El presidente de EEUU, Donald Trump.
EEUU abandona la convención de la ONU sobre cambio climático, un año después de irse del Acuerdo de París
Trump ha anunciado, además, su retirada de otros organismos de Naciones Unidas, como el IPCC u ONU Mujeres.
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Casi un año después de abandonar el Acuerdo de París, la Administración Trump ha retirado a Estados Unidos de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático (CMNUCC/UNFCCC).
El anuncio, que se enmarca en una serie de retiradas de organismos oficiales, la mayoría dependientes de Naciones Unidas, viene a confirmar el rechazo absoluto del presidente norteamericano a los mecanismos internacionales de lucha contra la emergencia climática.
Así, según la orden ejecutiva de la Casa Blanca, EEUU dejará de financiar las organizaciones, convenciones y tratados que son "contrarios a los intereses del país", entre las que también se encuentra el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC).
Como era de esperar, las reacciones han sido inmediatas. Simon Stiell, secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático, asegura que "este último paso atrás del liderazgo global, la cooperación climática y la ciencia [de Trump] sólo puede dañar la economía estadounidense, los empleos y el nivel de vida".
Y alerta de que "los incendios forestales, inundaciones, megatormentas y sequías empeoran rápidamente" en el país. "Es un gol en propia portería colosal que dejará a Estados Unidos menos seguro y menos próspero", lamenta.
El máximo representante climático de la Unión Europea, el comisario Wopke Hoekstra, ha declarado en redes sociales que "la decisión tomada por la mayor economía mundial y la segunda emisora es lamentable e infortunada".
Sin sorpresas
John Kerry, 68º secretario de Estado de EEUU y ex enviado especial para el clima, insiste en que "no hay nada sorprendente en la actitud de Trump hacia la crisis climática o el valor de las instituciones".
Kerry también recuerda que esta decisión es "un regalo para China y una tarjeta de salida de la cárcel para los países y los contaminadores que quieren eludir su responsabilidad". El que fue secretario de Estado de Barack Obama lamenta que esta se trata de "otra herida autoinfligida en la escena mundial".
Eso sí, como indica David Widawsky, director del programa de EEUU en el World Resources Institute, esta nueva afrenta al multilateralismo no afectará la diplomacia climática global. "Otros países comprenden el papel insustituible que desempeña la CMNUCC a la hora de impulsar la cooperación y promover las soluciones medioambientales que el mundo necesita con urgencia", matiza.
¿Dentro de la legalidad?
Tal y como recoge Reuters, son muchos los expertos que dudan de la legalidad de la retirada de EEUU de la CMNUCC. La adopción de esta convención hace tres décadas fue decisión del Senado del país; ahora parece que el Congreso tendría que validar la decisión de Trump.
Acción inédita
Esta es la primera vez que un país se retira de esta convención marco de Naciones Unidas desde su creación en 1992. Como indica Manish Bapna, presidente y CEO del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales (NRDC, en inglés), "todas las demás naciones son miembros".
Y lo son, remarca, "en parte porque reconocen que, más allá del imperativo moral de abordar el cambio climático, tener un asiento en la mesa de negociaciones representa la capacidad de configurar políticas y oportunidades económicas a gran escala".
Por eso, recuerda que una futura administración de EEUU, aquella "que comprenda lo que está en juego", podrá volver a adherirse a esta convención con la misma facilidad con la que se ha ido Trump.
La decisión del presidente estadounidense tardará un año en hacerse efectiva e implicará la retirada del país de todas las negociaciones climáticas que se lleven a cabo en el seno de la ONU.