José Manuel Núñez-Lagos, director general de Ecovidrio, durante la presentación de los datos de 2025 de la empresa el pasado miércoles.

José Manuel Núñez-Lagos, director general de Ecovidrio, durante la presentación de los datos de 2025 de la empresa el pasado miércoles. Mario Morón EFE

Historias

Ecovidrio recupera más de un millón de toneladas de envases de vidrio: "Hemos superado holgadamente los objetivos"

España supera las metas de reciclaje con una tasa del 72,3 % en un año de menor consumo, consolidando un sistema eficiente, circular e innovador.

Más información: Beatriz Egido (Ecovidrio) sobre la tasa de basuras: "Si dejas de reciclar corres el riesgo de que aumenten los costes"

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El vidrio no entiende de crisis, pero sí de hábitos. Y en 2025, en un escenario marcado por la contención del consumo y la incertidumbre económica, el sistema de reciclaje de envases de vidrio en España ha vuelto a demostrar su solidez.

El pasado miércoles 18 de marzo, Ecovidrio presentó sus resultados anuales en la planta de Calcín Ibérico en Quer (Guadalajara), durante un encuentro con periodistas que fue más allá de los datos; fue un recorrido completo por la cadena del reciclaje, desde el contenedor hasta la fabricación de nuevos envases, pasando por la tecnología, la logística y la colaboración con la industria.

El balance del año deja una cifra que marca el ritmo del sector. España alcanzó una tasa estimada de reciclado del 72,3%, superando el objetivo del 70% fijado por el Real Decreto con dos años de antelación. "Hemos conseguido los objetivos del año 2025 y los hemos superado holgadamente", afirmó el director general de Ecovidrio, José Manuel Núñez-Lagos.

Se trata de un resultado que llega en un contexto complejo. Pues, el consumo de envases de vidrio cayó en torno a un 2%, con un impacto directo en la hostelería, mientras parte del consumo se desplazaba hacia otros formatos.

Aun así, el sistema resistió. La recogida selectiva a través del contenedor verde alcanzó las 981.094 toneladas, consolidando la separación en origen como el pilar del reciclaje.

Más del 90% del vidrio recuperado procede de esta vía, frente a las 61.740 toneladas rescatadas en plantas de residuos urbanos, donde el material llega mezclado y el proceso es mucho menos eficiente. "De cada 100 envases que llegan a una planta de residuos urbanos, apenas se pueden recuperar 25", se explicó durante la visita.

Contenedor verde.

Contenedor verde. Ecovidrio

La infraestructura acompaña este modelo. España cuenta con 260.991 contenedores verdes, uno por cada 188 habitantes, una red que se sigue ampliando para eliminar barreras. "Siempre decimos que hay un cheque en blanco para todos los municipios que nos pidan más contenedores", señaló Núñez-Lagos, insistiendo en que facilitar el reciclaje es clave para aumentar las tasas.

El viaje del reciclaje

Pero más allá de los datos, la presentación permitió observar de primera mano cómo funciona el sistema. El recorrido por la planta de tratamiento de vidrio revela un proceso industrial preciso, donde cada fase está diseñada para recuperar la mayor cantidad posible de material.

El viaje del vidrio comienza con la descarga de los camiones que recogen el contenido de los contenedores verdes. A partir de ahí, el residuo entra en una línea de tratamiento donde se separan los elementos impropios: tapas, plásticos, papel o restos orgánicos.

Mediante sistemas de cribado, aspiración y separación óptica, el vidrio se limpia y se clasifica por tamaños. El resultado es el calcín, el vidrio reciclado listo para volver a fundirse.

Calcín para generar tarros de vidrio reciclado en la fábrica de Veralia.

Calcín para generar tarros de vidrio reciclado en la fábrica de Veralia. Ecovidrio

Ese material es el que se traslada a las plantas vidrieras, como la de Verallia, donde el proceso se completa. Allí, el calcín se mezcla con materias primas como arena, sosa y caliza, aunque cada vez en menor proporción gracias al aumento del vidrio reciclado.

El conjunto se introduce en hornos que alcanzan temperaturas superiores a los 1.500 grados, donde se funde para dar lugar a nuevas botellas y envases.

La ventaja del vidrio es su circularidad infinita. Puede reciclarse sin perder calidad y con un importante ahorro energético. Y es que fabricar envases con calcín reduce de forma significativa el consumo de energía y las emisiones frente al uso de materias primas vírgenes. Por eso, la eficiencia del sistema no solo se mide en toneladas recogidas, sino en su capacidad para cerrar el ciclo.

Los 'reyes' del vidrio

Ecovidrio insiste en que ese ciclo funciona gracias a un modelo de modelo de gestión único. "No nos limitamos a financiar a los municipios", subrayó Núñez-Lagos.

En el 61% de los casos, la organización gestiona directamente la recogida, el transporte y el tratamiento del residuo, lo que le permite controlar toda la cadena y actuar con rapidez. En el resto, aunque no opera directamente, mantiene un seguimiento activo para mejorar el servicio.

La especialización es otro de los pilares. "Somos un SCRAP especializado en vidrio", recordó el director general. Y es que con una cuota de mercado superior al 98% de la industria envasadora, Ecovidrio actúa como interlocutor único para miles de empresas, facilitando el cumplimiento normativo y el reporte de datos.

"Somos los únicos que ofrecemos una ventanilla única real para dar respuesta a la circularidad de todos los materiales y tipos de envase", destacó.

El sistema se financia principalmente a través de las aportaciones de las empresas envasadoras, que cubren alrededor del 80% de la actividad, mientras que el resto procede de la venta del vidrio reciclado. Este modelo explica también una de las aclaraciones que la organización quiso subrayar durante la presentación.

"La tasa de basuras no paga el reciclaje, paga lo que no se recicla", explicó Beatriz Egido, directora de Comunicación, Marketing y Sostenibilidad, en referencia al debate generado en torno a este impuesto.

"Detectives del reciclaje"

La innovación es otro de los elementos que atraviesan todo el sistema. Gracias a la gestión directa, Ecovidrio dispone de datos detallados de cada contenedor, lo que permite aplicar inteligencia artificial y modelos predictivos para optimizar la recogida. "Somos como detectives del reciclaje", explicó Pablo Garrido, coordinador de Estrategia e Innovación.

El análisis de datos permite identificar zonas con potencial de mejora a nivel de sección censal, ajustar la ubicación de contenedores y diseñar campañas de movilización adaptadas a cada territorio.

Los planes EcoBarrios son el ejemplo más claro de este enfoque. En 2025, actuaron sobre 1,2 millones de viviendas y 2,6 millones de ciudadanos en 86 ciudades, logrando un incremento medio del 12% en la recogida en las zonas intervenidas.

El vidrio es un material 100% reciclable de manera infinita.

El vidrio es un material 100% reciclable de manera infinita. Ecovidrio

La tecnología también se aplica a la operativa diaria. A partir del histórico de datos, el sistema puede prever cuándo se llenará un contenedor y ajustar las rutas de recogida para evitar desbordamientos. Esto permite mejorar el servicio y reducir costes y emisiones.

La hostelería completa el mapa de actuación. Con más de 140.000 establecimientos implicados, Ecovidrio despliega un conjunto de soluciones adaptadas: 43.000 cubos específicos, 75 servicios de recogida puerta a puerta y visitas constantes a locales. "El 50% de los envases de vidrio se generan en este sector", recordó Núñez-Lagos, destacando la importancia de trabajar directamente con ellos.

A pesar de los avances, el reto sigue siendo ambicioso. España se sitúa en la media europea, aún lejos de países como Bélgica o Alemania. El objetivo ahora es acelerar el crecimiento para alcanzar el 75% exigido por la Unión Europea en 2030 y, si es posible, superarlo hasta el 80%.

La hoja de ruta ya está definida: cinco objetivos, doce líneas estratégicas y 70 planes de acción marcados por la innovación y el análisis de datos. Pero más allá de los planes, la imagen que deja la visita es la de un sistema que funciona como una cadena perfectamente engranada.

Desde el gesto cotidiano de depositar una botella en el contenedor verde hasta su transformación en un nuevo envase en el horno de una vidriera, la ruta del vidrio es también el recorrido de un modelo que ha aprendido a optimizar cada paso. "El verdadero valor es el de la cadena de reciclado", concluyó Núñez-Lagos.

Por eso, este 2025, la cadena no solo ha resistido un contexto adverso. Ha demostrado que, cuando todos los eslabones funcionan, el reciclaje deja de ser un objetivo y se convierte en una realidad tangible, medible y, sobre todo, replicable.