Un técnico prepara los dispositivos de monitorización.

Un técnico prepara los dispositivos de monitorización. Versemar

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Los 'ojos' bajo el Mediterráneo que controlan su calidad: un programa de boyas tecnológicas trabaja con datos de nutrientes

Impulsan boyas inteligentes y gemelos digitales desde el Blue Tech Zone para generar datos en tiempo real y reforzar la conservación litoral.

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Tania Ortega
Publicada

La investigación científica marina ha avanzado a pasos agigantados en el conocimiento global, pero el ámbito local sigue siendo, en gran medida, un territorio poco explorado.

A pesar de la creciente exigencia de las políticas ambientales, el desarrollo de acciones de conservación sigue chocando con barreras críticas. Es lo que ocurre, por ejemplo, con la falta de información fidedigna y el predominio de narrativas generalistas, que impiden un debate objetivo sobre los problemas de nuestras costas.

Para dar respuesta a este reto, los especialistas de Versemar han impulsado una propuesta que transforma la protección del litoral mediterráneo. Así, esta consultora ambiental, con sede en el Blue Tech Zone de Castellón, está liderando un cambio de paradigma basado en la inteligencia ambiental.

La estrategia del grupo Tineverse evoluciona la asistencia técnica tradicional hacia un modelo avanzado de gemelos digitales. Su sistema utiliza dispositivos autónomos de medición que generan una base de datos digitalizada y un registro histórico sin precedentes.

Dicho archivo permite estudiar a fondo fenómenos críticos como el cambio climático o la eutrofización. Es decir, el proceso de "asfixia" que sufren los ecosistemas debido al exceso de nutrientes, una amenaza que este nuevo modelo busca frenar.

Datos para el futuro

"Nuestra intención es transformar los datos obtenidos en nuestra actividad habitual en conocimiento útil y disponible para otros fines de interés general", explica José Luis Esteban. El experto, biólogo especializado en ecología marina, subraya así la importancia de que la información técnica trascienda el ámbito privado para convertirse en un bien público.

El objetivo es que esta información se convierta en un recurso previo para futuros proyectos locales e investigación medioambiental. Porque, hasta ahora, este contenido solía quedar restringido al cumplimiento de los programas de vigilancia ambiental.

Monitorización en tiempo real de parámetros marinos desde una unidad de vigilancia ambiental.

Monitorización en tiempo real de parámetros marinos desde una unidad de vigilancia ambiental. Versemar

Según explica para ENCLAVE ODS el responsable de Versemar, Alejo Muruaga, esta tecnología ya es una realidad operativa. De hecho, ya se aplica en la regeneración de playas y en los Planes de Vigilancia Ambiental (PVA) de desaladoras y depuradoras, una estrategia destinada a que el agua devuelta al mar no dañe el equilibrio de los ecosistemas.

De este modo, el sistema permite que estos datos industriales se conviertan en información científica de gran valor para el registro histórico.

Ojos bajo el agua

La tecnología propuesta utiliza instrumentación alojada en boyas oceanográficas que registran y transmiten datos en tiempo real sobre parámetros críticos.

Por un lado, la concentración de clorofila y oxígeno disuelto, vital para detectar procesos de asfixia marina. Por otro lado, la salinidad y la temperatura, indicadores clave para el seguimiento del calentamiento oceánico. Y, en último lugar, los nutrientes inorgánicos y turbidez, fundamentales para medir el impacto de la actividad humana.

Este sistema permite superar la visión limitada de los usuarios tradicionales del mar, como pescadores o navegantes, cuya percepción suele restringirse a lo que ocurre en la superficie.

Y es que con la monitorización autónoma, el análisis desciende a las profundidades para ofrecer un rigor científico hasta ahora difícil de alcanzar en proyectos regionales.

Preparación de boyas oceanográficas equipadas con sensores autónomos para el registro de datos.

Preparación de boyas oceanográficas equipadas con sensores autónomos para el registro de datos. Versemar

"Actualmente nos encontramos en una fase de recopilación de registros", aclara Muruaga. El verdadero valor de medir estos parámetros en continuo es crear una base de datos sólida que trascienda el mero cumplimiento regulatorio.

Modelo de vanguardia

Estas herramientas son clave en entornos de la Red Natura 2000, zonas que cuentan con el sello de máxima protección europea. Un ejemplo es el espacio marino de Benicàssim-Oropesa, donde la precisión de los datos es vital para proteger tesoros naturales.

El uso de boyas inteligentes permite vigilar estos ecosistemas frágiles las 24 horas sin interferir en su equilibrio natural.

En esta misión, la empresa colabora activamente con la Fundación Azul Marino en la protección del Mediterráneo. El objetivo es que estos datos sirvan a organizaciones que realizan un importante esfuerzo de divulgación social.

La propuesta marca un precedente en cómo la industria y la tecnología pueden generar un bien común: un mar más explorado y mejor conocido.