Guardia Civil y Policía  intentan evitar que los votantes entren en los colegios electorales.

Guardia Civil y Policía intentan evitar que los votantes entren en los colegios electorales. Reuters

España REFERÉNDUM INDEPENDENTISTA

La dureza policial afianza el relato independentista y distancia a PP y PSOE

"Solo se tiene que tener ojos en la cara para ver la absoluta desproporción de la policía", ha dicho Jordi Turull, portavoz de la Generalitat.

2 octubre, 2017 04:01

"Solo se tiene que tener ojos en la cara para ver la absoluta desproporción de la policía; por mucho que lo quiera negar lo está viendo todo el mundo". Esas palabras de Jordi Turull, portavoz de la Generalitat y conseller de presidencia, resumen bien el punto de vista del independentismo sobre lo que ocurrió este 1 de octubre. Una imagen vale más que mil palabras. Algunas de ellas, protagonizadas por la Policía y la Guardia Civil, son duras y han producido un innegable impacto social.

Su importancia la calibran de distinta manera la Generalitat, que considera el uso de la fuerza como algo generalizado, y el Gobierno, que asegura que fue escaso. Desde por la mañana, la Generalitat acusó al Ejecutivo y a su delegado en Cataluña, Enric Millo, de ser el "responsable directo de una represión y violencia de Estado", de usar un "vocabulario maltratador" al asegurar que ha tenido que hacer lo que no pretendía. 

Según la diputada de la CUP, Anna Gabriel, el Estado es "salvaje, que violenta, hiere y humilla". "No respetan la democracia y que han humillado". "No pararemos hasta que los responsables de estas atrocidades paguen hasta las últimas consecuencias por sus actos", prometió. 

Desde este 1 de octubre, el independentismo tiene un relato de violencia física contra ciudadanos que custodiaban urnas y colegios electorales, aunque participasen en un referéndum suspendido por los tribunales y la Justicia hubiese ordenado su cierre, evitado por unos Mossos d'Esquadra que se habían comprometido a ello. 

"La violencia es impactante"

"Lo está viendo todo el mundo", dijo Turull. Y desde algunos puntos de Europa, responsables políticos comenzaron a reaccionar. "La violencia contra los ciudadanos en Cataluña es impactante. El Gobierno debe actuar para ponerle fin ya", dijo Jeremy Corbyn, líder de los laboristas británicos, en un mensaje que no se escuchó al PSOE, su partido hermano en España, en todo el día. El líder de los liberales en el Parlamento Europeo, Guy Verhofstadt, criticó "el uso desproporcionado de la violencia". 

Son apenas un par de voces las que han criticado la respuesta del Gobierno. Otras, como el ministerio de Exteriores británico, respaldó la defensa de la ley y la Constitución, cuyos intérpretes han suspendido el referéndum. "Queremos ver cómo se respetan la ley y la Constitución españolas y se mantiene el imperio de la ley", según señaló un portavoz a EFE. 

El PP y el PSOE, divididos

A última hora de la tarde, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró que España había sido "un ejemplo para el mundo" y evitó hablar de las imágenes de violencia, de los más de 700 heridos que la Generalitat o de la imagen dada al mundo. 

"Gracias a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, que han cumplido con su obligación y con el mandato de la justicia", dijo el presidente. "El Estado ha respondido con firmeza y serenidad", dijo. 

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, habló acto seguido, pero su tono era otro. Ya había hablado con Rajoy, a quien le manifestó su "malestar" por la dañada proyección de España en el extranjero. 

Cataluña ofreció una "imagen que nos avergüenza", según él, con "cargas policiales". "Las escenas dramáticas que hemos visto en los medios de comunicación también son responsables del Govern de la Generalitat", aunque en el problema político el PP es también responsable. 

El PSC, más duro que Sánchez

El líder del PSC, Miquel Iceta, fue más contundente a media mañana. "Pedimos, por tanto, el cese inmediato de los intentos de impedir por la fuerza una importante movilización ciudadana en un simulacro de votación". Núria Parlon, alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet y miembro de las Ejecutivas del PSC y del PSOE criticó las "cargas indiscriminadas", que no le parecieron "aceptables". Parlon reclamó la dimisión. 

Las imágenes de violencia también han roto algo entre el PSOE y el PP. Aunque Sánchez está "con el Estado, pese al Gobierno", según ha dicho, su tono era en la noche de este domingo mucho más crítico de lo habitual.