Examinadores, durante una protesta en Madrid.

Examinadores, durante una protesta en Madrid. Luca Piergiovanni Efe

España TRÁFICO

La huelga de examinadores de la DGT vacía las autoescuelas de alumnos

Más de 6.000 personas se quedan cada día de paro sin examen, lo que genera pérdidas de unos 20 millones a los centros de formación.

Sin exámenes no hay alumnos. Las autoescuelas españolas pasan por una situación límite a raíz de la huelga que los examinadores de tráfico mantienen desde mediados de junio. Están desesperadas: "Nos están arruinando", relata a este periódico José Miguel Báezpresidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas. Y, aunque no comparten el paro de los examinadores, ven claro al culpable: la Administración. "Está dejando morir un conflicto que era evitable".

Lo peor, quizá, es la indiferencia de la Dirección General de Tráfico (DGT). "Vamos a tener que cerrar", lamenta Báez. Es que lo conlleva la huelga, que se mantiene desde mediados de junio y será indefinida a partir del 4 de septiembre. Los alumnos, listos para ser poseedores del ansiado carné, no tienen seguridad de fecha para la prueba. Así que no contratan clases prácticas ni se matriculan en las teóricas, cuyo aprobado sí tiene caducidad.

La situación está "enquistada", indica a EL ESPAÑOL Joaquín Jiménez, presidente de Asextra, la asociación de examinadores de tráfico. En la actualidad sólo hay pruebas los jueves y viernes, con trece alumnos por cada examinador. En condiciones normales sería el doble. Y el verano es temporada alta. "En las épocas vacacionales es cuando más afloran los alumnos", confirma Jiménez.

150.000 alumnos sin poder examinarse

Con todo, más de 6.000 personas se quedan cada día de huelga sin examen, en cifras de la Confederación Nacional de Autoescuelas. Supone unos 20 millones de euros en pérdidas económicas y 150.000 alumnos que no han podido examinarse desde que comenzaron los paros.

Por ello, los profesores han decidido movilizarse. Un calendario de manifestaciones motorizadas recorre el país: Madrid, Málaga, Tenerife o Barcelona son sólo algunas de las provincias donde ha habido protestas más recientemente. Aunque una concentración nacional es inviable, porque "no compensa que los compañeros vengan a Madrid cuando la delegación del Gobierno sólo permite veinticinco automóviles en la cabecera de la marcha. Pierde efecto la reivindicación", esgrime José Miguel Báez.

Los principales afectados por la huelga son los ciudadanos "de a pie", según Báez. Muchos de ellos no se sacan el carné para "sacar el coche a pasear" sino para trabajar, desde un repartidor de pizzas hasta un comercial. "También está perjudicando los vendedores de automóviles. Es una cadena".

A final de 2018 habrá examinadores militares

Por este conflicto, el director general de Tráfico, Gregorio Serrano, ya compareció en el Congreso para explicar la postura de su departamento en la huelga. Por ahora no hay avances, más allá de que a finales del año que viene la DGT contará con unos 100 examinadores más, entre ellos una treintena de militares.

Asextra asegura que llevan diez años de espera de un complemento específico acorde con las características del puesto: elevada complejidad técnica, peligrosidad, penosidad y gran responsabilidad dentro de la seguridad vial. "Es difícil que se solucione, porque la Administración no quiere avanzar. Les toca mover ficha y sentarse a negociar, no a imponer, como vienen haciendo", destaca Jiménez.

En este punto coinciden las autoescuelas. "El Gobierno no ha sabido gestionar el pacto que en 2015 acordó con los examinadores. ¿Por qué lo firmó si no podía ejecutarlo?", se pregunta Báez. Porque, aunque no apoyan el paro, las autoescuelas entienden la postura de los examinadores, pero les piden "flexibilidad" y al Gobierno que les ofrezca algo "asumible" de sus reivindicaciones. También que ambas partes se sienten a negociar de cara al futuro. "Igual que ellos tienen su derecho a huelga, nosotros tenemos derecho a trabajar y los alumnos a sacarse sus carnés".

Porque los últimos perjudicados son los estudiantes. El número de suspensos aumenta y la calidad de su formación baja ante la poca certeza de examinarse. De momento, Asextra ha convocado para este martes una manifestación frente a la sede de la DGT en Madrid. Queda por ver si estas reivindicaciones les conducen a las soluciones esperadas.