Durante años, hablar de eficiencia energética parecía reservado a expertos o a quienes ya estaban especialmente sensibilizados con el medio ambiente. Hoy la realidad es distinta. La subida de los costes energéticos y la necesidad de viviendas más confortables han convertido este debate en una prioridad cotidiana para millones de familias.
Los datos reflejan claramente esta situación. En España, más del 80% de las viviendas cuenta todavía con una calificación energética E, F o G. Más que un síntoma de atraso, este dato revela un enorme margen de mejora y una oportunidad real para transformar nuestros hogares.
Existe además una paradoja evidente. Según el estudio Marcas con Valores 2026, la mayoría de los ciudadanos declara tener conciencia ambiental, pero solo un 5% afirma practicar un consumo responsable de manera habitual. A pesar de esto, el 82% de la población asegura admirar a quienes sí ejercen un consumo responsable.
Esto demuestra que la sostenibilidad ya no es percibida como una tendencia pasajera, sino como un valor social consolidado. El reto está en facilitar que las personas puedan traducir esa intención en acciones concretas, accesibles y capaces de generar beneficios reales en su vida cotidiana.
En este contexto, el nuevo marco fiscal aprobado en 2026 supone un impulso decisivo. La prórroga de las deducciones en el IRPF por obras de mejora de eficiencia energética convierte muchas reformas del hogar en una inversión mucho más accesible para miles de familias.
Según el Real Decreto-ley 7/2026, las actuaciones destinadas a mejorar la eficiencia energética pueden deducirse hasta en un 60% del coste de la obra. Además, estas deducciones son aplicables a todo tipo de viviendas, incluidos pisos, tanto habituales como inmuebles alquilados a terceros.
La normativa contempla distintos tramos en función del nivel de mejora alcanzado. Las actuaciones que reduzcan al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración permiten deducciones de hasta 1.000 euros.
Si la obra reduce un 30% el consumo de energía no renovable o mejora la calificación energética hasta una clase A o B, la deducción puede alcanzar los 3.000 euros.
En el caso de rehabilitaciones integrales en edificios residenciales o viviendas horizontales, capaces de reducir un 30% el consumo energético del inmueble o alcanzar una calificación A o B, las deducciones pueden llegar hasta los 9.000 euros en cinco años.
La relevancia de estas medidas va mucho más allá del incentivo económico. La eficiencia energética ha dejado de ser únicamente una cuestión ambiental. Hoy también significa confort, bienestar y estabilidad económica. Un hogar eficiente mantiene mejor la temperatura interior y reduce la dependencia energética.
Existen además soluciones concretas capaces de generar mejoras visibles desde el primer momento. La sustitución de ventanas antiguas por modelos de PVC con doble o triple acristalamiento mejora el aislamiento y puede reducir hasta un 65% la demanda energética a través de los huecos acristalados en una vivienda.
Del mismo modo, actualizar sistemas de climatización o reemplazar antiguas calderas por soluciones de aerotermia y bombas de calor de alta eficiencia puede disminuir el consumo energético hasta un 80%. También la iluminación LED y los electrodomésticos eficientes ayudan a optimizar significativamente el gasto energético.
Muchas veces se piensa que mejorar la eficiencia energética exige grandes transformaciones o inversiones inalcanzables. Sin embargo, pequeñas reformas pueden generar un impacto inmediato tanto en el confort como en la factura energética. La combinación entre ahorro y deducciones fiscales hace que el retorno sea cada vez más evidente.
En LEROY MERLIN vemos cada día cómo crece el interés por este tipo de soluciones. Nuestro objetivo es acompañar a los hogares para que estas mejoras sean accesibles, comprensibles y efectivas, ofreciendo desde productos eficientes hasta servicios como la gestión del certificado energético.
España tiene ante sí una oportunidad única para modernizar su parque residencial y avanzar hacia un modelo energético más responsable. Aprovechar las deducciones fiscales disponibles significa invertir no solo en viviendas más eficientes, sino también en un futuro más sostenible, resiliente y preparado para los desafíos que vienen.
*** Harry Hospitalier es director de mercados técnicos de LEROY MERLIN.