Imagen de archivo de unos turistas.

Imagen de archivo de unos turistas. iStock

Historias

El turismo genera el 8,8% de las emisiones de CO₂ globales: las claves para convertirse en un viajero responsable

Inmersos en FITUR, ENCLAVE ODS propone una guía práctica para viajar de manera consciente y sostenible este 2026.

Más información: ¿Son posibles unas vacaciones sostenibles? El turismo se convierte en un arma de doble filo para el medioambiente

Raquel Nogueira
Publicada

Madrid se ha sumido en la vorágine de FITUR. Maletas, fotografías de ensueño y planes para las próximas vacaciones se agolpan en las mentes de los visitantes de la feria internacional del turismo que reúne a más de 10.000 empresas de 161 países en la capital española.

Esta semana, en el recinto ferial madrileño se habla y debate sobre el presente y futuro de un sector que se está reconvirtiendo para adaptarse a la nueva realidad climática del planeta… y al frágil equilibrio de los ecosistemas.

Y es que los números hablan por sí solos: según la Organización Mundial del Turismo, en 2025 se volvieron a superar las cifras de antes de la pandemia, con más de 1.520 millones de turistas internacionales viajando en todo el mundo.

Sin embargo, este crecimiento tiene un precio ambiental considerable: el turismo es responsable del 8,8% del total de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Aunque el World Travel & Tourism Council (WTTC) asegura que, aunque aún no sea un dato verificado, actualmente podrían haberse reducido hasta el 7,3%.

El transporte representa tres cuartas partes de estas emisiones. Y los expertos prevén que, si el turismo sigue creciendo al mismo ritmo sin una descarbonización eficaz, para 2030 el CO₂ emitido por el transporte turístico podría aumentar un 25%, pasando de 1.597 a 1.998 millones de toneladas.

También preocupa a los expertos que el 80% de los viajeros visita sólo el 10% de los destinos del planeta, lo que genera una saturación turística en ciudades como Barcelona, Venecia o Ámsterdam.

Esta concentración provoca un aumento del coste de vida, gentrificación, pérdida de identidad local y sobrecarga de infraestructuras. En Baleares y Madrid, los inquilinos destinan más del 40% de su salario bruto al pago del alquiler, en parte por el auge del alquiler turístico.

Turismo sostenible

En este contexto, el turismo sostenible se presenta cada vez más como una opción a esa forma de viajar tradicional que no sólo pone en peligro al planeta sino a las comunidades locales.

El primer paso para saber si las opciones de viaje son o no sostenibles está en las certificaciones reconocidas internacionalmente.

El Consejo Global de Turismo Sostenible (GSTC) establece los estándares mundiales para el sector, mientras que sellos como Green Key, Eu Ecolabel, EarthCheck y Blue Flag garantizan prácticas ambientales rigurosas.

En España, el Sistema de Gestión de Sostenibilidad en Destino Bioscore certifica municipios comprometidos con la monitorización de consumos energéticos, gestión de residuos y huella de carbono.

Asimismo, optar por destinos menos concurridos ayuda no sólo a desconcentrar los flujos turísticos, sino a encontrar joyas escondidas. Viajar fuera de temporada alta también contribuye a la desestacionalización, uno de los objetivos clave de la Estrategia de Turismo Sostenible 2030 de España.

Guía práctica del ecoturista

Transporte. Priorizar el tren sobre el avión para distancias medias es clave. Una vez en destino, desplazarse a pie, en bicicleta o en transporte público puede reducir hasta 2,2 toneladas de CO₂ anuales por persona.

Alojamiento. Elija establecimientos con certificaciones ambientales que utilicen energías renovables, sistemas de aprovechamiento del agua, iluminación de bajo consumo y que hayan eliminado plásticos de un sólo uso, y reduzca su consumo de agua y energía durante la estancia.

Consumo local. Apoye la economía regional comprando productos locales y de kilómetro cero en mercados, tiendas de artesanía y restaurantes con ingredientes de temporada. Esto reduce la huella de carbono del transporte y permite conocer la cultura local de primera mano.

Gestión de residuos. Utilice botellas reutilizables, bolsas de tela para compras y evite los embalajes innecesarios. Recicle sus desechos también de vacaciones, utilizando las papeleras y contenedores disponibles.

Respeto al entorno. En parques nacionales y áreas protegidas, respete las reglas de conservación, evite molestar a la fauna y no se lleve souvenirs naturales. No toque edificios, monumentos o templos antiguos.

Experiencias auténticas. Elija tours y actividades gestionadas por guías locales que valoren y respeten el entorno. Participe en proyectos de conservación como limpieza de playas o reforestación.

Viajar de forma sostenible no significa renunciar a la experiencia turística, sino enriquecerla con una mirada más consciente que proteja los destinos para las generaciones futuras.

Como destaca el reto FITURNext 2026, centrado en la gestión eficiente del agua, cada pequeña acción cuenta en la construcción de un turismo que respete el planeta y sus comunidades.