Con el apoyo de la Fundación Mutua Madrileña, ASPAYM Madrid ofrece un servicio integral a 50 personas que se enfrentan por primera vez a la lesión medular.

Con el apoyo de la Fundación Mutua Madrileña, ASPAYM Madrid ofrece un servicio integral a 50 personas que se enfrentan por primera vez a la lesión medular. Cedida

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El proyecto que acompaña a quienes vuelven a empezar tras una lesión medular: "Se puede tener una vida plena"

ASPAYM Madrid impulsa este servicio integral con el apoyo de la Fundación Mutua Madrileña para atender a nuevos lesionados y sus familias.

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Mariana Goya
Publicada

El momento en el que una persona recibe el alta hospitalaria tras una lesión medular marca el inicio de una etapa tan incierta como decisiva. Ahí es donde actúa el proyecto de la Asociación de Parapléjicos y Personas con Gran Discapacidad Física de la Comunidad de Madrid (ASPAYM Madrid).

Su objetivo es ofrecer acompañamiento integral a quienes se enfrentan por primera vez a esta nueva realidad. Porque, como explica su presidenta, Carolina López Rodríguez, tras este proceso, "existe un vacío". Pero también tiene claro que "la vida sigue fuera del hospital".

El programa ha experimentado un impulso gracias a la XIII Convocatoria de Ayudas a Proyectos de Acción Social de la Fundación Mutua Madrileña, lo que ha permitido reforzar especialmente la atención psicológica y ampliar su alcance. Actualmente, da soporte a 50 personas y sus familias, combinando talleres de autonomía, orientación, apoyo emocional y grupos de ayuda mutua.

Las personas se incorporan al programa en un momento de transformación personal. "Llegan en un proceso de reajuste vital", detalla López Rodríguez. "A menudo hay una sensación de aislamiento obligado, no por falta de voluntad, sino por la falta de accesibilidad y de recursos".

En ese contexto, el miedo y la ansiedad son habituales, pero también la búsqueda de referentes. Necesitan a "alguien que les diga: 'Yo he pasado por eso y se puede tener una vida plena'".

El itinerario

El enfoque del proyecto rompe con la idea de intervenciones aisladas. El acompañamiento se articula de manera transversal, adaptándose a las necesidades concretas de cada persona.

El primer paso es una fase de acogida en la que se identifican prioridades urgentes como la adaptación de la vivienda, los trámites legales o el estado emocional.

A partir de ahí, se activa un plan personalizado que combina apoyo psicológico con el acceso a recursos como la Oficina de Accesibilidad o el servicio de Formación y Empleo. "Es un itinerario donde la persona marca el ritmo de su propia autonomía", señala la presidenta de ASPAYM Madrid.

El proyecto de ASPAYM se centra en la atención a nuevos lesionados medulares y sus familias.

El proyecto de ASPAYM se centra en la atención a nuevos lesionados medulares y sus familias. Cedida

Uno de los pilares del programa son los talleres de fomento de la autonomía, diseñados para devolver a los participantes el control sobre su vida cotidiana. Pues, como afirma López Rodríguez, "cuando aprendes a manejar tu silla de forma experta o a conocer tus derechos, la discapacidad deja de ser el centro de tu vida".

"La autonomía es libertad, y la libertad es la base de la dignidad", asegura. De ahí que el impacto de los talleres también se vincule a lo emocional, dado que tienen la capacidad de transformar la frustración inicial en competencias concretas que refuerzan la independencia y la autoestima.

En paralelo, el acompañamiento psicológico permite abordar el duelo y la adaptación desde una perspectiva profesional y continuada.

Ayuda entre iguales

El proyecto no se limita a la persona con lesión medular. Su entorno más cercano, especialmente la familia, también forma parte del proceso.

"La lesión medular le ocurre a una persona, pero las consecuencias son para todo su entorno", subraya López Rodríguez. Por ello, las familias reciben asesoramiento, pautas de cuidado —y autocuidado— y apoyo psicológico.

El objetivo es, por un lado, reforzar su papel como soporte y, por otro, evitar dinámicas de sobreprotección que puedan frenar la autonomía del afectado. Porque, como defiende la presidenta de ASPAYM, "un entorno familiar formado y fuerte es el mejor aliado para que la persona recupere su independencia lo antes posible".

Otro de los elementos diferenciales del programa son los grupos de apoyo entre iguales. En ellos, personas que han pasado por experiencias similares comparten vivencias, consejos y estrategias cotidianas.

"El impacto es transformador porque se genera una empatía que no se encuentra en ningún otro sitio", explica. "Ver a otro compañero que ya viaja, trabaja o hace deporte es mucho más potente que cualquier manual teórico".

Entre otras cuestiones, se les ofrece sesiones de apoyo psicológico.

Entre otras cuestiones, se les ofrece sesiones de apoyo psicológico. Cedida

En este sentido, el respaldo de la Fundación Mutua Madrileña ha sido determinante para consolidar este modelo de intervención. "Ha sido el motor para dar un salto cualitativo", afirma López Rodríguez. "Nos permite llegar a más personas, atender más rápido y asegurar que nadie se quede solo por falta de recursos".

Y es que, tras trabajar con medio centenar de beneficiarios, el aprendizaje es claro: "La resiliencia humana es infinita cuando existen los apoyos adecuados".

Al mismo tiempo, el mensaje que lanzan a la sociedad también lo es: "La lesión medular es una condición, no una definición de la persona. No necesitamos paternalismo, necesitamos accesibilidad universal y oportunidades".