La Chorrera de Los Navalucillos.

La Chorrera de Los Navalucillos. Turismo CLM

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El pueblo ideal para comer el mejor venao y hacer senderismo: tiene una cascada de 18 metros en Cabañeros

Este rincón toledano está reconocido oficialmente como Destino Turístico Starlight al poseer uno de los cielos nocturnos más limpios y libres de contaminación lumínica de toda la península ibérica.

Más información: El pueblo ideal para comer el mejor cordero y recorrer a pie paisajes divinos: castillo del siglo XII y Conjunto Histórico

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Enclavado en la comarca de La Jara y conocido con orgullo como la "Cumbre de Cabañeros", este municipio toledano combina el pico más alto de la provincia, rutas de senderismo de ensueño y una gastronomía basada en la carne de caza que conquista a todo tipo de paladares.

Los Navalucillos es uno de esos destinos que invitan a recorrerlo a pie y con pausa. Su extenso y hermoso término municipal ofrece un entorno natural sobresaliente custodiado por los Montes de Toledo, donde los vecinos hacen y comparten vida con las pintorescas pedanías de Robledo del Buey, Los Alares y Valdeazores.

Su gran joya es la ruta del Chorro, un espectacular sendero que se interna en el corazón del bosque mediterráneo y conduce hasta una impresionante cascada de agua cristalina (conocida como La Chorrera) que alcanza los 18 metros de altura en época de deshielo y lluvias.

Pico Rocigalgo.

Pico Rocigalgo. Viajes CLM

Este salto de agua que forma parte del arroyo del Chorro que se une al río Pusa está encajonado entre helechos, musgo y roca cuarcita regalando una estampa fotogénica única. Los senderistas más experimentados pueden continuar el ascenso hasta Rocigalgo (con sus 1.449 metros de altitud, es la cumbre de la provincia de Toledo) desde donde disfrutar de una panorámica del Parque Nacional de Cabañeros.

La oferta del turismo de naturaleza no se detiene ahí, el Ayuntamiento ha acondicionado y señalizado paseos familiares por las verdes orillas del río Pusa hasta senderos con historia como la "Sierra de la Botija", las "Minas del Collado de la Ermita" o el imponente "Risco Ñana". Además, cuenta con una magnífica red de miradores estratégicos, la mayoría a pocos minutos a pie desde el núcleo urbano.

Vista aérea de Los Navalucillos (Toledo).

Vista aérea de Los Navalucillos (Toledo). Ayuntamiento

Sepulcros mozárabes y una curiosidad arquitectónica

La propia denominación de la localidad evoca los "lucillos", antiguos sarcófagos de piedra de época mozárabe hallados en la zona y que hablan de ritos funerarios medievales. Aunque el territorio fue habitado por romanos y visigodos, la fundación oficial del pueblo se remonta a un documento de 1209 firmado por el rey Alfonso VIII.

En el siglo XV, numerosas familias judías encontraron refugio en estos valles de La Jara. Más tarde, el célebre Cardenal Lorenzana impulsó la unión administrativa y eclesiástica de "los dos Navalucillos" (el de Toledo y el de Talavera), inaugurando su época de mayor esplendor. De hecho, a mediados del siglo XIX, el pueblo ya contaba con 500 casas y una importante fundición de hierro.

Ermita de Nuestra Señora de las Saleras de Los Navalucillos.

Ermita de Nuestra Señora de las Saleras de Los Navalucillos. Ayuntamiento

Hoy, esta historia sigue viva en tres joyas monumentales: la iglesia mudéjar de San Sebastián, la ermita de Nuestra Señora de las Saleras y la plaza de Toros Sergio Romero integrada de manera única junto al parque público municipal. Para completar la guía, es casi obligatorio pasarse por el Museo Etnográfico y su colección de fotografías, utensilios y aperos domésticos.

Tras una intensa jornada de senderismo, el cuerpo pide recuperar fuerzas, y aquí es donde Los Navalucillos despliega su plato más potente: la carne de venado (ciervo). Al estar ubicado en una de las zonas de caza mayor más importantes de España, este producto es el indiscutible rey de su identidad culinaria.

Venado en salsa, un plato muy típico de esta zona.

Venado en salsa, un plato muy típico de esta zona.

En el apartado gastronómico, la receta estrella es el tradicional venado en salsa, cocinado a fuego lento con vino tinto castellanomanchego, ajos dorados y un ramillete de tomillo o romero, da como resultado un guiso de carne tierna y jugosa. Tampoco se queda atrás la preparación del venado a la plancha o los propios embutidos (salchichón o chorizo) elaborados a partir de esta carne magra y sabrosa.

Algunos de los templos hosteleros locales especialistas en estos platos de caza son los restaurantes Las Becerras, La Posada, Eloy o el propio bar Paraíso. Es más, las Jornadas de la Matanza de Los Navalucillos, declaradas Fiesta de Interés Turístico Regional, son un homenaje vivo a esa cocina de aprovechamiento de antaño.

Tampoco puedes olvidar su cotizado aceite de oliva virgen extra de variedad cornicabra, sus quesos curados de oveja y cabra y una repostería que tiene en las hojuelas, las rosquillas y los mantecados sus pilares. Antes de emprender el viaje de regreso, ahonda en los oficios tradicionales del lugar como los carpinteros o los artesanos de la marroquinería que transforman el cuero en bolsos y cinturones de calidad.

Al caer la noche, este rincón toledano está reconocido oficialmente como Destino Turístico Starlight de Cabañeros al poseer uno de los cielos nocturnos más limpios y libres de contaminación lumínica de toda la península ibérica. En definitiva, Los Navalucillos es un pueblo donde el agua, la sierra, la historia y el buen comer se alían para regalar una escapada rural de interior donde perderse sin mirar atrás.