Pablo Juarez del Dago cirujano especialista en urología, durante su viaje a Camerún con la Fundación Urointec.

Pablo Juarez del Dago cirujano especialista en urología, durante su viaje a Camerún con la Fundación Urointec. Cedida

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El cirujano Pablo Juárez fue hasta Camerún para impulsar la urología: "Hay quien viaja tres días para que le atendamos"

La Fundación Urointec impulsa un proyecto que combina cirugía, formación médica y digitalización hospitalaria para fortalecer el sistema sanitario local.

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En el Hospital Notre Dame de la Santé, en la ciudad camerunesa de Dschang, algunos pacientes recorren durante días carreteras precarias para llegar a una consulta médica.

Muchos de ellos esperan la llegada de especialistas europeos que, durante una semana, concentran cirugías complejas, formación y diagnósticos que en otras circunstancias serían imposibles.

En enero, ese hospital fue escenario de una nueva etapa. Esta vez tuvo lugar la primera misión de la Fundación Urointec, liderada por el cirujano urólogo Pablo Juárez del Dago (Las Palmas de Gran Canaria,1985), además de director de la Unidad de Cirugía Robótica de Hospitales Universitarios San Roque.

Entre el 24 y el 31 de enero, el equipo de la fundación viajó a Camerún para desarrollar un proyecto que combina asistencia médica, formación sanitaria y digitalización hospitalaria con el objetivo de operar pacientes, pero también contribuir a que el propio sistema sanitario local pueda sostenerse en el tiempo.

No se trata de la primera misión médica en África de Juárez del Dago, pero sí de la primera de la mano de su propia fundación. Pues, aunque ha participado bajo el paraguas de otras organizaciones, ahora ha preferido hacerlo con Urointec para "tener más libertad, más rapidez y, sobre todo, mucho mayor alcance".

Impulsada junto a la cofundadora Yasmina Pérez Molina, la creación de la entidad responde a la necesidad de ampliar el efecto de estos proyectos. Principalmente, dice el palmense, porque han implementado una manera "disruptiva" de ver la cooperación. "Tratamos de optimizarla para que cada euro, cada urólogo, cada esfuerzo y cada punto de energía genere el mayor impacto posible".

La iniciativa cuenta, además, con la colaboración de organizaciones como Surg for All y The Lyx Institution, que participan en el proyecto urológico del hospital camerunés.

El grupo de voluntarios sanitarios de la Fundación Urointec que se trasladó hasta Camerún en enero de 2026.

El grupo de voluntarios sanitarios de la Fundación Urointec que se trasladó hasta Camerún en enero de 2026. Cedida

La estructura de la fundación se articula en torno a la complementariedad de sus dos fundadores. Y es que mientras Juárez del Dago se ocupa de la parte clínica, Pérez Molina gestiona la organización, la financiación y la coordinación logística. Así, asegura el cirujano, consiguen formar "una buena pareja de baile".

"Todo lo que no sea urología lo hace ella", resume. "Yo organizo los equipos médicos y de enfermería cuando llegamos al hospital. Ella se encarga de conseguir financiación, organizar los equipos, difundir el proyecto y sacar adelante iniciativas como la digitalización del hospital".

Combatir la inestabilidad

Hace años que Juárez del Dago llegó por primera vez a Camerún, colaborando con Surg for All. Desde entonces, Dschang se ha convertido en un punto de referencia nacional en urología.

"Es un país muy difícil. Está en guerra, tiene mucha inestabilidad y está todo por hacer. Pero allí no solo existe un hospital, sino que también hay una comunidad", señala el palmense. Tanto es así que, con el tiempo, todos los cooperantes han logrado hacer del lugar "un foco de luz".

Pacientes de todo el país acuden cuando saben que llegarán las misiones médicas. "Hay gente que se pasa tres días viajando para esperar a que lleguemos", explica el cirujano. Por ese motivo, intentan que su labor no se desvanezca tras su marcha, haciendo de la formación del personal sanitario local uno de los ejes centrales de Urointec. Pero esta labor no resulta tan sencilla como podría sonar.

"La población no tiene confianza en los médicos locales porque ha habido mucho chamanismo", señala Juárez del Dago. A lo que, dice, se suma la falta de estabilidad y de oportunidades de la región que impulsa a muchos profesionales a emigrar. "Ese es el gran reto con el que nos encontramos ahora", asegura.

Sin embargo, el palmense tiene claro que el trabajo que hacen ellos "tiene que continuar" y, por eso, la fundación intenta abordar este problema desde la capacitación práctica. "No se trata de darles de comer, sino de enseñarles a pescar".

La formación

Lo primordial, dice Juárez del Dago, es que aprendan a diagnosticar a partir de la tecnología que ellos mismos han llevado a la región. Después, indica, viene la parte quirúrgica, donde asegura que "están adquiriendo a alta velocidad la capacidad de realizar endoscopias".

Y, aunque todos sus esfuerzos están puestos en este apartado del proyecto, el palmense confiesa que este proceso está tomando su tiempo, porque son "materiales muy finos y muy caros".

El urólogo Pablo Juárez del Dago impulsa la formación de sanitarios locales.

El urólogo Pablo Juárez del Dago impulsa la formación de sanitarios locales. Cedida

"Una cosa que en España es una llamada y que un proveedor te lo trae en 24 horas, en Camerún es una odisea de meses y aduanas". Pese a ello, están logrando avances.

"Va a pasarte absolutamente de todo hasta que aparece el material, pero a base de pelear y de luchar acaba entrando en quirófano y somos capaces de ayudar cada vez a más pacientes", afirma.

Actualmente, el hospital cuenta con un urólogo permanente que realiza buena parte de la actividad asistencial, mientras las misiones internacionales se concentran en los casos más complejos.

La digitalización del hospital fue otro de los proyectos centrales de esta última misión. Y es que, hasta la llegada del equipo español, la historia clínica de los pacientes se registraba en una libreta que cada médico o enfermero llevaba consigo.

Ahora, explica el portavoz de la fundación, han implementado un sistema digital que integra consultas, quirófano, gestión económica y control de stock. Pero, una vez más, el camino no ha sido sencillo.

"Primero conseguimos el programa, pero luego vimos que no había ordenadores. Después hubo que garantizar internet. Incluso cuando el gobierno bloqueó Starlink —servicio de internet satelital de alta velocidad y baja latencia desarrollado por SpaceX (empresa de Elon Musk)— tuvimos que buscar otra solución", recuerda.

Además, explica Juárez del Dago, esta medida les permite conocer la situación del hospital camerunés desde Gran Canaria, lo que les resulta de gran ayuda a la hora de solicitar con antelación los materiales que necesitan llevar en su próxima misión.

"Ahora nos comunicamos mucho mejor. Lo que nos costó en Europa 30 años vamos a ser capaces de conseguirlo en tres en Camerún", indica.

A tratar

Las patologías que atiende el equipo reflejan las desigualdades sanitarias existentes. Entre los hombres predominan la hiperplasia benigna de próstata, el cáncer prostático y los cálculos renales.

Entre las mujeres son frecuentes la incontinencia urinaria y las fístulas entre vejiga y vagina provocadas por partos "traumáticos". Y es que, en contextos donde la vida de la población femenina ya es muy difícil, explica el cirujano, "estas patologías las anula y estamos haciendo que recobren esa esperanza".

También atienden a niños con malformaciones congénitas derivadas de la falta de control prenatal.

Cooperar en la innovación

A pesar de las limitaciones técnicas respecto a los hospitales europeos, el equipo ha conseguido introducir avances poco habituales en el país, como la cirugía láser o la laparoscopia. Y, aunque reconocen que "queda mucho por hacer", Juárez de Dago asegura que en cada misión avanzan y traen algo que "nadie más tiene en Camerún".

La Fundación Urointec planea una nueva misión médica a Mauritania.

La Fundación Urointec planea una nueva misión médica a Mauritania. Cedida

A largo plazo, el palmense confía en que la tecnología permita incluso operar a distancia. Su equipo ya ha participado en programas de telecirugía entre hospitales españoles. "¿Por qué no operar algún día desde Gran Canaria a Camerún? Ese podría ser el siguiente paso".

Por el momento, la fundación ya prepara nuevas misiones, incluida una próxima expedición a Mauritania durante esta Semana Santa. Porque, tal y como afirma Juárez del Dago, el objetivo es claro: "Queremos llevar la urología al mayor número de lugares posible y hacer con el menor coste para generar el mayor impacto".