Hormigas locas ('Paratrechina longicornis') pululando y atacando a una hormiga más grande.

Hormigas locas ('Paratrechina longicornis') pululando y atacando a una hormiga más grande. Brett Hondow iStock

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Las hormigas 'locas' invaden Barcelona: la desconocida especie invasora que podría expandirse al resto de España

Esta especie oportunista, depredadora y carroñera, que se creía erradicada, ha vuelto a avistarse en la plaza Catalunya y la montaña de Montjuïc. 

25 marzo, 2024 12:59

La semana pasada se detectaron colonias de hormigas locas (Paratrechina longicornis) en la plaza Catalunya y los jardines de Mosén Costa i Llobera en Montjuïc. No es la primera vez que se detectan estos insectos en la ciudad catalana. En 2019, se dio un primer aviso de su presencia en una rotonda del puerto de Barcelona llena de alcantarillas. En aquel entonces, la Generalitat aplicó un plan de choque muy eficaz para intentar erradicarla, exterminando la colonia. Pero el reciente descubrimiento de estos dos nuevos focos ha vuelto a poner a las autoridades en alerta. 

El Departamento de Acción Climática publicó un informe el pasado viernes alertando que la presencia de la hormiga loca lejos del puerto es una "mala noticia". E informó que los técnicos prospectarán nuevas zonas para determinar si se considera la hormiga loca como una especie oficialmente establecida. De confirmarse, ya serían tres las hormigas invasoras —la argentina, la invasora de jardines y la loca— asentadas en Cataluña. 

Su comportamiento errático, dando tumbos a diestro y siniestro, es lo que le ha granjeado a la hormiga roja el apodo de "loca". "Se trata de una especie invasora con un origen todavía desconocido (probablemente de Asia o África) que se creía erradicada de la Península, pero ha reaparecido", afirman los expertos del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) a través de la red social X (antes Twitter).

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Según el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (CEEEI), antes de aparecer en Barcelona, se había localizado en el puerto marítimo de Almería en 1998 y en las islas Canarias en 2007. "Es una especie pequeña y con nidos difíciles de localizar", han señalado desde CREAF. Y su vía de entrada suele asociarse al transporte marítimo de mercancías. 

El CEEEI describe los patrones de expansión de esta resistente especie: "Las colonias son temporales, trasladándolas con gran facilidad cuando son perturbadas, y a menudo se encuentran a cierta distancia de su área de alimentación". Además, "es una especie omnívora oportunista, depredadora y carroñera, consume insectos vivos o muertos, melaza, semillas, frutos, etc.". Y su naturaleza superviviente —vive tanto en ambientes secos como húmedos— favorece su proliferación, especialmente en zonas urbanas.

No es peligrosa

"La hormiga roja no es especialmente agresiva", afirman desde CREAF. Sin embargo, la Base de Datos Mundial sobre Especies Invasoras de la UICN recoge que "se sabe que transporta microbios patógenos en los hospitales". Pero puede llegar a ser considerada una plaga agrícola, ya que favorece la distribución de insectos hemípteros, chupadores, cochinillas o pulgones. Es una hormiga que prefiere los exteriores, y si se cuela en los hogares, solo supondrían una molestia inofensiva porque no muerden. 

¿Cómo evitar que se cuelen en casa?

"Son una hormiga plaga común en las casas y parecen peculiarmente adaptadas al interior y a las inmediaciones de las viviendas humanas", describe la UICN. Suelen anidar en la basura, los desperdicios, las cavidades de plantas y árboles, la madera podrida, en el suelo bajo objetos y en escombros.

La mejor manera de aplacar la colonización de tu hogar es mediante la vigilancia activa. Hay que eliminar el mayor número posible de condiciones que crean lugares atractivos para su invasión.

Si ya has adviertido su presencia, las trampas y los cebos son métodos que pueden dar buenos resultados. Cuando aparezcan, utiliza un pulverizador antihormigas no repelente para evitar que sus objetivos se alejen al contacto. Los productos químicos insecticidas se adhieren al cuerpo de las hormigas infectadas y lo transmiten a otros individuos de la colonia.

No obstante, las especies invasoras no son inocuas. Y en el caso de las hormigas locas sucede lo mismo: se expanden a gran velocidad y desplazan a otras hormigas, tanto autóctonas como a otras especies invasoras que habitan la ciudad de Barcelona. Según ha explicado el responsable técnico de la empresa de bioseguridad BioNet, Roger Vila, a EFE, con la información que se dispone hasta ahora la especie no es muy agresiva con las hormigas autóctonas. 

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Y ha aducido que en algunos puntos se ha comprobado que puede coexistir con otras hormigas locales, aunque estas sufran algún retroceso. Su conducta supercolonial se medirá con otras especies de hormigas en la ciudad catalana: la argentina (Linepithema humile), la hormiga leona (Pheidole megacephala), la hormiga faraón (Monomorium pharaonis) y la hormiga invasora de jardines (Lasius neglectus).

El catedrático de Ecología de la Universidad Autónoma de Barcelona, Joan Pino, en declaraciones a EFE, ha dicho que aunque no haya motivos para hacer sonar las alarmas, "es el momento de erradicar la especie". Y ha añadido que "lo más importante es la detección temprana. Debemos trabajar a fondo para buscar en la zona y erradicar las colonias que se encuentren. Cuando dejamos que las invasiones progresen, dejamos de tener control sobre ellas y nos resignamos únicamente a contenerlas".