Vista aérea de una granja solar en el campo.

Vista aérea de una granja solar en el campo. iStock

Historias

La energía solar cubre el 75% de la nueva demanda y frena los fósiles: "Hemos entrado en la era del crecimiento limpio"

La séptima edición anual del 'Global Electricity Review' de Ember confirma que la electricidad limpia ya crece más rápido que la demanda.

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La transición energética global ha cruzado un umbral histórico. Por primera vez, las energías renovables han superado al carbón en la generación eléctrica mundial, mientras que el crecimiento sin precedentes de la energía solar ha logrado frenar el aumento de la electricidad producida con combustibles fósiles.

En paralelo, la electricidad limpia ha cubierto la totalidad del incremento de la demanda global en 2025. O, por lo menos, así lo defienden las conclusiones centrales de la séptima edición anual del Global Electricity Review, elaborada por el think tank británico Ember.

El informe, centrado en realizar un análisis exhaustivo del sistema eléctrico global basado en datos de 215 países —incluidos 91 que representan el 93% de la demanda mundial—, certifica un cambio estructural. Pues, el sistema energético ha comenzado a desacoplar el crecimiento de la demanda eléctrica del uso de combustibles fósiles.

El protagonista de este giro es la energía solar. Y es que, en 2025, su generación aumentó en 636 TWh —un crecimiento del 30% respecto al año anterior—, la mayor subida registrada por cualquier fuente de electricidad en términos estructurales.

De este modo, esta energía logró cubrir por sí sola el 75% del aumento neto de la demanda eléctrica mundial, mientras que, sumada a la eólica, alcanzó el 99%. En total, la generación limpia creció en 887 TWh, superando el incremento de la demanda, que fue de 849 TWh.

¿El resultado? Una caída ligera —del 0,2%— de la generación con combustibles fósiles, algo que solo ha ocurrido cinco veces en lo que va de siglo.

Quizás es por eso que Aditya Lolla, director general de Ember, señala que "la electricidad se está expandiendo ahora con la rapidez suficiente para absorber la creciente demanda de electricidad a nivel mundial, manteniendo estable la generación a partir de combustibles fósiles antes de su inevitable declive".

Gráfico del estudio realizado por el 'think tank' británico Ember.

Gráfico del estudio realizado por el 'think tank' británico Ember.

De hecho, la magnitud del crecimiento solar es aún más evidente si se analiza con perspectiva. Y es que, desde 2015, su producción se ha multiplicado por más de diez, duplicándose aproximadamente cada tres años. Tal ha sido su evolución que hoy la generación global equivale ya a toda la demanda eléctrica de la Unión Europea.

El otro gran punto de inflexión que marca el informe es que, en 2025, las energías renovables —incluyendo solar, eólica e hidráulica— alcanzaron el 33,8% de la generación eléctrica mundial, superando al carbón, que cayó al 33%.

Se trata de la primera vez en más de 100 años que el carbón deja de ser la principal fuente de electricidad a nivel global; aunque este hecho no ha pillado por sorpresa. El carbón ya redujo su generación en 63 TWh en 2025, su primer descenso desde 2020, y ha perdido peso de forma constante desde 2015.

La transición, además, está reduciendo la intensidad de emisiones del sistema eléctrico. Pues, cada kilovatio hora generado emite ahora un 16% menos de CO₂ que hace dos décadas.

Cambiar las reglas

Uno de los elementos más relevantes del informe es el papel de China e India, históricamente identificados como los mayores impulsores del crecimiento de la electricidad fósil. Sin embargo, por primera vez en este siglo, ambos países redujeron simultáneamente su generación con combustibles fósiles en 2025.

En China, cayó en 56 TWh, mientras que en India lo hizo en 52 TWh. En ambos casos, el motivo fue el mismo, y es que la expansión récord de las energías limpias superó el crecimiento de la demanda eléctrica.

China lideró el auge solar global, concentrando más de la mitad del aumento tanto en capacidad como en generación. India, por su parte, duplicó su récord anterior de crecimiento renovable e instaló más capacidad solar que Estados Unidos por primera vez.

El informe también subraya el papel creciente del almacenamiento energético como catalizador de la transición. Pues, una vez más, los costes de las baterías se han desplomado.

Tras caer un 20% en 2024, lo hicieron un 45% adicional en 2025. Y así, este abaratamiento ha impulsado su despliegue, con un aumento del 46% hasta alcanzar unos 250 GWh de nueva capacidad instalada.

Gracias a ello, el sistema eléctrico mundial ya puede desplazar el 14% de la nueva generación solar a otras horas del día, superando la limitación de la dependencia de la luz solar.

Se trata, afirma Adair Turner, presidente de la Energy Transitions Commission, de "una revolución impulsada por tecnologías fundamentalmente superiores". Porque, como defiende, "la energía solar y las baterías ya permiten suministrar electricidad las 24 horas del día de forma rentable en muchos lugares".

En ese sentido, países como Chile y Australia están a la vanguardia. Ya instalan suficiente almacenamiento como para trasladar más del 50% de su nueva generación solar fuera de las horas diurnas, reduciendo precios y mejorando la estabilidad del sistema.

El papel europeo

En Europa, el avance hacia la electricidad limpia continúa, aunque de forma desigual. En 2025, el 61% de la electricidad del continente procedió de fuentes limpias, muy por encima de la media global del 43%.

El carbón ha perdido peso de forma acelerada —su participación ha caído un 42% desde 2015— y representa ya solo el 13% del mix eléctrico. En total, los combustibles fósiles aportan el 39% de la electricidad.

El continente lidera además la penetración de la solar y la eólica con países como Hungría (27% de electricidad solar) o Dinamarca (58% eólica) marcando récords mundiales.

Sin embargo, el informe advierte del reto de la modernización de la red eléctrica. Pues, la infraestructura actual, envejecida, puede convertirse en un cuello de botella para la expansión de las energías limpias.

Por ese motivo, el analista Chris Rosslowe, señala que "modernizar la red es una prioridad para aprovechar plenamente el potencial de la electrificación".

Economía energética

En cualquier caso, a lo que realmente apunta el informe es a un cambio en la economía energética, ya que, por ejemplo, la abundancia de energía limpia está impulsando la electrificación de sectores como el transporte.

De hecho, en 2025, los vehículos eléctricos representaron más del 25% del mercado global y ya están desplazando 1,8 millones de barriles diarios de demanda de petróleo. Lo que, definitivamente, reduce la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles y refuerza la seguridad energética en un contexto geopolítico cada vez más volátil.

Por eso ahora, indica Lolla, el siguiente paso es "modernizar las redes y los marcos regulatorios para que los sistemas eléctricos estén preparados para esta nueva realidad".