Un grupo de UIP toma posiciones cerca del Congreso.

Un grupo de UIP toma posiciones cerca del Congreso. EFE

España Seguridad

Madrid se blindará de policías ante un fin de semana 'caliente'

Interior prepara un despliegue especial para acoger el sábado la final de Copa, las Marchas de la Dignidad y el inicio del Ramadán. El plan se repetirá a finales de junio con motivo del Orgullo Gay.

Alejandro Requeijo Daniel Montero

El Ministerio del Interior prepara un despliegue de seguridad especial para este fin de semana en Madrid, según informan a EL ESPAÑOL fuentes conocedoras de este dispositivo. El próximo sábado confluyen varios acontecimientos que obligan a extremar la precaución a las fuerzas de seguridad: la celebración de la final de la Copa del Rey, una nueva edición de las Marchas de la Dignidad y el inicio del Ramadán. El mes sagrado de los musulmanes ya ha sido considerado otras veces en el pasado como un factor de riesgo por los encargados de la seguridad.

Madrid se blindará este fin de semana

Las fuentes policiales consultadas no ocultan la preocupación por el reciente atentado terrorista en Manchester. Uno de los responsables del plan de seguridad previsto describe este despliegue como “potente”. Otras fuentes consultadas hablan de un movimiento “casi sin precedentes”. Cerca de 20 grupos de antidisturbios de la Unidad de Intervención Policial (UIP) se movilizarán en la capital durante el fin de semana, casi la mitad llegados de fuera.

Eso significa aproximadamente un millar de efectivos sólo de antidisturbios de la Policía Nacional, incluidos los asignados a la Casa Real. El rey Felipe VI estará presente en el palco del Vicente del Calderón el sábado con motivo de la final del trofeo que lleva su nombre. A esa cifra habrá que sumarle funcionarios de otras unidades así como de los Cuerpos locales.

Medidas antiterroristas

La afluencia de gente en Madrid durante todo el fin de semana ha provocado un ocupación del sector hotelero por el que habrá policías que tengan que pernoctar en hoteles de Ávila, según las fuentes consultadas. 55.000 seguidores del Fútbol Club Barcelona y el Deportivo Alavés se desplazarán a Madrid para presenciar el encuentro. Estas mismas fuentes no descartan la llegada de más aficionados sin entrada para disfrutar del ambiente. No consta una enemistad manifiesta entre ambas aficiones ni entre sus seguidores más radicales.

El foco de preocupación radica en la aglomeración de gente. Por ello se adoptarán medidas de carácter antiterrorista como las que se vienen aplicando desde que España declaró el Nivel 4 de Alerta (el máximo es 5) hace casi dos años. Eso se traduce en agentes desplegados con armas largas y otros recursos como colocar vehículos de grandes dimensiones en los accesos al campo para cortar el paso a posibles “vehículos lanzados”. Se trata de combinar “medidas de reacción inmediata” con “medidas físicas”, explican los expertos.

Poco antes de que el árbitro señale el inicio del partido está previsto que confluyan en el centro de Madrid las llamadas Marchas de la Dignidad. La edición del año 2014 derivó en graves enfrentamientos entre la Policía y manifestantes radicales. Los responsables del plan de seguridad de este otro evento transmiten a EL ESPAÑOL que en principio se prevé un ambiente tranquilo. En el seno de la Policía se ha asumido que los disturbios de 2014 fueron consecuencia de una cadena de contratiempos y falta de coordinación entre los distintos cuerpos de seguridad actuantes y no tendría por qué repetirse.

Decenas de autobuses

El recorrido de las marchas abarcará el espacio entre Neptuno y la Gran Vía. Los expertos de la Policía calculan que se movilizarán cerca de mil personas de Madrid a los que hay sumar entre 80 y 100 autobuses procedentes del resto de España, por lo que la cifra total rondará algo menos de 6.000 personas. En su manifiesto, estos colectivos piden “la libertad para Alfon (el joven condenado por portar un artefacto explosivo durante una huelga general), Bódalo (el sindicalista condenado por agredir a un edil socialista), y para todas las presas y presos encarcelados por luchar”. “Planteamos que la Ley Mordaza y el conjunto de la legislación antiterrorista deben ser derogadas”, añaden.

Entre el viernes y el sábado arranca también el Ramadán, el mes sagrado para los musulmanes. Diversos mandos policiales advierten que las semanas de Ramadán no se conciben como una tregua en cuanto al riesgo de sufrir atentados terroristas. “En todo caso, se interpreta al revés”, explica una de las fuentes consultadas acostumbrada a gestionar despliegues de seguridad en estas fechas. Recuerda que ha habido atentados durante ese mes, que cada año cambia de fechas.

Otra fuente advierte sobre todo de los días próximos al inicio del Ramadán y a los posteriores a su conclusión el 25 de junio. Por ello las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado ya ponen el foco en la celebración de las fiestas del Orgullo Gay en Madrid, que arrancan el próximo 23 de junio y acaban el 2 de julio. El 28 es el día del pregón, que coincide con el día mundial del Orgullo y la manifestación central será el 1 de julio. Este año, la capital de España ejercerá como sede mundial del colectivo LGTB y se espera la llegada de entre dos y tres millones de personas. Por ello las fuentes consultadas ya avanzan que habrá un dispositivo especialmente reforzado.

También este fin de semana tendrá lugar en Guadalajara el desfile militar con motivo del día de las Fuerzas Armadas. No se pierden de vista otros elementos externos como la posible derrota del Estado Islámico en Mosul (donde sólo resisten ya 400 yihadistas en el casco viejo), lo que podría generar algún tipo de reacción entre radicales ocultos entre las sociedades occidentales como el que este lunes llevó a cabo el atentado de Manchester.

Contra los explosivos caseros

Por su parte, el Congreso ha aprobado este martes un proyecto de ley sobre precursores de explosivos, sustancias que, aun siendo legales, pueden utilizarse para la fabricación casera de explosivos, que, como han recordado varios grupos, pueden ser empleados para la comisión de atentados como el de Inglaterra. Con 33 votos a favor, ninguno en contra y dos abstenciones, la Comisión de Interior ha avalado, con competencia legislativa plena, el proyecto de ley que transpone una directiva comunitaria de obligado cumplimiento y que pasará ahora al Senado para continuar su tramitación parlamentaria.