Maquinaria para el procesamiento y clasificación de grava en una cantera.

Maquinaria para el procesamiento y clasificación de grava en una cantera. iStock

Historias

El 63% de los españoles cree que la minería debería impulsarse: el debate de los recursos críticos en la transición energética

La carrera por asegurar el suministro de minerales sitúa a España ante el reto de compatibilizar la extracción de recursos con la protección medioambiental.

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Arantza García
Publicada

La transición energética está disparando la demanda de litio, cobre, níquel, cobalto, grafito o tierras raras. Son materiales imprescindibles para fabricar baterías, aerogeneradores, paneles fotovoltaicos, redes de transporte eléctrico y numerosos dispositivos electrónicos.

La Agencia Internacional de la Energía lleva años advirtiendo de que la transición energética será también una transición minera.

Europa se enfrenta además a un problema añadido: su elevada dependencia exterior. Gran parte de estos recursos procede actualmente de países como China, Australia, Chile o la República Democrática del Congo, por lo que la Unión Europea ha tenido que poner en marcha una importante estrategia para reforzar su autonomía en el suministro de materias primas críticas y reducir vulnerabilidades geopolíticas.

La transición ecológica necesita más minería pero, ¿qué pasa con la protección ambiental?

En declaraciones a ENCLAVE ODS, Fernando Prieto, director del Observatorio de Sostenibilidad, explica que los minerales críticos son materias primas esenciales para tecnologías como las energías renovables, los vehículos eléctricos o la electrónica, pero cuyo suministro presenta riesgos por su concentración geográfica, su escasez o la complejidad de su extracción.

Ester Boixereu, coordinadora de Recursos Minerales del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), recuerda que no todos los minerales tienen la misma consideración estratégica, y destaca especialmente el cobre.

Según explica la investigadora, se trata de un material difícilmente sustituible en la fabricación de cables y sistemas de transporte eléctrico. Su demanda crecerá de forma notable durante las próximas décadas por la expansión de las energías renovables y la electrificación de la economía.

Vista aérea del centro de distribución de mineral metálico y de la maquinaria operativa.

Vista aérea del centro de distribución de mineral metálico y de la maquinaria operativa. iStock

Junto al cobre, minerales como el litio, el níquel, el manganeso y el cobalto son fundamentales para la fabricación de baterías destinadas al almacenamiento energético y la movilidad eléctrica.

Las tierras raras resultan indispensables para los imanes permanentes que utilizan los aerogeneradores, mientras que el silicio constituye la base de los paneles solares y de numerosos componentes electrónicos.

La importancia de estos materiales explica que la transición energética haya abierto una nueva competición internacional por el acceso a los recursos minerales.

España, un actor relevante

En ese contexto, España aparece como uno de los países con mayor potencial minero dentro de la Unión Europea. Según la experta del IGME-CSIC, la singular geología española alberga importantes recursos de cobre, litio, wolframio, fluorita, feldespato, magnesio o estroncio.

De hecho, España es actualmente el principal productor mundial de estroncio y cuenta con algunos de los mayores recursos cupríferos de Europa en la Faja Pirítica Ibérica.

También existen expectativas significativas en torno al litio, especialmente en Extremadura y Galicia, con recursos que podrían desempeñar un papel importante en la futura industria europea de baterías.

Fernando Prieto señala que el desarrollo de estos recursos también plantea interrogantes ambientales y sociales. Según explica, la extracción de minerales críticos suele requerir grandes movimientos de tierra debido a su baja concentración en la corteza terrestre, lo que puede generar afecciones sobre los ecosistemas, el agua y el territorio.

En España, añade, muchos de estos recursos se localizan en comunidades como Extremadura, Galicia, Castilla y León o Andalucía.

Ester Boixereu destaca además que el potencial minero español no se limita a los yacimientos ya conocidos.

Aunque el país dispone de una amplia base de información geológica, los avances tecnológicos y los nuevos modelos de exploración permiten pensar que aún podrían descubrirse recursos a mayores profundidades o en áreas insuficientemente investigadas.

La reciente aprobación del Plan Nacional de Exploración Minera y las nuevas políticas europeas de materias primas críticas buscan precisamente acelerar ese conocimiento del subsuelo y facilitar el desarrollo de nuevos proyectos.

Uno de los ejemplos más avanzados es el proyecto Las Navas, promovido por Lithium Iberia en el municipio cacereño de Cañaveral.

La iniciativa fue reconocida por la Comisión Europea como Proyecto Estratégico de la Unión Europea en marzo de 2025, una categoría reservada a actuaciones consideradas fundamentales para garantizar el suministro futuro de materias primas críticas.

Explotación minera de carbón.

Explotación minera de carbón. iStock

En declaraciones a ENCLAVE ODS, los responsables de Lithium Iberia explican que el proyecto contempla tanto la extracción del mineral como una planta de procesamiento capaz de producir hidróxido de litio grado batería. La empresa estima reservas superiores a 40 millones de toneladas de mineral y recursos totales que superan los 100 millones de toneladas.

La instalación prevé procesar más de 1,8 millones de toneladas de mineral al año, con una producción media superior a las 40.000 toneladas anuales de hidróxido de litio grado batería.

Según la compañía, la inversión superará los 550 millones de euros y permitirá generar alrededor de 430 empleos directos y más de 1.300 indirectos.

Para la empresa, disponer de uno de los mayores yacimientos europeos de litio en Extremadura representa una oportunidad estratégica para España. Los responsables del proyecto consideran que la producción propia contribuirá a reducir la dependencia actual de proveedores asiáticos y a reforzar la autonomía industrial europea.

La percepción social cambia

Mientras las instituciones europeas impulsan nuevos proyectos, la opinión pública también parece estar modificando su percepción sobre la minería, aunque mucho más despacio.

Según el estudio Mitos y realidades de la minería, realizado por Knauf, el 52% de los españoles considera que la minería es un sector clave para el país, pero aún es bastante desconocido.

Ocho de cada diez ciudadanos no saben que la actividad minera genera más de 320.000 empleos en España, mientras que casi la mitad reconoce no tener una opinión clara sobre cómo reaccionaría ante la apertura de un proyecto minero cerca de su localidad.

El mismo estudio revela que el 63% de los españoles considera que la minería debería impulsarse, pero al mismo tiempo hay muchas dudas sobre su impacto y una imagen social que muchos siguen vinculando a actividades industriales del pasado.

El gran desafío

La cuestión no es si habrá minería, sino cómo será. Desde el IGME-CSIC recuerdan que las minas no pueden ubicarse donde resulte más conveniente, los yacimientos existen donde la geología los ha formado.

Por tanto, si una sociedad necesita determinados minerales para fabricar tecnologías limpias, tendrá que extraerlos allí donde se encuentran. "Todos dependemos de los minerales de una u otra forma", insisten. La clave, por tanto, reside en cómo extraer esos recursos.

La minería moderna está incorporando avances tecnológicos importantes, como la electrificación de maquinaria, la digitalización de procesos y nuevas técnicas de exploración que permiten reducir parte de sus impactos.

Sin embargo, Fernando Prieto advierte de que la compatibilidad entre la extracción de minerales críticos y la protección ambiental sigue siendo uno de los grandes desafíos de la transición energética.

A su juicio, las evaluaciones de impacto ambiental y los estándares internacionales de minería responsable son herramientas fundamentales para minimizar los efectos sobre los ecosistemas y las comunidades locales.

Desde Lithium Iberia comparten la necesidad de reforzar la información y la pedagogía sobre el papel que desempeña la minería en la sociedad actual. "Si no nace ni germina, sale de una mina", resumen para explicar hasta qué punto los recursos minerales están presentes en la vida cotidiana.

Hoy los proyectos mineros están sometidos a exigentes evaluaciones ambientales y cuentan con medidas correctoras, compensatorias y planes de restauración que garantizan la recuperación de los terrenos una vez concluida la actividad extractiva.

Ester Boixereu, del IGME-CSIC, coincide en que cualquier proyecto sostenible debe convertirse en un motor de desarrollo local y construirse junto a las comunidades afectadas.

El director del Observatorio de Sostenibilidad, Fernando Prieto, defiende además que la apertura de nuevas minas no puede ser la única respuesta al aumento de la demanda. "La economía circular no puede quedarse en un eslogan", sostiene.

En su opinión, el reciclaje, la reutilización de materiales y el rediseño de productos deben desempeñar un papel central para reducir la presión sobre los recursos naturales y avanzar hacia una transición energética realmente sostenible.