Dos buzos plantan Posidonia en el Parque Natural de Ses Salines en Formentera.

Dos buzos plantan Posidonia en el Parque Natural de Ses Salines en Formentera. Asociación Vellmarí

Historias

Plantar praderas bajo el mar: así es el proyecto en Formentera que quiere recuperar la Posidonia en el Mediterráneo

Fundación MSC y la Asociación Vellmarí trabajan juntos en este programa que ya ha replantado 80.000 ejemplares.

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La jardinería es una de las actividades más comunes. No es raro conocer a alguien que la tenga como pasión y cuide a sus plantas como su tesoro más preciado. Tampoco nos extraña que alguien así disfrute los sábados en el vivero o al sol trabajando en su huerto.

La imagen cambia si esa persona nos dijera que para plantar necesita una bombona de oxígeno y un equipo de buceo porque lo hace bajo el agua. Estos jardineros submarinos existen y algunos de ellos trabajan en la isla de Formentera para recuperar la Posidonia en el Mediterráneo.

Se trata de un proyecto que están realizando la Fundación MSC y la asociación Vellmarí para salvar las praderas de Posidonia en la zona. Una planta marina que es la responsable de que las aguas de las Islas Baleares tengan esa apariencia turquesa y cristalina.

El proyecto comenzó en 2024 y ya cuentan con más de 80.000 plantas de Posidonia plantadas y 2.714 metros cuadrados de pradera marina restaurados. El objetivo es llegar a los 100.000 ejemplares este año, cuenta Manuel San Félix, biólogo marino y fundador de Vellmarí.

El mismo se refiere a esta planta como "el pulmón del Mediterráneo", porque captura el dióxido de carbono del agua y sus praderas pueden liberar hasta 20 litros por metro cuadrado de oxígeno.

Además, es un auténtico bosque submarino en el que viven cientos de especies y millones de organismos, insiste el experto. "Sin la posidonia estos entornos serían un arenal o una roca pelada".

A pesar de su enorme valor, en los últimos 50 años, sus praderas han perdido el 34% de la superficie en el Mediterráneo occidental por culpa de la actividad humana, advierten desde la Fundación MSC.

Los principales factores que influyen en esta degradación son: la mala calidad de las aguas residuales, el fondeo de embarcaciones, la acuicultura y la pesca de arrastre.

Una planta especial

San Félix relata a ENCLAVE ODS que hay pocas especies como la Posidonia "en las que se pueda ver tan clara su repercusión en nuestras vidas, la economía y en lo que disfrutamos cada día".

Sin ir más lejos, el 80% de la arena de las playas del Parque Natural de Ses Salines –donde realiza el proyecto– proviene de este vegetal. Además, es capaz de construir arrecifes de hasta 5 metros de altura que son auténticos diques: protegen la costa del oleaje y ayudan a que las playas permanezcan frente a temporales y corrientes.

Lo más fácil de plantar bajo el mar es que no hay que regar ni abonar. Lo más difícil, es lograr que la planta quede fijada a la arena y resista el movimiento continuo de las corrientes. Por eso, anclan los brotes al suelo con una suerte de clavo y alambre, cuenta el biólogo marino.

Un buceador replantando fragmentos de Posidonia en Formentera.

Un buceador replantando fragmentos de Posidonia en Formentera. Asociación Vellmarí

Gracias a este soporte, las raíces se extienden en unos meses para que cada ejemplar quede fijado por sí solo.

El trabajo de Vellmarí es algo "muy concreto y tangible con una hoja de ruta y resultados definidos", define Daniela Picco, directora ejecutiva de Fundación MSC. Eso fue lo que les llevó a colaborar con ellos. "Están utilizando una técnica para plantar pastos marinos con un alto potencial de éxito", resume.

Para ellos, la Posidonia representa "una vía estratégica para proteger el océano y el ecosistema marino". Tras ver los buenos resultados en Formentera, la fundación espera encontrar la manera de ampliar este proyecto a otras zonas del mundo, agrega su directiva.

La debacle

San Félix recuerda su primera inmersión en las aguas de Formentera. Fue en octubre 1992 y quedó maravillado al ver las praderas. "Fue casi como ir a un jardín botánico mágico, donde todas las plantas están preciosas, perfectas". Desafortunadamente, ya no es así.

Entre 2008 y 2012 Vellmarí realizó un estudio para evaluar la pérdida de este ser vivo en tres zonas diferentes del parque natural. En solo cuatro años se había perdido entre el 20 y el 40%. "Ahora estamos revirtiendo la situación", celebra.

El biólogo cuenta que ya se empiezan a apreciar los primeros resultados del proyecto: ya han vuelto las estrellas de mar y numerosas especies de peces. Sin embargo, se verán los mayores efectos en unos 5 años. "No tenemos ninguna duda de que va a suceder".

Tanto él como Picco aseguran que este proyecto pone de manifiesto la importancia y la necesidad de la colaboración público-privada para poder realizar cosas como esta. De hecho, para San Félix, "es el momento de las empresas".

Fernando Pacheco, director general de MSC España, apoya esta colaboración y aporta un matiz crucial: entre sus planes, el trabajo conjunto es un elemento indispensable. "El punto clave es poder sensibilizar, compartir y unir fuerzas para impactar positivamente en el futuro del medio ambiente"

Una persona realiza snorkel sobre una de las praderas de Posidonia recuperadas en Formentera.

Una persona realiza snorkel sobre una de las praderas de Posidonia recuperadas en Formentera. Asociación Vellmarí

Ante una administración pública desbordada, la directora ejecutiva de Fundación MSC defiende el capital privado como esencial. "Nos permite actuar con mayor rapidez y flexibilidad". Eso sí, Picco matiza que eso no les convierte en sustitutos de los fondos públicos. "Tenemos que trabajar juntos. Somos complementarios".

Turismo y restauración natural

San Félix asegura que un modelo de recuperación de la biodiversidad en el Mediterráneo es totalmente compatible con la pesca, el turismo, la navegación y los cruceros. Simplemente, agrega, "hay que hacerlo bien". Debemos conocer la huella que dejamos en el mar y hacerlo mejor: "En los últimos 40 años que hemos ido un poco como un elefante en una cacharrería".

Además, en un contexto como el de Formentera, la conservación y recuperación de la Posidonia es crucial para que sus costas sigan siendo un atractivo turístico, agrega el experto.

Por su parte, Pacheco defiende que la escala de la industria de cruceros no debe ser un pretexto para la inacción, y detalla los esfuerzos que ya se están implementando para cambiar la experiencia del viajero en el entorno balear con actividades de ocio –como excursiones– respetuosas con el entorno.

Para el directivo de MSC en España, el objetivo del proyecto con Vellmarí, además de recuperar la Posidonia, es la sensibilización local. "Debemos trabajar juntos para que cale la idea de que la sostenibilidad es una cuestión de muchos, no solo de uno".