Los asistentes a la carrera ilegal atacaron con un extintor a la patrulla de la Guardia Civil.

Los asistentes a la carrera ilegal atacaron con un extintor a la patrulla de la Guardia Civil.

Sucesos

Atacan con extintores a una patrulla de la Guardia Civil durante una carrera ilegal de coches en un pueblo de Toledo

Jucil denuncia la "impunidad" con la que actuaron los atacantes y el hecho de que estas concentraciones masivas sean cada vez más frecuentes.

Más información: La Policía pilla a varios conductores que participan en "piques nocturnos" con sus coches por las calles de Cuenca

Publicada
Actualizada

La Asociación Profesional Justicia Guardia Civil (Jucil) ha denunciado el ataque con extintores que sufrió una patrulla del Instituto Armado al intentar frenar una carrera ilegal en la localidad toledana de Borox.

Este colectivo, ha calificado como de "extrema vulnerabilidad" esta situación que obligó a los agentes a retirarse del lugar. "Es el síntoma de un sistema que ha perdido el principio de autoridad", lamentan.

En los vídeos que circulan por redes sociales y que ha publicado Jucil, se puede ver cómo una única patrulla, compuesta por dos agentes, se ven obligados a abandonar el lugar ante el ataque de varios asistentes a la concentración ilegal.

“La sensación de impunidad es absoluta”, denuncian desde Jucil, colectivo que subraya que "no solo se trata de una forma de ocio ilegal", sino que constituye "un desafío directo al Estado de Derecho que se alimenta de la falta de efectivos”.

Este colectivo se queja de que una concentración de cientos de personas no puede ser gestionada por solo dos guardias civiles. "Sin refuerzos ni medios materiales, la capacidad de reacción y defensa es nula", enfatizan.

Jucil atribuye esta situación a una “indiferencia política” que "se traduce en un riesgo real para la integridad física no sólo de la ciudadanía, sino de los compañeros, cuya seguridad depende hoy más de un golpe de suerte que de una planificación adecuada por parte del Ministerio del Interior".

No es algo aislado

Según advierte Jucil, lo acontecido en Borox no es un hecho aislado, puesto que este tipo de carreras son "habituales" en otros puntos de la provincia toledana.

"Este escenario de descontrol se suma a la gestión de eventos masivos no autorizados, como la rave ilegal que se celebra en el embalse entre Murcia y Albacete, donde la respuesta institucional vuelve a ser insuficiente. Es muy complicado y riesgoso tratar de poner orden en este tipo de situaciones y en ocasiones no queda más remedio que simplemente observar sin actuar porque las consecuencias pueden ser devastadoras", informan desde la asociación.

Por todo ello, interpelan al Ministerio del Interior y a su responsable, Fernando Grande-Marlaska, a que tome medidas efectivas y deje atrás su "política de parches".

Además del incremento de efectivos, la asociación profesional pide que se reconozca a los agentes como profesión de riesgo y el endurecimiento de las penas para hechos ilícitos de esta naturaleza, ya que "únicamente la aplicación de multas y sanciones penales más severas podría servir como medida persuasora real ante la organización de carreras ilegales y ataques a la autoridad".