Garzón, en una imagen de archivo.

Garzón, en una imagen de archivo.

España

El fundador de Intervida se querella contra Garzón por el desmantelamiento de la ONG

El exjuez apartó a Rafael Puertas de la Fundación Intervida por las acusaciones de apropiación indebida pero luego fue exculpado.

El ex juez Balsatar Garzón ha sido denunciado este miércoles ante la Fiscalía Anticorrupción, en Madrid, acusado de numerosos delitos. El demandante es Rafael Puertas, fundador de la ONG Intervida, acusado a su vez por Garzón en 2007 de apropiarse de 200 millones de euros de la entidad humanitaria. Entonces, Puertas fue apartado de la ONG, que era la mayor de España, y posteriormente fue exculpado.

Por eso ha presentado ahora su denuncia. Acusa al juez y a numerosos políticos catalanes (destaca la ex consejera de Justicia, Montserrat Tura, encargada de designar a los nuevos gestores de la ONG) de prevaricación, apropiación indebida, tráfico de influencias, omisión de persecución de un delito y denegación de auxilios. Tales hechos, que el exmagistrado ha calificado como falsas, le han llevado a anunciar que en los próximos días procederá a ejercer acciones legales.

Puertas afirma que había 400.000 familias en España que eran padrinos de niños en países del tercer mundo y que se vieron afectados por el proceso judicial instruido por Garzón. Porque, según su testimonio, los padrinos seguían aportando su mensualidad, fondos que ya no se destinaban a los proyectos humanitarios.

Según consta en la demanda, “entre 2007 y 2010, los administradores nombrados por la ex consellera Montserrat Tura y los gestores amparados por le juez Baltasar Garzón supuestamente estafaron a 200.000 padrinos españoles. Les hacían creer que su dinero llegaba a los niños apadrinados cuando en realidad les habían abandonado a su suerte. Los famosos que eran utilizados como reclamo tampoco sabían la verdad”.

El fundador de Intervida, que ha hecho públicos los hechos en una rueda de prensa este miércoles, creó la ONG en febrero de 1994 después de pasar unos años trabajando en el sector financiero. Este dato es clave, según él, para entender lo sucedido. Porque decidió aplicar el modelo de negocio de una empresa al sector humanitario. Entonces le sorprendió “el enorme atraso en sistemas de gestión, eficiencia y profesionalización que acumulaban las ONG en relación al mundo empresarial”. Así que decidió poner “los sistemas de gestión y las virtudes de eficiencia y productividad de la empresa privada al servicio de los fines del bien común y servicios sociales”.

Denuncia en 2007

“Nuestra independencia y la falta de pronunciamiento político no gustaban”, considera Puertas, quien pone la sentencia que le exculpa como ejemplo de sus argumentos. Porque en 2012, el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz -había heredado el caso de Garzón cuando éste fue inhabilitado- dictaminó el sobreseimiento por falta de pruebas. Es más, en su auto, admite que el caso “se trata de qué modelo de ONG es preferible, pero ni de lejos estamos ante un tema penal”.

Los hechos se remontan a 2007, como decíamos, cuando a partir de una denuncia anónima y una posterior querella presentada en julio contra Rafael Puertas y Eduardo Castelló, fundadores de Intervida, se dictan medidas cautelares de intervención judicial de la entidad. En ese momento, Puertas y Castelló, fundador también de la ONG, son apartados de todos sus cargos hasta que termine la instrucción del caso.

La gestión de la entidad pasa a manos de la Generalitat, que designa a unos gestores, y el caso se traslada a la Audiencia Nacional y es Baltasar Garzón el encargado de instruirlo. Han sido nueve años de procedimiento que, según Puertas, le han destrozado la vida. Algo que corrobora el abogado encargado del caso, Daniel Vosseler: “Fueron acusados injustamente, ¿con qué prueba? Y la instrucción ha durado nueve años, cuatro en la Fiscalía y cinco en los juzgados. El problema fue el tiempo, que se convirtió en una condena en sí mismo. La defensa presentó hasta 45 cajas, y ni siquiera hubo atestado policial. Todo, para lograr la defenestración personal del señor Puertas”.

La querella presentada este miércoles se centra en Garzón: “Tras asumir el caso, tomar declaraciones a los imputados y recibir de éstos pruebas de descargo de una absoluta contundencia y claridad sobre su inocencia (..) no podían sospechar que de nada habían servido las pruebas objetivas de su inocencia. Y que lejos de levantar la intervención judicial, (el jeuz Baltasar Garzón) ordenaría la intervención de más y más entidades en todo el mundo y la apertura de una infinidad de líneas de investigación”.

Sin vuelta a la ONG

Una vez exculpado, Puertas quiso volver a la ONG, cosa que no le fue permitida. Arruinado y sin medios, no se decidió a presentar la querella hasta que conoció, casualmente, a su abogado. Una vez intervenida, la ONG se fusionó con Educación sin Fronteras, dando como fruto la ONG Educo. De aquella Intervida ya no queda nada. Y así lo han querido remarcar desde Educo: “Intervida no es Educo, es una ONG nueva, fundada en 2013, y las cuentas de Educo están perfectamente auditadas por Ernst&Young y Audalia Auditories”, han comentado a este periódico. “También somos de la Fundación Lealtad, para cuya entrada tienes que reunir muchos requisitos de transparencia”.

“No creo que la demanda prospere”, comentan a EL ESPAÑOL fuentes relacionadas con la intervención judicial. “Es cierto que se podría haber hecho mejor, pero gestionar el día a día de una entidad intervenida es muy difícil. Además, el saqueo económico se produjo, sin ninguna duda, antes de que los jueces decidieran intervenir. Que investiguen el patrimonio de los fundadores, y verán que de ONG tenían muy poco”. Sobre el dinero que aportaban las familias, esta fuente señala: "Si Garzón dictó un auto para que no se mandara a latinoamérica era porque nosotros le dijimos que sospechábamos que esos fondos no se destinaban a labores humanitarias".

Garzón anuncia "medidas legales"

Horas después de interponerse la denuncia, el ex juez Garzón ha emitido un comunicado en el que, "sin perjuicio de ampliar la contestación", escribe, "solo cabe decir que las afirmaciones que realiza contra mi persona son absolutamente falsas".

Garzón afirma que "el asunto Intervida, se tramitó en el Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional, del que fui titular, con todas las garantías". Y concluye la nota escribiendo que, "en lo referente a las acusaciones, en los próximos días procederé a ejercer las correspondientes acciones legales".