Los altos precios y la escasez de vivienda amenazan la vida cotidiana de quienes sostienen el principal motor económico de la isla.

Los altos precios y la escasez de vivienda amenazan la vida cotidiana de quienes sostienen el principal motor económico de la isla. Miguel Méndez Cedida

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Adiós a las viviendas en Fuerteventura: sólo se alquilan en verano por turismo y "el 90% de los anuncios es una estafa"

Turismo con cifras de récord y alquileres inasumibles dibujan una isla en la que cada vez es más complicado encontrar una vivienda residencial.

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Isla de playas infinitas, clima suave y con un creciente atractivo turístico internacional. Hablamos de Fuerteventura, donde se multiplican las viviendas vacacionales, pero encontrar una casa para vivir todo el año se ha convertido en una odisea.

Jóvenes, familias trabajadoras y profesionales esenciales se enfrentan a precios disparados y una oferta reducida. El resultado, un destino que funciona para el visitante, pero que empieza a dejar fuera a quienes la habitan y la sostienen durante todo el año.

El encarecimiento de la vivienda no es un fenómeno exclusivo de la isla majorera, pero en un territorio insular con un mercado limitado, sus efectos se amplifican. La expansión del alquiler vacacional, la compra de viviendas como inversión y la escasez de vivienda pública han reducido de forma drástica la oferta residencial.

Según el Informe Vivienda en Costa 2025 de Tinsa by Accumin, el precio medio de las viviendas en Fuerteventura es de 2.002 euros el metro cuadrado y en el caso de los inmuebles turísticos llegan a los 3.100, mientras que el valor medio de la provincia (Las Palmas) es de 1.705 euros el metro cuadrado.

Según dicho informe, el perfil de la demanda en la isla canaria es, sobre todo, internacional, de Italia y Bélgica. En la provincia las compraventas de vivienda vacacional por parte de extranjeros se sitúan en torno al 30-65%.

En cuanto al precio de alquileres residenciales, según datos consultados en el portal Idealista, suelen ofrecerse entre 900-1.200 euros al mes para pisos pequeños o de una habitación.

También se encuentran opciones algo más baratas o de temporada que se sitúan entre 800 –1.000 euros mensuales, pero con exigencias de fianzas y solvencia.

Asimismo, otro informe presentado por Drago Canarias destaca que el precio medio por habitación en Fuerteventura asciende a 566 euros.

La vivienda vacacional a debate

Canarias cuenta desde noviembre con una ley autonómica que regula el alquiler vacacional, tras más de una década de vigencia de un decreto sin normas claras.

La nueva legislación introduce límites y otorga a los ayuntamientos capacidad para decidir cuántas viviendas vacacionales se permiten y en qué zonas, con el objetivo de proteger el derecho a la vivienda y la calidad de vida de los residentes.

Vivienda en Corralejo.

Vivienda en Corralejo. Pexels

Entre las principales medidas, la norma establece que el 90% de las viviendas deberán destinarse a uso residencial y solo el 10% podrán ser de uso turístico, prohíbe que las Viviendas de Protección Oficial se destinen al alquiler vacacional y veta los denominados "pseudohoteles", edificios completos dedicados a este uso.

Además, las nuevas viviendas no podrán destinarse a uso turístico hasta pasados diez años desde su construcción.

Respuesta de las instituciones

En paralelo a la norma autonómica, el Cabildo de Fuerteventura ha anunciado una inversión cercana a los cinco millones de euros para mejorar el acceso a la vivienda en la isla.

Según ha explicado su presidenta, Lola García, la corporación insular compromete 1,6 millones de euros que serán transferidos al Instituto Canario de la Vivienda (ICAVI) para la construcción de 176 viviendas en los barrios de Bernegal, Rosa Vila y la calle Don Quijote, en Puerto del Rosario, así como en Corralejo, en el municipio de La Oliva.

Estas promociones cuentan además con financiación del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana a través de los fondos europeos Next Generation, mientras que los ayuntamientos implicados aportan el suelo donde se levantarán las nuevas viviendas.

La presión del mercado

Desde la inmobiliaria local Yo Alquilo, su responsable, Yoana Garrofé, describe un mercado cada vez más tensionado. A la población local se suman personas que llegan a la isla por motivos laborales y extranjeros que deciden establecerse tras conocer Fuerteventura como destino turístico.

"El problema no es la vivienda vacacional en sí, sino que haya más viviendas turísticas que residenciales", señala Garrofé, quien reconoce que la falta de control durante años ha provocado una sobreoferta turística y una reducción drástica del parque destinado a residentes.

A su juicio, la crisis de vivienda amenaza incluso la sostenibilidad del propio modelo turístico: "Si no hay personas que puedan vivir en la isla, tampoco habrá trabajadores que sostengan el destino".

La responsable inmobiliaria apunta también a la inseguridad jurídica como uno de los factores que retraen a los propietarios del alquiler de larga duración. "Los largos procesos judiciales en casos de impago o desahucio —afirma— empujan a muchos a optar por el alquiler vacacional o por contratos restrictivos".

En cuanto a la vivienda pública, defiende su necesidad, pero apuesta por un modelo temporal, "orientado a situaciones de vulnerabilidad concreta y no como solución permanente".

La visión del alquiler vacacional

Desde la Asociación Canaria de Alquiler Vacacional (ACAV) rechazan que esta modalidad sea la principal responsable de la crisis habitacional. Su gerente, Javier Martín, sostiene que "culpar al alquiler vacacional es una falacia".

Según datos del INE, en Fuerteventura existen unas 6.318 viviendas de uso turístico, concentradas principalmente en municipios como La Oliva, uno de los que más visitantes recibe.

Aunque reconoce que en zonas concretas el peso del alquiler vacacional supera el 19%, Martín insiste en que estos municipios "se crearon para albergar turistas y la población trabajadora suele residir en localidades colindantes".

A su juicio, el verdadero problema es la falta de políticas públicas de vivienda: "En Canarias no se construye vivienda social desde hace 15 o 20 años, el parque de vivienda pública no llega al 1% (frente al 3% estatal y el 10% europeo) y el crecimiento poblacional no ha ido acompañado de nuevas viviendas residenciales". Fuerteventura ha pasado de 112.000 empadronados en 2015 a 127.043 en 2024, según el INE.

Vivienda turística. ACAV.

Vivienda turística. ACAV.

Respecto a la nueva ley autonómica, el gerente de ACAV denuncia que "pretende eliminar hasta el 90% del alquiler vacacional mediante requisitos administrativos inviables, diseñados antes de que existiera esta modalidad y sin diálogo con el sector".

A su juicio, "la norma generará caos, beneficiará principalmente a los hoteles y perjudicará a miles de familias que dependen de este ingreso complementario".

Finalmente, defiende que muchos propietarios opten por el alquiler vacacional o por mantener viviendas vacías debido a "la falta de seguridad jurídica en el alquiler de larga duración. Mientras no se garantice el cobro de rentas y la protección del inmueble, no volverán al mercado residencial", concluye.

El trabajo, antes que la vivienda

Soledad Aguilar es una joven veterinaria de Jerez de la Frontera (Cádiz), que a sus 21 años acaba de llegar a Fuerteventura junto con su pareja, para realizar sus prácticas de auxiliar de animales exóticos en el zoo de la isla. Ambos compaginan estudios y trabajo, llevan desde noviembre de 2025 buscando alojamiento y ha sido a mediados de enero de 2026 cuando lo han encontrado.

"Nos ha resultado muy complicado encontrar un lugar para vivir. Al principio lo intentamos por nuestra cuenta a través de aplicaciones de alquiler, pero el 90% de los anuncios eran estafas y en el resto, aunque escribías para pedir información, ni siquiera te contestaban", relata.

Ante la falta de respuestas, decidieron recurrir a inmobiliarias, sin demasiado éxito. "Contactamos con unas diez y nueve, nos dijeron directamente que no tenían nada. Algunas nos aseguraron que nos avisarían si surgía algo, pero nunca volvieron a llamar".

Finalmente, ha sido a través de la inmobiliaria local Yo Alquilo cuando han logrado acceder a una vivienda en Puerto del Rosario. "Desde el primer momento nos incluyeron en su grupo de difusión y nos ayudaron en todo lo posible hasta que encontramos", explica.

La solución, sin embargo, es temporal: un alquiler vacacional por seis meses. "Como no sabemos cuánto tiempo vamos a estar en la isla por motivos laborales, esta era la única opción viable. Si todo va bien, nuestra idea es buscar una vivienda de larga duración", añade.

La pareja paga actualmente 1.300 euros mensuales por una vivienda de dos plantas, tres habitaciones, dos baños, salón, cocina y patio. "Es una casa preciosa y muy grande, pero es muchísimo dinero", reconoce Aguilar.

Aunque llevan poco tiempo en la vivienda, esta pareja de gaditanos tiene claro que mantener un alquiler de este nivel es inviable a largo plazo. "Trabajamos y estudiamos a la vez, y sostener un alquiler así nos parece casi imposible".

Su esperanza es poder encontrar, cuando se estabilicen laboralmente, una vivienda más asequible y en buenas condiciones. "Muchas viviendas solo alquilan fuera de la temporada de verano o ponen tantas condiciones que al final no tienes opciones reales", concluye.