su afirmación de una sonrisa. 

José Antonio Fernández, en TV3

¿Cómo fue aquella jornada?

La jornada de la que hablan entrevistadora y entrevistador remite al 5 de junio de 1982. José Antonio Fernández Hernando y su compinche Ricardo Prieto Vicente, ambos miembros del comando Poeta, habían marcado esa fecha en el calendario para acabar con la vida de su objetivo.

Josean, vitoriano, casado y encofrador de profesión, entró en ETA tras años vinculado a organizaciones sindicales o juveniles radicales. Adquirió sus destrezas terroristas en un curso de preparación en Francia, siempre al cobijo de su jefe directo en la banda, Pedro Viles Escobar, alias Kepa. ¿Y el nombre de comando Poeta? Era su particular homenaje a Roque Javier Méndez Villada, alias Txapelgorri, etarra muerto en 1974 en un tiroteo con la Policía que componía versos en sus ratos libres.

Con esa preparación, Josean y Ricardo Prieto aguardaron en la calle General Castaños de la localidad vizcaína de Portugalete aquel 5 de junio. Rondaban las ocho de la mañana cuando asaltaron al conductor de un vehículo (un Renault 12 de matrícula BI-6038-S) a punta de pistola. Se trataba del ciudadano Antonio Pérez Valle, según figura en el libro Relatos de Plomo. Los terroristas lo secuestraron y obligaron a meterse en el maletero.

Ya con un vehículo limpio -sin relación con ningún crimen o delito-, Josean y Prieto se marcharon hasta Santurce, a apenas un cuarto de hora en coche. Recogieron a un tercer compañero y se dirigieron hacia el establecimiento Mayorista Vega. Eran las 8.45. Allí se encontraron con su objetivo, Rafael Vega. Le descerrajaron seis disparos. Cuatro de ellos, en la cabeza. 

Los terroristas se dieron a la fuga a bordo del coche robado, con el secuestrado dentro. Luis María Vega, hijo de Rafael Vega, salió corriendo tras los criminales, pero no logró alcanzarlos. El momento exigía el traslado urgente de su padre a la Ciudad Sanitaria de Cruces-Baracaldo. La víctima no lograría sobrevivir a la intervención.

La vida de Rafael Vega

Rafael Vega tenía 48 años cuando fue asesinado. Nacido en el municipio riojano de Tudelilla, encontró el amor en Dolores Berisa Martínez, vecina de Azagra (Navarra). Rondaban la veintena cuando contrajeron matrimonio. 

Al principio rondaron la idea de emigrar al extranjero en busca de un futuro laboral más prometedor que el que manejaban. Finalmente se trasladaron a Santurce, donde vivieron más de dos décadas. Allí establecieron una bodeguilla a la que llamaron La gloria de La Rioja, que vendía productos típicos riojanos y navarros. Especialmente, vino. Después amplió su negocio a la venta al por mayor. De ahí el cambio de nombre a Mayorista Vega. No fueron años de holguras económicas para el matrimonio, que crió a cuatro hijos.

Entre los clientes que frecuentaban el establecimiento figuraba el cuartel de la Guardia Civil de Santurce. Aquello le bastó para que ETA y su entorno lo pusieran en la diana. "Había un porcentaje considerable de lo que se llamaba en nuestra jerga los 'chivatos' y aquella persona parece ser que pertenecía a ese ámbito", afirmó Josean en el programa de TV3.

La mujer del asesinado se quitaría la vida tres meses después arrojándose por la ventana de su casa, detalla el libro Vidas Rotas, de Florencio Domínguez Iribarren, Marcos García Rey y Rogelio Alonso. La prensa de la época recogió el detalle de su nota manuscrita: "No lloréis por mí".

¿Qué fue de los terroristas?

La Policía desarticuló el comando Poeta en mayo de 1983 en un operativo que se saldó con la detención de cinco personas. Josean era uno de ellos. De acuerdo a la información que facilitó el Gobierno Civil de Vizcaya, los terroristas detenidos participaron en la voladura de una torre de la central térmica de Iberduero en Santurce, en la recopilación de información sobre un convoy militar contra el que se atentó en julio de 1982 (dos personas resultaron heridas), el seguimiento a cuatro policías en Santurce y del intento de asesinato del comisario-jefe de esta misma localidad, que no fructificó por un contratiempo en el momento del crimen. Y, por supuesto, en el asesinato de Rafael Vega y el secuestro de un conductor para el robo de su coche. 

Josean fue condenado por el crimen contra el comercial de Santurce. Cumplió 22 años de condena y quedó en libertad en 2005. El libro Vivir después de matar de la periodista Ana Terradillos recoge las respuestas de Josean en un encuentro celebrado en la parroquia madrileña de San Carlos Borromeo.

-¿No cree usted que pedir perdón a las víctimas y arrepentirse del daño causado contribuye a una reconciliación y convivencia más sincera?

-Siendo claro y radical: no contribuye en absoluto a la solución real del problema.

En una línea muy similar se expresó este sábado en TV3. La entrevistadora le preguntó sobre los atentados de Hipercor (21 víctimas mortales), el de Miguel Ángel Blanco y el de Ernest Lluch, y si consideraba que pudieran ser un error: "Me resulta un poco difícil entrar en esas categorías, ¿no? Es un hecho que ocurrió y ya está. No le va a aliviar a nadie el que yo diga que es un error o que ha sido un acierto", respondió el invitado.

Josean, en plató, se negó a admitir que ETA había sido derrotada: "Se ha autodisuelto". Y dejó una reflexión sobre los fines que perseguía la banda terrorista: "ETA no es como se pretende decir una organización que surge para matar personas. ETA en su historia es una organización que surge en un momento con un componente más cultural que de otra índole... pasados unos años se empiezan a hacer acciones contra personas, básicamente contra policías, guardias civiles y miembros del Ejército español pero ETA no nace y hace sólo matar personas".