Un avión despega del aeropuerto Madrid-Barajas Adolfo Suárez.

Un avión despega del aeropuerto Madrid-Barajas Adolfo Suárez.

Historias

Barajas, el segundo aeropuerto más eficiente del mundo: así se reduce el CO₂ de la aviación sin combustibles alternativos

'Nature' sitúa las emisiones globales en 578 millones de toneladas, y hace una propuesta para reducirlas al menos un 16,1% sin recortar vuelos.

Más información: Así es como la aviación puede alcanzar las cero emisiones en 2050, según un informe de la Universidad de Cambridge

Raquel Nogueira
Publicada

Operar todas las rutas aéreas mundiales de "manera óptima' podría reducir las emisiones de CO₂ en un 10,7%. Asimismo, estas podrían caer al 50% si sólo se utilizasen los aviones más eficientes, se eliminasen los billetes premium y los vuelos estuviesen al 95% de su capacidad.

Así, al menos, lo asegura un estudio publicado esta semana en la revista científica Communications Earth & Environment de Nature. En ella, los investigadores indican que "una política aviaria enfocada en la eficiencia podría reducir rápidamente el consumo de combustible sin limitar la capacidad del transporte aéreo".

Los datos arrojados por el análisis indican que centrarse en la eficiencia sería mucho más eficaz para reducir la creciente huella de carbono de la aviación que la utilización de combustibles sostenibles —aun lejos de ser de uso común— o las controvertidas compensaciones de CO₂.

En concreto, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) estima que el sector de la aviación comercial global emitió en 2025 aproximadamente 985 millones de toneladas de CO₂. Así, las proyecciones afirman que se habrían superado por primera vez los 1.000 millones de toneladas si se incluyen todas las operaciones.

Los datos confirman lo que aseguran los autores del estudio de Nature: los vuelos que nos conectan con el mundo contribuyen al 4% de las emisiones mundiales. Y teniendo en cuenta que la industria espera que se experimente un fuerte crecimiento en las próximas dos décadas, se vuelve imperativo el encontrar maneras para reducir el impacto ambiental del sector.

En los últimos años, además, han proliferado los proyectos que buscan impulsar la producción de combustibles de aviación alternativos (SAF, por su nombre en inglés), aunque los costes de producción y las barreras técnicas y económicas están frenando su implementación a escala.

Sin embargo, según los autores del estudio, la descarbonización del sector no se podrá realizar a la velocidad necesaria para el planeta. Por eso, ellos apuestan por repensar la manera en que las aerolíneas operan.

Más eficiencia, menos emisiones

La investigación analiza más de 27 millones de vuelos comerciales de un total aproximado de 35 millones realizados en 2023, y se centra en concreto en la eficiencia operativa de estos.

Sus hallazgos son esclarecedores: la cantidad de dióxido de carbono emitido por kilómetro volado disminuye cuando las aeronaves son eficientes en cuanto al consumo de combustible.

Los autores ponen especial énfasis en que las compañías aéreas necesitan apostar por modelos de aviones eficientes como el Boeing 787-900, que emite 55,4 g de CO₂ por pasajero y kilómetro (RPK), el Boeing 787-800, con 59,8 de CO₂ o el Boeing 787-1000, con 60,1 de CO₂.

Los siguen el Airbus A320 neo (61,4 g de CO₂ por RPK), el Airbus A321neo (64,1 de CO₂ por RPK) y el Airbus A350 (76,2 g de CO₂ por RPK).

"Si todas las aeronaves fueran reemplazadas por el Boeing 787-9 y el Airbus A321neo, se ahorraría entre el 25% y el 28% de combustible con cada vuelo", aseguran los investigadores.

Barajas, entre los mejores

El análisis también revela los aeropuertos más contaminantes y los menos. Los de EEUU y Australia, especialmente los más pequeños, al igual que los de algunas zonas de África y Oriente Medio, acogen los vuelos más sucios. Los de India, Brasil y el Sudeste Asiático, los menos contaminantes.

En concreto, Estados Unidos, responsable de una cuarta parte de las emisiones totales de la aviación, tiene vuelos un 14% más contaminantes que la media mundial. Destacan sobre todo los aeropuertos de Los Angeles, Nueva York y Atlanta, como los que más polución emiten a la atmósfera del mundo.

Por el contrario, los de Abu Dabi y Adolfo Suárez (Madrid-Barajas) son los más eficientes, según el estudio. El aeropuerto español, segunda posición, emite 78,8 gramos de CO₂ por pasajero y kilómetro. El emiratí, 67,5.

Se acabó volar en primera

Más allá del tipo de avión, el estudio insiste en que es necesario cambiar la configuración actual de los aviones: dejar atrás la división de asientos de clase premium y económica y convertir esta segunda en la norma.

Este gesto reduce las emisiones un 26,1% y un 56,7% extra; es decir, libraría la atmósfera de entre 166 y 313 millones de toneladas CO₂.

Por último, los autores proponen "aumentar el factor de carga al 95%" o, lo que es lo mismo, llevar el avión hasta casi su aforo completo. Esto hace que las emisiones caigan entre 139 y 263 millones de toneladas de CO₂.