Abnegación, superación, esfuerzo, pasión, elegancia, compromiso y generosidad. Estos son los valores con los que se identifican la mayoría de los ciudadanos y componen los atributos positivos de la verdadera marca España. Estos son también los valores que caracterizan a los tres Leones de EL ESPAÑOL de 2017 a los que nuestro periódico ha querido reconocer y premiar: Rafael Nadal, el Real Madrid de Florentino Pérez e Ignacio Echeverría a título póstumo.

A diferencia de las dos anteriores ocasiones -2015 y 2016- en las que EL ESPAÑOL se limitó a anunciar sus distinciones el primer día del año, esta vez la entrega tendrá lugar en un acto público. Se celebrará el jueves 19 de octubre en el Teatro Real de Madrid, coincidiendo con el segundo aniversario de la fundación del periódico, y servirá para destacar los méritos de los así distinguidos.

Se trata de tres auténticos grandes de España, cuyo ejemplo debe servir de estímulo para superar las dificultades que individual y colectivamente afectan a los españoles. Ese es el sentido de que la entrega de los premios vaya a realizarse en un acto público en un momento crucial para la vida de España como este.

El premio a Rafael Nadal llega justo después de la conquista de su décimo Roland Garros, una hazaña que ningún tenista ha logrado nunca en ningún torneo del Grand Slam. Coincide además con el momento en que ha recuperado la condición de número 1 del ranking mundial de la ATP. Y viene a reconocer el mérito de una trayectoria en la que las virtudes deportivas han tenido como sustento una personalidad competitiva y una permanente disposición a sobreponerse a la adversidad de las lesiones o cualquier otra circunstancia negativa. También el orgullo con que siempre ha representado a España en los Juegos Olímpicos, la Copa Davis y otras competiciones.

El premio al Real Madrid se produce tras la conquista de la duodécima Copa de Europa y de su consagración como el mejor club del mundo de la Historia. Hemos querido personalizarlo en la figura de su presidente Florentino Pérez en atención tanto a la impronta que, durante su mandato, ha consolidado el estilo del Real Madrid como a la eficacia en la gestión empresarial que ha saneado la entidad en beneficio de sus socios, proporcionando unas bases económicas sólidas a los éxitos deportivos. La elegancia y el fair play, tanto en la victoria como en la derrota, forman parte de la identidad del Real Madrid desde los tiempos de Bernabéu y Florentino Pérez está siendo fiel a ese legado. La ampliación y diversificación de sus ingresos han hecho de la entidad un modelo de éxito internacional sin parangón.

El premio a título póstumo a Ignacio Echeverría no podrá devolvernos al joven profesional, al deportista entusiasta, al hombre entrañable que adoraban sus amigos, pero contribuirá a mantener viva su memoria. Todos los españoles de bien vibraron con su generosidad, con el heroísmo que le llevó a entregar el valor supremo de su vida cuando, sin otra arma que su monopatín, trató de auxiliar a las víctimas del ataque yihadista del 3 de junio en Londres. Cuando España acaba de volver a ser víctima de esa modalidad de terrorismo fanático, el ejemplo de Ignacio emerge como una referencia para la solidaridad y la unión cívica que requiere hacerle frente. También como una representación de lo mejor que anida en el corazón humano cuando es puesto a prueba por una situación límite.